Francisco Lacueva Lafarga (San Celoni, 28 de septiembre de 1911-Bath, Inglaterra, 11 de septiembre de 2005) fue un teólogo, misionero y escritor español que ejerció una influencia notable en la teología evangélica de habla hispana. Se formó inicialmente en el seno de la Iglesia católica, en la que llegó a desempeñar cargos de relevancia, como coadjutor, profesor y canónigo magistral.
Su trayectoria dio un giro decisivo cuando, influido por el pastor Samuel Vila, abrazó la fe evangélica en octubre de 1961 y renunció a sus cargos eclesiásticos anteriores.
A partir de entonces, desarrolló una intensa labor misionera y docente en países como Inglaterra, Guatemala y España, y dejó una producción literaria y teológica de notable alcance.
Nació en una familia católica y se orientó desde joven hacia el sacerdocio, por lo que ingresó en el seminario a temprana edad. Obtuvo la licenciatura y el doctorado en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia de Salamanca, lo que le proporcionó una sólida formación académica. Durante su etapa en la Iglesia católica, ocupó cargos de importancia, entre ellos el de canónigo magistral en la catedral de Tarazona de Aragón.
El 21 de octubre de 1961, Lacueva se convirtió al protestantismo evangélico, decisión que atribuyó a su estudio bíblico y a la influencia del pastor Samuel Vila. Poco después, en 1962, asistió a su primer servicio evangélico en Barcelona y Tarrasa, y fue bautizado el 27 de junio en la iglesia bautista de Holland Road, en Brighton & Hove (Inglaterra), hecho que marcó el inicio de su ministerio dentro de esa comunidad de fe.
Tras su conversión, renunció a sus funciones anteriores y se dedicó por completo a la evangelización. Su labor incluyó la emisión de mensajes radiofónicos desde Inglaterra y colaboraciones con diversas organizaciones misioneras, entre ellas The Sentinel's Missionary Union, la Sociedad Bíblica Trinitaria y la Strict Baptist Mission. En 1969 fue enviado como misionero a España junto con su esposa, Enid-Beryle Beard, y sus tres hijas, lo que amplió su actividad en territorio español.
Posteriormente, trabajó como docente en el Instituto Bíblico de Galicia y desempeñó la enseñanza teológica en distintos contextos internacionales, entre ellos Guatemala e Inglaterra.
Lacueva falleció el 11 de septiembre de 2005 en Bath (Inglaterra) tras más de noventa años de vida dedicada a la labor teológica y misionera.
El legado de Francisco Lacueva es reconocido en el ámbito evangélico como uno de los más relevantes de su época, tanto por su erudición como por su compromiso pastoral. Diversas publicaciones y ensayos, como Ensayos teológicos en honor de D. Francisco Lacueva, testimonian la estima que despertó en ambientes académicos y religiosos.
Su participación en la revisión de 1977 de la Biblia Reina-Valera, incluida la propuesta de interpretaciones novedosas en pasajes como Habacuc 2:2, suele considerarse un hito en la historia de las traducciones bíblicas en español.
La producción literaria de Lacueva es amplia y abarca diversos géneros teológicos y doctrinales. Entre sus obras más destacadas figuran las siguientes:
Catolicismo romano y La Iglesia, cuerpo de Cristo, en las que examinó la estructura y las prácticas eclesiásticas.
Doctrinas de la gracia, obra en la que inicialmente defendió una postura calvinista, aunque posteriormente la matizó.
El hombre: su grandeza y su miseria, donde analiza la condición humana desde una perspectiva teológica.
Escatología y otros escritos sobre los acontecimientos futuros según el texto bíblico. En estas obras defendió el dispensacionalismo y empleó una hermenéutica literalista para interpretar Apocalipsis 21, llegando a calcular el número de ciudadanos de la Jerusalén celestial.
Espiritualidad trinitaria y Un Dios en tres personas, en las que expuso sus estudios sobre la Trinidad.
Mi camino de Damasco, su autobiografía, en la que relata su conversión y su recorrido espiritual.
Nuevo Testamento interlineal griego-español.