Geek (del inglés geek, pronunciado «guic»: AFI pronunciación en inglés: /gi:k/) es un término que se utiliza para referirse a la persona fascinada por la tecnología, la informática, la cultura pop, los videojuegos, los cómics, las películas y música de culto, así como por la ciencia ficción y la fantasía. El término geek en español está relacionado más con la tecnología, a diferencia del uso del término geek en inglés. El término geek puede ser utilizado como manifestación de un movimiento contracultural alternativo que ha ido ganando gran aceptación al identificarse con elementos de la cultura popular y el uso de tecnologías.
El desarrollo —y el significado exacto— del término no es el mismo en todos los ámbitos ni culturas, aunque sí ha mantenido la acepción de friki. Es un término originariamente anglosajón y, según el glosario de argot hacker «Jargon File», en sus inicios parece ser que se refería a un fanático de un personaje de carnaval de principios del siglo XX en Estados Unidos que «arrancaba la cabeza de los pollos», como parte de un espectáculo extraño.
Antes de 1990, el concepto geek era de connotación más bien peyorativa. Si bien hoy día no es así, las primeras versiones del término definían a un geek del ordenador con algunos de los conceptos que se podían englobar en un pardillo, un perdedor o un loser asocial, sin éxito y con personalidad menoscabada. De hecho, según Jargon File, siguen siendo aún considerados de esta manera, por los no-geeks.
Pero como la cultura dominante se ha vuelto más dependiente de la tecnología y de las capacidades técnicas digitales, las posturas tradicionales han tenido que asumir un mayor respeto hacia los nuevos geeks. En concreto, esto es así hasta el punto de que hoy en día existe el Día del Orgullo Geek, como prueba de una reivindicación tras años de maltrato social, creado por movimientos políticos de izquierda para aquel que simpatice con estos.
Se menciona que un nerd es estereotipado como aquella persona que tiene una inteligencia sobresaliente y que tiene hábitos y gustos diferentes a los socialmente establecidos como comunes. En cambio, se dice que un geek es aquel que tiene una fascinación o un gusto por un área de interés muy específica. Eso quiere dar a mostrar que un geek no necesita esa inteligencia sobrenatural que se cataloga dentro de un nerd, pero si un geek está interesado en algunas áreas menos conocidas de las matemáticas y las ciencias también sería una persona sumamente inteligente. Es ahí donde las líneas para definir ambas personas se vuelven difusas, pero algo que sí diferencia a un geek de otros grupos es que un geek utiliza Internet y la tecnología como medio de expresión cultural de su interés, ya sea sobre animación, cómics, videojuegos, series o películas de culto, software, o en foros, chats, páginas web o blogs donde pueden compartir dichos conocimientos. Algo característico de los geeks es que también son creadores de contenidos de sus áreas de interés. Si son fanáticos de los cómics, ellos elaboran sus propias historias, crean teorías sobre los personajes de sus videojuegos favoritos o crean sus propios programas de computadora y los difunden. Ser nerd o geek no es una rivalidad, ambos se complementan y seguramente la mayoría de los nerds son geeks de alguna forma y viceversa. Ambos grupos son parte del mismo movimiento cultural de corte intelectual.En algunos casos, un geek puede definirse como un nerd con una vida social normal.
Se piensa que el término propiamente tal comenzó a utilizarse en la década de los 50 para individuos que querían diferenciarse de los demás, por sus gustos y aficiones específicas. Durante los años 60 y 70, algunos eventos como la Convención Mundial de Ciencia Ficción, así como el lanzamiento de la película La guerra de las galaxias, en 1977, comenzaron a dar auge a este tipo de movimiento contracultural. El posterior desarrollo de la informática e Internet contribuyó también a su auge en el inicio de productos como Atari, computadores personales o las consolas Nintendo. En los años noventa, el lanzamiento de series de culto como The X-Files y el uso de consolas 3D como la Sony Play Station, también fueron parte importante de estos orígenes. Finalmente, la consolidación en el uso de plataformas nuevas donde las personas pueden informarse por sus propios medios, participar y comunicarse ha contribuido también a la valoración de la cultura geek.
Suele entenderse como geek a una persona que prefiere actividades que denotan la dedicación hacia sus intereses, trabajo o aficiones —las cuales normalmente son de carácter técnico, o más bien tecnológico— y la imaginación y fantasía, en lugar de otras cuestiones entendidas quizá por comunes, como por ejemplo puede ser buscar un cierto grado de aceptación social, o al menos una aceptación social poco convencional. En este sentido, el concepto al que se refiere el término «nerd» es compartido por geek. Se entiende además que para una persona geek no importa demasiado el grado de extravagancia que conlleva el aprendizaje o tiempo invertido en sus habilidades.
Las connotaciones sociales de dichas características llevan al término geek más allá de una simple definición para convertirlo en un estilo de vida del cual, habitualmente, el sujeto suele sentirse orgulloso; algo en lo que, de nuevo, vuelve a coincidir con el nerd. Pero, de hecho, la extraversión del primero, ligada a su visceral neofilia (atracción por la tecnología y curiosidad generalizada por lo nuevo), entra en confrontación directa con el último.
Esta, al parecer, es una reafirmación común pero no necesariamente habitual del «mundo geek», puesto que son muchas y muy variadas las características particulares de los , quienes suelen mantener códigos de comunicación cerrados generalmente tendentes al aprecio por la programación, la ciencia ficción, las redes de información y los videojuegos, así como códigos de conducta estrictos, centrados en la libertad de expresión y el respeto por los demás; aunque suele acreditárseles modos de comportamiento algo más radicales.
Algunas desviaciones del comportamiento antes señalado los sitúan como un grupo social preferentemente endémico y, según personajes de la talla de Tim Berners-Lee —a veces llamado «padre de Internet»—, incluso machista.
El geek suele contar con bastantes habilidades técnicas, en especial en el área de la informática, sea por vocación temprana o por dedicación. En esta forma de cultura, se suele entender el término hacker con el respeto que implica un grado más alto en el escalafón del ámbito de la tecnología, diferenciándose en este sentido de aquellos profanos en la materia que dan una connotación peyorativa a este último término, ampliamente extendido en su forma vernácula.
Aunque muchos de ellos puedan ser hackers, resulta difícil que se reconozcan a sí mismos como tales, puesto que llamarse a sí mismos geeks representa un cierto tinte de humildad. El término hacker no suele emplearse a manera de etiqueta autoimpuesta sino de mérito obtenido por el reconocimiento y aceptación de una comunidad geek. En esta escala, muchos geeks intermedios son denominados wannabe (jerga en voz inglesa que significa «quisiera llegar a ser») ubicándose así dentro del tipo de los geeks que podrían llegar a convertirse en hackers. Sin embargo, este último término suele adquirir algunas veces una connotación negativa: «Se cree un hacker», como se suele usar comúnmente entre algunos grupos de geeks, a veces llamado lamer.
La pasión de los geeks por el aprendizaje de nuevas habilidades les hace propensos a aceptar y defender políticas de software libre, sea por puro altruismo o por mera inclinación individual. Aunque este no sea siempre el caso, suelen tender hacia prácticas colaborativas que les permiten hacer partícipes a los demás de sus logros personales por el mero hecho de compartir el conocimiento. Esto implica además garantizar su propio derecho a alimentarse de ideas de un modo libre y sin las barreras que imponen ciertos esquemas legales tendientes a monopolizar o cerrar el acceso público a la tecnología y a la información.