Fundación Montemadrid es la marca bajo la cual se presenta la Fundación Obra Social y Monte de Piedad de Madrid, una fundación española con sede en Madrid y cuyo objetivo consiste en el desarrollo de la obra social y la gestión del patrimonio cultural que posee, así como la operación de varios montes de piedad en algunas ciudades españolas.
La fundación es heredera de la que fuese Caja Madrid (Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid), la más antigua de las cajas de ahorros españolas, fundada el 3 de diciembre de 1702 como Monte de Piedad por el sacerdote aragonés Francisco Piquer Rodilla. Se trata de la segunda empresa más antigua de España después de Codorníu (fundada en 1551). La caja de ahorros existió hasta el 14 de diciembre de 2012, que se transformó en la fundación de carácter especial Fundación Especial Caja Madrid. Posteriormente, se cambió su denominación por el de la fundación ordinaria Fundación Montemadrid.
La sede de Fundación Montemadrid se encuentra en La Casa Encendida, en Madrid.
Fundado por el padre Francisco Piquer en 1702, el Monte de Piedad de Madrid es uno de los más antiguos montes de piedad españoles, creado a semejanza de los montes de piedad italianos vino a sumarse al reducido grupo de montes de piedad que existían o habían existido en España hasta aquella fecha donde se contaban, al menos, el Monte de Piedad de Dueñas (c. 1550), el de Toledo (siglo XVI), el de Málaga (1612), el de San Francisco de Cuéllar (1636) y el de Calahorra (1659).
La finalidad del Monte de Piedad de Madrid era atender las demandas de las clases sociales más necesitadas de protección, a través de la concesión de préstamos gratuitos, garantizados con alhajas y ropas. Fue una institución benéfico-social, amparada por el Patronato Real y particulares que aportaban donativos y realizaban depósitos de forma onerosa; no se cobraban intereses por los préstamos.
Caja de Ahorros de Madrid (Caja Madrid)
En 1836 se plantea por primera vez el cobro de un interés en los préstamos concedidos, para cubrir los gastos de administración que generaba la actividad del Monte y para asegurar el futuro económico del mismo. Bajo el impulso del marqués viudo de Pontejos, el 25 de octubre de 1838 se fundó por Real Orden, la Caja de Ahorros de Madrid, que retribuía los depósitos recibidos. Su Reglamento se aprueba por Real Orden un año más tarde, el 17 de julio de 1839.
En los años siguientes, Caja Madrid expandió ampliamente su actividad bancaria fuera de su área de influencia original, pasando a abrir oficinas por toda España. En 2009, la caja de ahorros contaba con 2113 sucursales repartidas por todo el país (la segunda en número de oficinas por detrás de La Caixa).
En 1998, la entidad pasa de llamarse «Caja de Madrid», nombre que conservaba desde los años 1980, a llamarse simplemente «Caja Madrid», modificándose también su logotipo, el cual hasta entonces había sido la silueta estilizada de un oso encerrado en una hucha, y quedándose a partir de entonces solo el oso.
Presidencia de Miguel Blesa (1996-2009)
Caja Madrid, como el resto de cajas de ahorro sin ánimo de lucro, no podía tener un gobierno profesional, sino un consejo de administración compuesto por «organismos representativos de la sociedad», por lo que su consejo lo componían mayoritariamente partidos políticos y sindicatos. En 1996 es nombrado el presidente a propuesta del Partido Popular, Miguel Blesa, amigo personal de José María Aznar, y cuyo nombramiento fue aprobado con los votos a favor del PP, Izquierda Unida y Comisiones Obreras.
En 2008, Caja Madrid compró el 83 % del City National Bank, con sede en Florida por 628 millones de euros. Junto a la compra de la entidad internacional, Caja Madrid desembolsó 10,5 millones de euros a la inmobiliaria local Peña Appraisal Services por la compra de una mansión de lujo en Miami, con el objetivo de que allí pudiese residir el representante de Caja Madrid en Florida, Borja Murube, así como el resto de consejeros que tuvieran que desplazarse a la ciudad.
Durante la presidencia de Miguel Blesa, en 2007, salió a la luz un escándalo relacionado con uno de los consejeros del holding financiero de la caja de ahorros: Carlos Vela. El consejero había concedido un crédito a la inmobiliaria Martinsa-Fadesa de mil millones de euros y en abril, unos meses después de este hecho, abandonó Caja Madrid y fichó como consejero delegado de la inmobiliaria.
Tan solo un año más tarde, el estallido de la burbuja inmobiliaria en España lleva a la bancarrota a Martinsa-Fadesa, protagonizando una de las quiebras más grandes de la bolsa española, por lo que dejó un agujero a sus acreedores, en su mayoría bancos y cajas, y entre los cuales se encontraba Caja Madrid, de más de 1200 millones de euros. Carlos Vela, tras la quiebra, abandonó la inmobiliaria y paradójicamente volvió a ser contratado en la corporación financiera de Caja Madrid que él mismo había abandonado. La fuerte polémica suscitada en torno al consejero por este hecho le llevó a que tan solo unos meses más tarde de haber recuperado su puesto en la caja presentara su dimisión.
Presidencia de Rodrigo Rato (2009-2010)
En 2009, el proceso de elección de un nuevo presidente del consejo de administración de Caja Madrid se complica al haber dos candidatos que se disputaron públicamente el cargo: Ignacio González, el cual contaba con el apoyo público de Esperanza Aguirre, y Rodrigo Rato, con el aval de Mariano Rajoy.
Finalmente, el 11 de noviembre Ignacio González renunció a su candidatura, dando así vía libre al nombramiento de Rodrigo Rato, el cual se hizo efectivo finalmente en la Asamblea General del 28 de enero de 2010.
Ese mismo año, el City National Bank resultó en pérdidas millonarias, por lo que Caja Madrid inyectó 233 millones de euros comprando el resto de las acciones que permanecían en manos de sus fundadores (17 %) y pasando así a controlar el 100 % del banco. Un año más tarde inyectó 242 millones de euros más.