Tal Día como Hoy

Francisco Varela

Biólogo chileno

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Francisco Javier Varela García (Santiago, 7 de septiembre de 1946-París, 28 de mayo de 2001) fue un biólogo chileno, investigador en el ámbito de las neurociencias, las ciencias cognitivas y la filosofía de la mente. Junto con su profesor Humberto Maturana, introdujo el concepto de autopoiesis en la biología,​ y por cofundar el Mind and Life Institute, institución encargada de promover el diálogo entre la ciencia y el budismo.​

Fue una figura relevante en el campo de la neurociencia cognitiva y un pionero en la investigación sobre la cognición temporal, donde exploró cómo los procesos cognitivos están profundamente enraizados en las interacciones del cuerpo con el entorno. Además, abrió vías exploratorias a través de lo que denominó la neurofenomenología, donde se advierte la influencia de Maurice Merleau-Ponty.​

Nació el 7 de septiembre de 1946​ en Talcahuano en Chile, hijo de Corina María Elena García Tapia y Raúl Andrés Varela Rodríguez.​ La familia se trasladó a Santiago, donde procuraron para sus hijos la mejor educación.

Cursó la educación básica en el Colegio del Verbo Divino y comenzó sus estudios superiores en la Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile (1964-1966), donde después de haber cursado los primeros años en la carrera de medicina se cambió a la Licenciatura en Ciencias con mención Biología en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (1965-1967), de la cual fue alumno fundador. A finales del año 1967, recibió una beca doctoral con la que realizó estudios de postgrado en la Universidad Harvard, doctorándose a la edad de 24 años con la tesis Insect Retinas: Information processing in the compound eye, bajo la dirección de Keith R. Porter y Torsten Wiesel, quien en 1981 fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología por sus estudios sobre el sistema visual.​

Como parte de su formación inicial, se inscribió en la carrera de Licenciatura en Filosofía en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, en donde participó en las clases del filósofo chileno-español Francisco Soler Grima y en las lecturas guiadas de Roberto Torretti en el Centro de Estudios Humanísticos de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile en 1966.​​ En 1994, recibió la Beca Guggenheim, lo que le permitió continuar su investigación en neurociencia y filosofía.

Su interés fundamental fue explorar las características de la vida y las bases biológicas del conocimiento, lo que lo llevó a investigar los fenómenos cognitivos y a interesarse principalmente por el fenómeno de la conciencia. Realizó aportes a la comprensión de la epilepsia y se internó en las fronteras de las neurociencias y de la psicología cognitiva. ​

En 1970, se unió a la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, con el cargo de Profesor Titular. Durante este periodo y en colaboración con Humberto Maturana, avanzó en el desarrollo teórico de los conceptos de autoorganización y redes de neuronas. En diciembre de 1973, aceptó un cargo de profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado, trabajando en la integración sensorial-motora. Publicó un primer libro sobre sus desarrollos teóricos: Principles of Biological Autonomy.​

Varela se familiarizó, mediante la práctica, con el budismo tibetano en la década de 1970, estudiando inicialmente con Keun-Tshen Goba (Ezequiel Hernández Urdaneta), con el maestro de meditación Chögyam Trungpa Rinpoche, fundador de Vajradhatu y Shambhala Training, y más tarde con Tulku Urgyen Rinpoche.[cita requerida]

En 1986 se estableció en Francia, donde primero impartió clases de ciencias cognitivas y epistemología en la École Polytechnique, y más tarde de neurociencia en la Universidad de París. Desde 1988 hasta su fallecimiento, dirigió un grupo de investigación como Director de Investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) en el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas e Imágenes Cerebrales (abreviado LENA, en francés) de París.​ Fue miembro de la Academia de Ciencias de Chile y fue reconocido internacionalmente por sus contribuciones a la neurociencia y la filosofía de la mente.​

En 1987, Varela, junto con R. Adam Engle, fundó el Instituto Mente y Vida, inicialmente para patrocinar una serie de diálogos entre científicos y el dalái lama sobre la relación entre la ciencia moderna y el budismo.​ El Instituto continúa hoy como un importante nexo para dicho diálogo, además de promover y apoyar la investigación científica multidisciplinaria en ciencias de la mente, estudios y prácticas contemplativas y áreas relacionadas en la interfaz de la ciencia con la meditación y otras prácticas contemplativas, especialmente las prácticas budistas.​

Varela murió el 28 de mayo de 2001​ en París a causa de la hepatitis C después de haber escrito un relato de su trasplante de hígado de 1998.​ Tuvo cuatro hijos, entre ellos la actriz, portavoz ambiental y modelo Leonor Varela. Sus cenizas descansan en el pueblo de Montegrande en el Valle del Elqui,​ en el Patio de Las Higueras, un sector de la hacienda que fue de su abuelo, Luis Felipe Varela Pinto.

Uno de sus principales aportes es el trabajo realizado con Humberto Maturana, del que nació la teoría de la autopoiesis,​ que define a los seres vivos como organismos autónomos, en el sentido de que son capaces de producir sus propios componentes y que están determinados fundamentalmente por sus relaciones internas, como un sistema homeostático. Más precisamente, el ser vivo es una unidad autopoiética que puede definirse:

Esta teoría ha tenido gran relevancia en una amplia variedad de campos, desde la teoría de sistemas hasta la sociología o la psicología.

Más tarde, dentro de su interés por el fenómeno de la conciencia, Varela comenzó el estudio de los mecanismos neuronales asociados a los fenómenos conscientes, investigando la sincronía de la actividad neuronal y su relación con la percepción y los estados de conciencia.​

Varela se interesó en desarrollar una metodología para la investigación de estos fenómenos, que denominó neurofenomenología, donde intentó conciliar la mirada científica con la experiencia vital.​ Su enfoque se inspiró en la fenomenología de Edmund Husserl, continuada por su discípulo Maurice Merleau-Ponty. Sin embargo, más importante es el acercamiento que realizó Varela a disciplinas de conocimiento oriental, como el budismo, la que practicó en el transcurso de su vida, y con la que intentó generar un diálogo científico.​

La neurofenomenología de Varela plantea que las sensaciones que el ser humano experimenta en la vida cotidiana no activan una determinada zona en el cerebro como región única, que se corresponda con el tipo de sensación que se experimenta, sino que, al momento de tener una experiencia determinada, distintas zonas del cerebro son estimuladas formando un patrón único que se corresponde con la experiencia irrepetible. Esto cambia radicalmente la concepción tradicional de regionalidad, con puntos e intersecciones únicas del plano espacial. Esto en la neurofenomenología de Varela se conoce como "bloqueo en fase" y es la manera en que se concibe la regionalidad cerebral y su relación simultánea de coordenadas espaciales en una coordenada temporal única y fugaz que dura solo el tiempo que el cerebro necesita para procesar la impresión a la cual se enfrenta.​

1973 - De máquinas y seres vivos: Una teoría sobre la organización biológica (con Humberto Maturana). Editorial Universitaria, Santiago de Chile (revisada en 1995 con un prefacio). En esta publicación se avanza la teoría de la autopoiesis.

1985 - El árbol del conocimiento: Las bases biológicas del entendimiento humano (con Humberto Maturana). Editorial Universitaria, Santiago. Continuación más elaborada del libro anterior.

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