El genocidio griego (en griego: Γενοκτονία των Ελλήνων, romanizado: Genoktonía ton Ellínon; en turco: Rum Soykırımı o Rum Kırımı), también denominado genocidio de los griegos pónticos, se refiere a los sucesos a los cuales se vieron enfrentados los griegos pónticos antes y durante la Primera Guerra Mundial. La ONU no reconoce el hecho como genocidio y, si bien algunos estados de Estados Unidos sí lo reconocen, el gobierno federal estadounidense no se ha pronunciado al respecto.
Estos términos se usan para referirse a las persecuciones, masacres, expulsiones y marchas de la muerte de las poblaciones griegas en la región histórica del Pontos, las provincias al sudeste del mar Negro en el Imperio otomano, durante los albores del siglo XX por la administración de los Jóvenes Turcos. Se ha argüido que las matanzas continuaron durante el Movimiento Nacional Turco liderado por Mustafa Kemal Atatürk quien había organizado la lucha contra la invasión griega de la Anatolia occidental.
Hubo atrocidades tanto espontáneas como organizadas en ambos lados desde la ocupación griega de Esmirna, que conllevó masacres de la población civil turca, y después de 1919. Tanto los movimientos nacionales de Grecia como de Turquía masacraron o expulsaron a otros grupos étnicos bajo su control.
De acuerdo a diversas fuentes, la cifra oficial de griegos muertos en Anatolia fue de 300 000 a 360 000 hombres, mujeres y niños. El reconocimiento oficial de tales sucesos es limitado, y el hecho de que estos incidentes constituyan un genocidio ha estado bajo debate. El gobierno turco sostiene que al llamar estos actos «genocidio», el Gobierno griego «reafirma la tradicional política griega de distorsionar la historia». Turquía, del mismo modo, ha negado la veracidad histórica de los contemporáneos genocidios armenio y asirio.
La presencia griega en Asia Menor se data al menos en los tiempos de Homero, alrededor de 800 a. C. El geógrafo Estrabón se refiere a Esmirna como la primera ciudad griega en Asia Menor. Los griegos hacían referencia al mar Negro como Euxinus Pontos (‘mar Hospitalario’) y en el siglo VIII a. C. empezaron a navegar sus orillas y colonizar sus costas. Las ciudades griegas del mar Negro más famosas fueron Trebisonda, Ámiso, Sínope y Heraclea Póntica.
Durante el período helenístico (entre el año 334 y el siglo I a. C.) que siguió a las conquistas de Alejandro Magno, la cultura y la lengua griega empezaron a dominar Asia Menor. La helenización de la región se aceleró bajo la tutela romana y bizantina, y para los primeros siglos de nuestra era, las nativas lenguas anatolias se habían extinguido, siendo reemplazadas por el común griego koiné. La resultante cultura griega en Asia Menor floreció durante el milenio siguiente bajo el Imperio bizantino, de lengua griega. Hasta que los pueblos turcos comenzasen la conquista del imperio a fines de la Edad Media, los griegos bizantinos fueron el grupo nativo más numeroso del Asia Menor. Incluso después de las conquistas turcas en el interior, la costa del mar Negro y las montañas de Asia Menor permanecieron siendo el corazón de un estado griego, el Imperio de Trebisonda, hasta su eventual conquista por los turcos otomanos en 1461.
Durante el estallido de la Primera Guerra Mundial, Asia Menor era étnicamente diverso, su población incluía turcos, azeríes, griegos pónticos (que incluían también a los griegos del Cáucaso), armenios, kurdos, zazas, circasianos, asirios, judíos y lazes.
Entre las causas de la campaña turca contra la población griega fue que esta población ayudaría a los enemigos del Imperio otomano, y una creencia entre algunos turcos que para formar un estado-nación moderna era purgar de los territorios del estado los grupos nacionales que podrían poner en peligro la integridad de un estado-nación turco moderno.
De acuerdo con un agregado militar
alemán, el ministro de guerra otomano Ismail Enver había declarado en octubre de 1915 que quería «resolver el problema griego durante la guerra... de la misma manera que resolvería el problema armenio.»
