La Gendarmería Nacional Argentina (GNA) es una fuerza federal de seguridad militarizada bajo la dependencia orgánica y funcional del Ministerio de Seguridad Nacional, con la misión principal de cumplir el servicio de policía en la zona de seguridad fronteras y en los demás lugares donde se le ordene actuar.
Fue creada el 28 de julio de 1938 e históricamente estuvo bajo la dependencia del Ejército Argentino. Se vio implicada en numerosos hechos armados, que incluyen una participación en la guerra de las Malvinas de 1982. Actualmente está bajo la dependencia del Poder Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio de Seguridad.
En 2019 administraba 2.300 unidades y puestos de control; 3.505 vehículos de transporte, apoyo y operativos; 764 caballos y mulas; 358 perros de seguridad, antinarcóticos y rescate; junto con 25 aeronaves, sin que se informara oficialmente el número total de agentes en el Informe Público Institucional de ese año.
Fue creada por el Congreso Nacional en el 28 de julio de 1938, durante la presidencia de Roberto M. Ortiz. Su objetivo es, de acuerdo a la Ley N.º 12.367: “contribuir decididamente a mantener la identidad nacional en áreas limítrofes, a preservar el territorio nacional y la intangibilidad del límite internacional”. Las particularidades del territorio donde debía cumplir la misión y el carácter de esta, determinaron que la Fuerza naciera como un Cuerpo con organización, formación militar y férrea disciplina.
Fue creada como organismo dependiente del Ministerio del Interior, dependiendo a su vez del entonces Ministerio de Guerra en algunos aspectos. Su director general era un coronel del Ejército.
En octubre de 1947 efectivos de la Gendarmería Nacional atacaron al pueblo pilagá, en Las Lomitas, Territorio Nacional de Formosa. La matanza acabó con la vida de entre 400 y 500 pilagás.
La Gendarmería Nacional se vio involucrada en el conflicto limítrofe de Lago del Desierto con Chile. El 6 de noviembre, 12 gendarmes se enfrentaron a 4 efectivos de Carabineros de Chile, el carabinero Hernán Merino Correa fue herido mortalmente, también sería herido el sargento Miguel Manríquez y siendo los 2 chilenos restantes detenidos. El suceso provocó una fuerte reacción en Chile y que la figura de Merino se convirtiera en el mártir más reconocido de su institución, siendo el suceso más grave y polémico entre ambos países.
Por Ley 18.711 del 17 de junio de 1970, la Junta de Comandantes en Jefe de la Revolución Argentina impuso a la Gendarmería Nacional «satisfacer las necesidades inherentes al poder de policía que compete al Comando en Jefe del Ejército». El 25 de noviembre de 1971, el régimen promulgó una nueva ley para la Gendarmería mediante la cual esta pasó a las órdenes del Comando en Jefe del Ejército, con jerarquía de dirección nacional. Su titular debía ser un oficial del Ejército con rango no inferior a general de brigada.
En abril de 1972, cuando la Policía se vio superada, la GNA intervino en la represión del «Mendozazo», junto a la VIII Brigada del Ejército. En junio, se hizo presente en el «Quintazo» ―en San Miguel de Tucumán.
El 6 de noviembre de 1973, mineros de El Aguilar, provincia de Jujuy, iniciaron una huelga a la que siguió una pueblada ―conocida como «el Aguilarazo». La Gendarmería intervino reprimiendo a los trabajadores, de los cuales nueve cayeron heridos y uno murió.
La Gendarmería Nacional participó del Operativo Independencia, liderada por el Ejército Argentino por orden de la presidente María Estela Martínez de Perón. El 28 de agosto de 1975, el avión C-130H Hercules TC-62 de la Fuerza Aérea, que llevaba 114 gendarmes, fue derribado por una bomba instalada por
el E.R.P (Ejército revolucionario del pueblo) en la pista de aterrizaje del Aeropuerto Teniente Benjamín Matienzo. Un total de seis gendarmes perdieron la vida.
Durante el régimen del Proceso de Reorganización Nacional, iniciado con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la Gendarmería Nacional participó en la represión, en colaboración con las Fuerzas Armadas.
En julio de 1976, la Gendarmería participó, junto al Ejército y la Policía, del acontecimiento conocido como «la Noche del Apagón». Durante la interrupción del suministro de la energía eléctrica en Calilegua y Libertador General San Martín, los uniformados secuestraron 400 personas, muchas de ellas sindicalistas y estudiantes universitarios.
El 26 de mayo, el entonces comandante José Ricardo Spadaro, fue llamado por el subdirector nacional de Gendarmería, comandante general Antonio Becich, comunicándole su nuevo destino en las Islas Malvinas. Un día después los gendarmes de distintas unidades se reunieron en Comodoro Rivadavia, Chubut. El 28 de mayo, partieron 40 gendarmes a bordo de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina; serían los únicos en poder pasar a las Islas. Al día siguiente el Comandante Spadaro, jefe de la unidad en Malvinas, fue presentado ante el General Menéndez, Gobernador de las Islas. El 29 de mayo se produjo el bautismo de fuego de la unidad. Se efectuó una operación en conjunto con los comandos del Ejército. El transporte lo realizarían helicópteros del Ejército siendo los efectivos de Gendarmería quienes primero debían ocupar sus posiciones. El 30 de mayo por la mañana, después de sobrepasar las últimas posiciones argentinas, el aparato se aproximaba a su objetivo, cuando fue alcanzado por un misil disparado por un avión Sea Harrier enemigo, impactando a la altura de la cola del helicóptero. El piloto logró evitar que se estrellara la nave, que una vez en tierra comenzó a incendiarse y a explotar debido a la gran cantidad de munición que transportaba. El Sargento Ayudante Ramón Gumersindo Acosta logra rescatar al Subalférez Oscar Rodolfo Aranda tirando de su mano, lo único visible en medio del denso humo. Murieron en este hecho el 1.er Alférez Ricardo Julio Sánchez, Subalferez Guillermo Nasif, Cabos Primero Marciano Verón y Víctor Samuel Guerrero, Cabo Carlos Misael Pereyra y el Gendarme Juan Carlos Treppo. Un helicóptero Bell 212, del Batallón de Aviación de Combate 601 apareció para rescatarlos. El mismo día se recibió la orden de alistarse para una nueva tarea, brindar seguridad a un grupo de ingenieros de la Infantería de Marina y ocupar posiciones en las cercanías del cerro Dos Hermanas, por espacio de 24 horas. La misión se realizó en forma satisfactoria tras lo cual se regresó a Puerto Argentino.
El día 14 de junio, con las noticias del cese de fuego, acude a despedirse el padre Astolfo (capellán de Gendarmería), partía rumbo al continente con un grupo de heridos. El Comandante Spadaro cerró el Libro de Guerra de la Unidad, encomendándole al sacerdote lo entregara a la Dirección Nacional de Gendarmería. El grueso del Escuadrón Alacrán es embarcado en el buque Canberra, zarpando rumbo al continente; volviendo la bandera del Escuadrón escondida entre las ropas del Subalferez Aranda.
Desde la recuperación de la democracia
Por la Ley 23.023 del 8 de diciembre de 1983 —en el fin del Proceso de Reorganización Nacional—, el presidente de la Nación Argentina recuperó el comando de todas las fuerzas nacionales. Con la recuperación de la democracia, se llevó a cabo un proceso de desmilitarización de la seguridad interior. En este sentido, la Gendarmería Nacional reemplazó a la Policía Aeronáutica Nacional —de la Fuerza Aérea Argentina— en la seguridad de los aeropuertos.