Gabriela Laperrière de Coni (Pezens, 7 de marzo de 1861 - Buenos Aires, 8 de enero de 1907) fue una periodista, activista de la salud pública, militante socialista y feminista franco-argentina. Se destacó como intelectual y pionera socialista dedicada a la causa de las mujeres trabajadoras y las infancias, en Argentina, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Fundó el Centro Feminista Socialista del Partido Socialista Argentino y fue la primera mujer en ocupar un cargo directivo en un partido político argentino, siendo miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialista.
Fue una intelectual y pionera socialista que se dedicó a la causa de las mujeres trabajadoras en Argentina. Su legado más duradero, en la esfera pública argentina, es su trabajo como inspectora municipal ad honorem y su consecuente Proyecto de Ley de Protección del Trabajo de las Mujeres y los Niños en las Fábricas de 1902, el cual constituyó el antecedente directo de la Ley 5291, sancionada en 1907.
Primeros años y vida en Francia
Gabriela Laperrière nació como Gabrielle Marguerite Manjeonnant de Laperrière el 7 de marzo de 1861 en Pezens, un pueblo de Carcassonne, Departamento de Aude, al sur de Francia. Hija de Louis Menjonnan de Laperriere y Marie Thérèse Angele Habrard Letage, familias antiguamente nobles. La partícula "de" en su apellido reflejaba esta tradición de origen noble.
Cursó la escuela primaria en un colegio religioso católico en su ciudad natal y realizó su escolarización en Burdeos en una institución católica, de cuya rigurosidad fue "rescatada" según relata en su novela autobiográfica. Se recibió de maestra y desarrolló su adolescencia y juventud en Burdeos.
La ciudad de Burdeos, entre 1866 y 1890 transitaba un fuerte proceso migratorio de poblaciones rurales. En este contexto, la ciudad experimentó debates políticos influenciados por el radicalismo, el socialismo y el anarquismo, así como discusiones sobre la enseñanza laica, la enseñanza religiosa, y la educación escolar de las niñas. Ella se nutrió del contexto social transicional y vivo de la expansión urbana.
En su adolescencia, se fue a vivir con su familia a París. Se recibió de maestra y se dedicó al periodismo. Trabajó como redactora en dos diarios parisinos: L'Indépendant y Le Journal. El movimiento obrero bordelés estaba disperso, y las mujeres representaban entre un tercio y la mitad de la fuerza de trabajo en determinados sectores laborales (como la industria de embalaje metálico y las empresas de ropa). El debate sobre el trabajo femenino era intenso, con posturas socialistas (como Proudhon) contrarias a la inserción de la mujer en el mercado laboral, mientras que otros (como Jules Guesde) abogaban por la emancipación económica, civil y política de la mujer. En 1888, la Federación Nacional de Sindicatos en Burdeos propuso la igualdad salarial, esperando que el trabajo femenino pudiera ser suprimido definitivamente. Un ejemplo reconocido del activismo es el de Flora Tristán, figura central del feminismo de clase, había fallecido en Burdeos en 1844
A los 18 años, el 15 de enero de 1880, Gabriela se casó en Burdeos con Henri André Menjou, un publicista y periodista que había sido editor de La Gazette de l'Atelier, una revista para jóvenes obreros. Luego de su matrimonio, la pareja se instaló en París, donde Gabriela ejerció el periodismo en medios como L'Indépendant y Le Journal. Utilizó el nombre Gabrielle Menjou o Mme Menjou para firmar algunos de sus trabajos. En este periodo, Francia experimentaba los ecos de la Comuna de París (1870-1871), una experiencia de gobierno del pueblo trabajador que la marcó profundamente debido a la gran represión desatada.
En 1884, a los 23 años, conoció en París al médico higienista argentino Emilio R. Coni (1855-1928), que se encontraba en París participando de un congreso sobre salud pública. Ese mismo año, Laperrière emigró a Argentina con su primer marido Henri Menjou, con quien continuó en relación varios años después. Su hijo fue registrado con el apellido Menjou, y su padrino fue Emilio Ramón Coni. Es probable que Gabriela y Henri Menjou trabajaran para Coni en actividades de promoción migratoria para el gobierno argentino.
