Francisco Vázquez de Coronado y Luján (Salamanca, 1510-Ciudad de México, 22 de septiembre de 1554), más conocido como Coronado, fue un conquistador español. Llegó al Virreinato de Nueva España en 1535 acompañando al primer virrey, Antonio de Mendoza. Entre 1540 y 1542 fue capitán general de una expedición que recorrió partes de los actuales estados de Arizona, Nuevo México, Texas, Oklahoma y Kansas de los Estados Unidos de América.
Su padre, Juan Vázquez de Coronado y Sosa de Ulloa, fue señor de Coquilla y de la Torre, corregidor de Segovia, corregidor de Jerez de la Frontera y capitán general de la Frontera. Participó en la toma de Granada y fue nombrado prefecto de esta ciudad con su primer gobernador cristiano, Íñigo López de Mendoza y Quiñones. Estuvo al servicio de los Reyes Católicos y de Carlos I. El 16 de diciembre de 1522 fundó un mayorazgo. Falleció en 1532.
Su madre fue Isabel de Luján, natural de Madrid e hija de Juan de Luján "el Bueno" y de María de Luzón. Fue dama de la reina Isabel la Católica.
Hacia 1500 el matrimonio tuvo a su primer hijo, Gonzalo, que heredó el mayorazgo de su padre. En 1510 nació su segundo hijo, Francisco.
Gonzalo tuvo una relación extramatrimonial con Catalina de Anaya, de la que nació Juan Vázquez de Coronado y Anaya, conquistador de Costa Rica.
Francisco llegó a Nueva España en 1535 en el entorno del primer virrey, Antonio de Mendoza y Pacheco, que era hijo del patrono de su padre y amigo personal.
El año de su llegada Francisco, que contaba con la confianza del virrey, fue nombrado visitador de minas y contrajo matrimonio con Beatriz de Estrada.
Beatriz, apodada "la Santa" por su piedad religiosa, era hija del tesorero y gobernador Alonso de Estrada (muerto en 1530) y de Marina Gutiérrez Flores de la Caballería. Con este matrimonio, Francisco obtuvo una buena dote.
En 1537 fue nombrado gobernador de Nueva Galicia en sustitución de Nuño de Guzmán.
Su primera acción como gobernador fue socorrer a los pobladores de la Villa de San Miguel (Culiacán, Estado de Sinaloa), que estaban a punto de abandonar el lugar debido a la guerra contra los nativos, dirigidos por el cacique Ayapin. Francisco derrotó a los nativos y ahorcó a su cacique.
El 8 de septiembre de 1538 recibió la encomienda de Cutzmala y el 8 de noviembre de 1539 recibió la mitad de la encomienda de Tlapa.
En 1528 naufragó en las costas de Florida una expedición encabezada por Pánfilo de Narváez. De ella hubo cuatro supervivientes, que atravesaron a pie y durante ocho años el actual suroeste de los Estados Unidos y norte de México hasta llegar a la Villa de San Miguel en 1536. De esa expedición, Álvar Núñez Cabeza de Vaca escribió una narración titulada Naufragios. En ella describe sus aventuras y las de sus tres compañeros: Alonso del Castillo Maldonado, Andrés Dorantes de Carranza y un esclavo de este último llamado Esteban. Cabeza de Vaca escribió que Esteban era "negro alárabe natural de Azamor" (Provincia de El Yadida, Marruecos) y fue el primer hombre nacido en África que puso pie en lo que hoy son los Estados Unidos de América.
En noviembre de 1538 el virrey Antonio de Mendoza le encargó al fraile franciscano Marcos de Niza, conocido por sus conocimientos teológicos y geográficos, explorar los territorios al norte de México. Fray Marcos partió el 7 de marzo de 1539 en compañía de un grupo de nativos otorgados por el virrey y de Estebanico. Este último murió asesinado por los nativos en Cíbola. El 2 de septiembre de 1539, pocos días después de su regreso a México, escribió que un indio le había dicho que había siete grandes ciudades, una de las cuales se llamaba Cíbola, donde había turquesas en abundancia, incluso en las puertas de las casas. También dijo haber avistado Cíbola a lo lejos, que era más grande que Ciudad de México y que en aquella tierra había mucho oro con el que se hacían vasijas, joyas y paletillas para quitarse el sudor.
El virrey envió un grupo de doce jinetes a explorar al mando del sargento Melchor Díaz, en el que también iba el capitán Juan de Zaldíbar, García López de Cárdenas, Pedro de Tovar, Hernando de Alvarado, fray Juan de Padilla, fray Marcos de Niza y un buen número de nativos aliados. Salieron de la Villa de San Miguel (Culiacán) el 17 de noviembre de 1539 y encontraron, entre Sonora y Arizona, a unos nativos que decían haber vivido en Cíbola. Continuaron por Arizona hasta donde hoy se encuentra Phoenix, pasaron por el desierto de Sonora y por las montañas del condado de Pinal y llegaron al río Gila, donde la nieve y el abrupto terreno les impidieron continuar y tuvieron que parar para pasar el invierno.
Paralelamente, el 8 de julio de 1539, una expedición de tres barcos dirigida por Francisco de Ulloa zarpó de Acapulco, recorrió el golfo de California (llamado mar de Cortés) y llegó hasta la desembocadura del río Colorado el 28 de septiembre.
También consta que, el 11 de junio de 1539, el rey Carlos I escribió en Madrid una carta dirigida a Francisco Vázquez de Coronado.
Se organizó una expedición que tuvo como financiadores principalmente al virrey Antonio de Mendoza y a Francisco Vázquez de Coronado. Vázquez de Coronado hipotecó las posesiones de su mujer y pidió prestados 71 000 pesos de plata para financiarla. Un trabajador de esa época ganaba 100 pesos de plata al mes.
El 20 de febrero de 1540 en Compostela (Estado de Nayarit) se pasó revista antes de partir. Entre los que acudieron al evento estaban el virrey Antonio de Mendoza, el gobernador Cristóbal de Oñate, el veedor Pedro Almíndez Chirino y el factor Gonzalo de Salazar. La expedición partió desde esta ciudad el 23 de febrero y el virrey la acompañó durante dos jornadas.