Siguiendo los acuerdos similares hechos con Bulgaria y Serbia, el Imperio otomano firmó un acuerdo con Grecia el 14 de noviembre de 1913 que contemplaba un pequeño intercambio de población voluntario. Otro acuerdo de este tipo fue firmado el 1 de julio de 1914 para el intercambio de algunos turcos de Grecia por algunos griegos de Aydin y Tracia Occidental, después de que los otomanos forzaran a estos griegos abandonar sus hogares en respuesta a la anexión griega de varias islas. El intercambio nunca se completó debido a la irrupción de la Primera Guerra Mundial. Este patrón otomano, que usó un intercambio de población para formalizar de forma permanente la eliminación de población que ya se había llevado a cabo, se repetiría con el intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía, que formalizó e hizo permanente el éxodo anterior de griegos de Asia Menor ocasionada por el genocidio griego.
En los comienzos de la primavera de 1913, los otomanos implementaron un programa de expulsiones y migraciones forzadas, enfocándose en griegos de la región del Egeo y Tracia Oriental, cuya presencia en estas áreas fue considerada como una amenaza a la seguridad nacional. Mientras que las discusiones sobre los intercambios de poblaciones aún continuaban, unidades de la Organización Especial atacaron pueblos griegos forzando a sus habitantes abandonar sus hogares para huir a Grecia, siendo reemplazados por refugiados musulmanes. El Gobierno otomano adoptó un «mecanismo de doble vía», lo que le permitió negar alguna responsabilidad o conocimiento previo de esta campaña de intimidación, que hizo que las aldeas cristianas se vaciasen. Como un incidente que sucedió en Focea, una ciudad en Anatolia Occidental a 40 kilómetros al noroeste de Esmirna, donde el 12 de junio de 1914 tropas irregulares turcas masacraron a la población (masacre de Focea) y los pocos sobrevivientes escaparon a Grecia.
La participación en ciertos casos de militares locales y funcionarios civiles en la planificación y ejecución de la violencia y saqueos anti-griegos llevó a los embajadores de Grecia y de las grandes potencias y al Patriarcado abordar quejas a la Sublime Puerta. En protesta a la inacción del Gobierno frente a estos ataques y al denominado «boicot musulmán» de los productos griegos que había comenzado en 1913, el Patriarcado cerró iglesias griegas y escuelas en junio de 1914.
En respuesta a la presión internacional, el ministro del interior otomano Talat Pashá encabezó una visita a Tracia en abril de 1914 y después al Egeo para investigar reportes y tratar de calmar la tensión bilateral con Grecia. Pretendiendo dar a entender que no tenía ninguna participación o conocimiento de estos sucesos, Talat se reunió con Kuşçubaşı Eşref, jefe de la operación de «limpieza» en el litoral del mar Egeo, durante su gira y le aconsejó tener cuidado de no ser «visible».
En el verano de 1914, la Organización Especial, asistida por el Gobierno y oficiales militares, reclutó hombres griegos con edad de ejercer el servicio militar desde Tracia y Anatolia occidental para enrolarse en batallones de trabajo donde cientos o miles murieron. Enviados a cientos de kilómetros en el interior de Anatolia, estos reclutas fueron empleados en la construcción de carreteras, excavación de túneles y otros trabajos de campo, pero su número se redujo en gran medida por las numerosas privaciones y los malos tratos o por la masacre de plano por sus guardias otomanos. La política de persecución y limpieza étnica se expendió a otras regiones del imperio como Ponto, Capadocia y Cilicia.
Las expulsiones forzadas de cristianos del oeste de Anatolia, especialmente griegos étnicos, tuvieron muchas similitudes con la política contra los armenios, como observaron el embajador estadounidense Henry Morgenthau y el historiador Arnold Toynbee. Ciertos oficiales otomanos, como Şükrü Kaya, Nazım Bey and Mehmed Reshid, jugaron un rol importante en ambos genocidios. Unidades de la Organización Especial y batallones de trabajo participaron en ambas campañas y un doble plan de combinación de la violencia extraoficial y encubrimiento de la política del estado hacia la población estaba en ejecución en ambos casos.