Tras su separación de Menjou, se casó con Emilio Coni (quien le otorgó su apellido al hijo y a ella). El 6 de febrero de 1886 nació en Buenos Aires su único hijo, Emilio Ángel Coni, quien se recibiría de ingeniero agrónomo a los 19 años y sería asesinado en Buenos Aires el 4 de mayo de 1943)
Ella castellanizó su nombre a Gabriela y comenzó a firmar sus textos como Gabriela Laperriére de Coni. El uso de "Mme. Emilio Coni" para publicaciones en el extranjero también se interpretó como una forma de legitimar socialmente un vínculo que la ley le negaba, ya que su primer esposo aún vivía cuando comenzó su relación con Coni y el divorcio no estaba permitido.
En 1892, Gabriela residió junto a Emilio Coni y su hijo en el predio de la Asistencia Pública de Buenos Aires, donde su esposo era director. Desde allí, Gabriela denunció la corrupción del organismo y criticó a la Sociedad de Beneficencia (administrada por la Iglesia católica). En este contexto, también se involucró en el Patronato de la Infancia.
La pareja se encontraba constantemente expuesta en su propia casa a una corriente de visitantes en busca de ayuda por parte de Emilio Coni, todos ellos relacionados con la salud, la vivienda, las condiciones de vida, los niños indigentes y el desempleo de hombres y mujeres. Incapaces de lidiar con esa situación, y ante la asunción de Miguel Cané como intendente, el matrimonio decidió irse a vivir a Francia. Además, Emilio Coni, hombre de carácter independiente y altivo, se sentía desalentado con su trabajo y la corrupción presente en los organismos municipales y provinciales. El paso por la Asistencia Pública los había dejado endeudados porque habían pagado salarios de su bolsillo; se sentían derrotados y por eso buscaron otro horizonte El 14 de abril de 1893, Coni renunció a la presidencia de la Sociedad Médica Argentina y a la dirección de la Asistencia Pública.
Entre mayo de 1893 y fines de 1895 residieron en París. En este período, tuvo contacto con figuras como Louise Michel, cuyo ejemplo de lucha anarquista y memorias de la Comuna de París ella difundiría más tarde. De todas formas, sostiene que no viene con un carácter definido revolucionario de París. Viene con esas influencias, pero sus definiciones, dicho por ella misma, son en la lucha práctica de Buenos Aires.
Sin embargo, los duros inviernos parisinos de 1893-1894 y de 1894-1895 afectaron la frágil salud de Gabriela Laperrière, por lo que en 1895 debieron volver a Buenos Aires, y Coni se reintegró a su trabajo de médico. A fines de 1895, de regreso al país, Emilio Coni, de 41 años, tuvo un ataque cerebrovascular que lo dejó postrado, hemipléjico durante varios meses. En ese tiempo Gabriela Laperrière respondió a las solicitudes que le llegaban a Coni. En 1899, cuando su hijo tenía ya trece años, se casaron en Buenos Aires.
Laperrière desarrolló una prolífica actividad como escritora, publicando en francés y español, utilizando varios pseudónimos. Su obra está estrechamente ligada a su militancia política y sindical.
Bajo el pseudónimo Miriam, publicó cuentos entre 1892 y 1893 en la Revista del Patronato de la Infancia. Estos relatos, escritos en francés, como Nounou (Niñera), Los esponsales, La Poule, La faim, Le petit mousse, Le petit frère, Kokila, L’Ange chéri y Les premier secours, abordaban temas sociales, haciendo una denuncia directa de las diferencias de clases y defendiendo la lactancia materna.
En 1890 tradujo del español al francés y publicó en París la obra Painé y la dinastía de los zorros, de Estanislao Zeballos.