Las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas, popularmente conocidas como los cascos azules o cascos celestes debido al color de sus cascos o boinas, son cuerpos militares encargados de crear y mantener la paz en áreas de conflictos, monitorizar y observar los procesos pacíficos y brindar asistencia a excombatientes en la implementación de tratados con fines pacíficos. Actúan por mandato directo del Consejo de Seguridad de la ONU y forman parte de las fuerzas armadas y policiales de los países miembros de las Naciones Unidas, integrando una fuerza multinacional de 90 905 uniformados, 111 512 en total.
El artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas consagra como “Propósitos de las Naciones Unidas”:
Mantener la paz y la seguridad internacionales.
Fomentar entre las naciones relaciones de amistad.
Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y de protección a los derechos humanos.
Servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar estos propósitos comunes.
"El mantenimiento de la paz es una cuestión política y su éxito final depende de procesos políticos activos y sostenibles o de la perspectiva real de un proceso de paz." La primera operación de mantenimiento de la paz fue la UNSCOB (Comisión de las Naciones Unidas en los Balcanes), dispuesta por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la resolución n.º 109(II) del 21 de octubre de 1947. Se llevó a cabo en Grecia entre octubre de 1947 y febrero de 1952. La fuerza multinacional estableció su cuartel general en Salónica (Grecia) y fue integrada con miembros de Australia, Brasil, China, los Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, México, los Países Bajos, Colombia y Pakistán.
En 1948, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abogó por la creación de una fuerza multinacional que pusiese fin y supervisara el cese de las hostilidades entre Egipto e Israel. Esta misión no fue militar, sino que estaban presentes como observadores.
Una misión, que no corresponde con sus presuntos objetivos, fue su participación en el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur en 1950, en el cual intervinieron por mandato del Consejo de Seguridad —el cual sesionó en ausencia de la Unión Soviética— tomando parte en forma directa en este conflicto armado.
En 1956 se dispuso una operación de paz durante la crisis del Canal de Suez por una resolución presentada a la Asamblea General de la ONU por el ministro de asuntos extranjeros canadiense Lester Bowles Pearson. Posteriormente han actuado en otros conflictos en Oriente Medio, Líbano, Chipre, Mozambique, Somalia, Bosnia, etcétera.
El origen de los “llamativos” colores, tanto de sus cascos como de sus vehículos (blanco), se aprobó puesto que se quería dejar claro que se trataba de un cuerpo de paz fácilmente identificable, que no necesitaba camuflarse o pasar inadvertido para cumplir sus objetivos. Esto, sin embargo, no implica que deban ser totalmente transparentes en sus planes operacionales.
El concepto de mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas nació en un momento en el que las rivalidades de la Guerra Fría paralizaban constantemente al Consejo de Seguridad. Las metas del mantenimiento de la paz estaban limitadas inicialmente a mantener el alto el fuego y estabilizar situaciones sobre el terreno, prestando un apoyo crucial a los esfuerzos políticos para resolver el conflicto por medios pacíficos.
Esas misiones estaban compuestas por observadores militares desarmados y tropas ligeramente armadas, que desempeñaban principalmente funciones de vigilancia, información y fomento de la confianza; actualmente el personal de mantenimiento de la paz realiza una gran variedad de tareas complejas, que comprende desde contribuir a establecer instituciones de Gobierno sostenibles hasta vigilar la situación de los derechos humanos, colaborar en la reforma del sector de la seguridad o ayudar en el proceso de desarme, desmovilización y reintegración de excombatientes.
Aunque el personal militar sigue siendo el elemento fundamental de la mayor parte las operaciones de mantenimiento de la paz, ahora también incumben a:
Supervisores de los derechos humanos
Especialistas en asuntos civiles y de gobernanza
Trabajadores de asistencia humanitaria
Expertos en comunicaciones e información pública