El Grupo de los Siete (G7) es una asociación, foro político y económico intergubernamental conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. Además, la Unión Europea es miembro de facto al tener representación política permanente. Sus miembros son los mayores actores globales, ya que por sus peso político, económico y militar son considerados relevantes a escala global. Representa a siete (8 con la UE) de los principales poderes económicos avanzados.
A partir del año 2018, el G7 representa alrededor del 58 % de la riqueza neta mundial (317 billones de dólares USD) y más del 46 % del producto interno bruto (PIB) mundial basado en valores nominales.
En ese sentido, el G7 puede ser definido como «una alianza conformada por un grupo selecto de Estados, con un posicionamiento estructural similar —resultado de la coincidencia en sus capacidades nacionales—, sin barreras ideológicas, con disposición para coordinar sus políticas hacia la consecución de objetivos comunes y la voluntad para establecer algunos medios técnicos de cooperación».
Según su producto interno bruto (PIB):
Estados Unidos Estados Unidos.
Reino UnidoReino Unido Reino Unido.
Los orígenes del G-7 se establecen en marzo de 1973 cuando, a petición del secretario del Tesoro estadounidense George Shultz, se reunieron los ministros de finanzas de la Alemania Occidental, Estados Unidos, Francia, Japón y Reino Unido. En la cumbre de 1975, en Rambouillet, Francia, se produjo la entrada de Italia. En 1977, en la cumbre de San Juan (Puerto Rico), se unió a ellos Canadá. Tras el ingreso de este último se formó el G-7, que a partir de 1998 y con la integración de Rusia por su peso político y no por su peso financiero, se denominó foro político G-8.
Los representantes de estos siete países se reúnen anualmente en lugares pertenecientes a alguno de los miembros en la llamada Cumbre del G-7. La finalidad de estas reuniones es analizar el estado de la política y las economías internacionales e intentar aunar posiciones respecto a las decisiones que se toman en torno al sistema económico y político mundial.
A lo largo del año los ministros se encuentran para preparar la Cumbre anual, acercando posiciones y negociando consensos.
En junio de 1997, en Denver (Colorado, Estados Unidos), la reunión de líderes fue bautizada como «Cumbre de los Ocho», pues Rusia asistía por primera vez en calidad de socio y no como observador, como venía haciendo hasta entonces, aunque tampoco como miembro de pleno derecho.
Rusia, a pesar de pertenecer al grupo, ha estado durante todos estos años marginada en el debate de los temas económicos y financieros del G8 por no pertenecer aún a la Organización Mundial del Comercio (OMC) dadas sus discrepancias con Estados Unidos, único país con el que Rusia aún no ha concluido las negociaciones comerciales bilaterales para acceder a la organización multilateral, integrada por 149 países. Durante 2008 fue Japón quien presidió el G-8.
El 24 de marzo de 2014, Rusia fue excluida del grupo político G-8 tras haberse anexionado la península de Crimea (envuelta en una crisis política y económica, tras las fallidas negociaciones de Ucrania con la Unión Europea), por lo cual los 7 miembros originales del grupo, reunidos en su cumbre anual en La Haya (Países Bajos), aplicaron varias sanciones económicas a Rusia y decidieron su exclusión del grupo.
En 2018 el primer ministro canadiense Justin Trudeau creó el Consejo Asesor para la igualdad entre hombres y mujeres del G7 para la presidencia de Canadá del G-7 para promover la igualdad de género como uno de los ejes prioritarios de trabajo del G7 sumado a desarrollo económico, comercio o tecnología. Francia asumió la presidencia del G7 en 2019 y el presidente Emmanuel Macron decidió dar continuidad al Consejo renovando su membresía y su mandato.
Desde 2014, el Atlantic Council, con sede en Estados Unidos, ha celebrado el "Foro de estrategia D-10" en el que participan representantes de lo que denomina "democracias líderes" que apoyan un "orden democrático basado en reglas" (Alemania, Australia, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, más la Unión Europea. Mientras que España, India, Indonesia y Polonia son miembros observadores), considerado como una alternativa al G-7. Existen varias propuestas para ampliar el G7. Algunos juristas de los países miembros han sugerido varios países candidatos potenciales, como Australia y España, debido a sus posiciones político-económicas y sus pesos histórico-geográficos.
Si bien ni China ni Taiwán son miembros del G7, se han convertido en un debate geopolítico en la agenda del grupo. Anteriormente, Vladímir Putin apoyó las candidaturas de China, India y Turquía cuando Donald Trump, por aquel entonces presidente de Estados Unidos, propuso y mostró su apoyo a que Rusia se reincorporara al grupo. Así mismo, Donald Trump también apoyó las candidaturas de Australia, Brasil, Corea del Sur e India. Aunque el Gobierno de Boris Johnson estuvo de acuerdo con la expansión de Trump (a excepción de la membresía rusa), la controvertida propuesta fue firmemente rechazada por parte del resto de miembros del G-7 y Polonia.
Alrededor de 7.500 manifestantes liderados por el grupo "Stop-G7" se manifestaron durante la cumbre. Unos 300 de ellos alcanzaron la valla de seguridad de 3 m de altura y 7 km de longitud que rodeaba el lugar de la cumbre. Los manifestantes cuestionaron la legitimidad del G7 para tomar decisiones que pueden afectar a todo el mundo. Las autoridades habían prohibido las manifestaciones en la zona más próxima al lugar de la cumbre y 20.000 policías estaban de servicio en el sur de Baviera para evitar que activistas y manifestantes interfirieran en la cumbre.
2018 Conflicto de Trump por los aranceles y Rusia
La Reunión de 2018 en Charlevoix, Canadá, se vio empañada por unas negociaciones díscolas en torno a los aranceles y a la postura de Donald Trump de que Rusia debería volver a formar parte del G7. La Administración Trump acababa de imponer aranceles sobre el acero y el aluminio a muchos países, entre ellos países europeos miembros del G7 y Canadá, país anfitrión de la reunión de 2018. Trump expresó su consternación ante el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, por celebrar una rueda de prensa en la que Canadá se reafirmó en su postura sobre los aranceles (una crítica pública a la política económica de Trump), y ordenó a sus representantes en la reunión que no firmaran la sección económica del comunicado conjunto que suele emitirse al término de la reunión.