Francisco Cabarrús Lalanne (Bayona, 8 de octubre de 1752-Sevilla, 27 de abril de 1810), I conde de Cabarrús, vizconde de Rambouillet, fue un financiero y alto funcionario español de origen francés.
Hijo de Dominique Cabarrús Fourcade y Marie-Anne Lalanne, propietarios de una casa de comercio en la ciudad vascofrancesa de Bayona. Cuando tenía 18 años su padre lo envió primero al País Vasco español, de donde pasó a España, estableciéndose en Zaragoza y luego en Valencia) para que completase su formación como negociante.
En Valencia se asentó en casa de un comerciante francés Galabert, y se casó con la hija de éste: Antonia Galabert Casanova; y debido a que no realizó el trámite, ante el Gobierno Francés, para obtener el permiso para casarse por lo civil en Francia, y también porque no podía llevar a Antonia con él a Francia, porque su matrimonio en España no era reconocido legalmente, un absurdo, esto provocó el enojo de Cabarrús, y que además sus actividades como comerciante le resultaron ser muy exitosas, decidió permanecer y formar su familia en España, de esta forma el matrimonio se estableció en Carabanchel Alto (Madrid). De este matrimonio nacieron Teresa Cabarrús y Domingo Cabarrús Galabert.
Sus cualidades para las finanzas y su visión ilustrada de la sociedad le granjearon la amistad de Gaspar Melchor de Jovellanos y de los condes de Campomanes, Floridablanca y Aranda.
Carlos III conoció a Cabarrús, por lo que en al mencionarse la problemática económica de la Corona, Cabarrús le planteó al Rey la idea de emitir vales reales para obtener dinero, y así poder cubrir a los cuantiosos gastos de la guerra que le demandaba el conflicto que tenía contra el Reino Unido (1779-1783), enfrentamiento relaciono con el apoyo que la Corona Española brindaba a los rebeldes de las colonias inglesas en el movimiento y guerra de independencia de los Estados Unidos.
Para poder colocar dichos vales reales se asoció con el banquero vasco-francés, que radicaba en España: Jean Drouilhet, para realizar esta operación financiera, la cual resultó ser un éxito, y así el Rey Carlos III obtuvo los recursos económicos que requería tan urgentemente.
Paa poder llevar a cabo esa emisión de vales reales Cabarrús quien junto con Jean Drouilhet, Miguel de Múzquiz y con otros financieros europeos ideó el proyecto para crear el Banco de San Carlos, en 1782, que fue el primer banco nacional español, emitiéndose así el primer papel moneda, y los llamados vales reales.
En 1789, como reconocimiento a este servicio, Carlos IV le otorgó el título de Conde de Cabarrús.
Creó asimismo la Real Compañía de Filipinas e inició el canal de Cabarrús (hoy en día Canal de Isabel II). Si bien se también interesó en varios proyectos para la apertura de canales de navegación, los que nunca se completaron. Uno de ellos fue el canal del Guadarrama, con la pretensión de abrir una vía navegable desde Madrid hasta el Atlántico, vía la conexión con el Guadalquivir. Igualmente se interesó por hacer navegable el río Llobregat en Barcelona y así dar impulso a la zona, siguiendo los buenos resultados obtenidos en Francia con el canal del Languedoc.
Su carrera se vio alterada por la enemistad con importantes personajes políticos españoles, los que por celos políticos cuestionaron todas sus ideas, y quienes lo acusaron por un supuesto fraude, y que, contando con la complicidad de jueces y magistrados corruptos, fue encarcelado en 1790, condición en que fue mantenido hasta 1792, cuando recobró la libertad, por órdenes de Carlos IV, quien, para compensar ese acto de injusticia, y para enojo de sus enemigos, lo volvió a incorporar a su Corte, dándole altos cargos de gobierno.
Un afrancesado durante la Guerra de la Independencia
En junio de 1808, pocas semanas después del inicio de la guerra de la Independencia contra Napoleón, Cabarrús fue detenido en Zaragoza junto a Gaspar Melchor de Jovellanos.
Pero dado su origen francés, y como una forma de asegurar su vida y la de su familia, desde agosto de 1808 Cabarrús se convirtió en partidario del bando napoleónico siendo nombrado Superintendente General de la Real Hacienda del rey José Bonaparte, quien luego lo nombró, en 1809, caballero Gran Banda de la Orden Real de España, máximo rango de la máxima condecoración que fue creada para atraerse el apoyo de los nobles españoles que se sumaron al napoleonismo, en franca traición a España, y que en el caso de Cabarrús era la mayor presea que podía lucir un afrancesado por sus servicios.
Murió en Sevilla en 1810 siendo ministro de Finanzas con José I Bonaparte; fue enterrado en la capilla de la Concepción de la catedral de Sevilla, en un panteón próximo al del Conde de Floridablanca.
En 1814, acabada la Guerra de la Independencia, su cadáver fue exhumado por los independentistas españoles, alentados por sus enemigos políticos, siendo arrojados sus huesos en la fosa común del Patio de los Naranjos, donde se enterraba a los reos de pena capital; pero según otra versión, sus restos fueron arrojados al río Guadalquivir.
Memoria presentada a S. M. para la formación de un Banco Nacional, por mano del Excelentissimo Señor Conde de Floridablanca, su primer secretario de Estado, Madrid, 1781.
Memoria sobre las rentas y créditos públicos (1783).
Informe sobre el Montepío de Nobles de Madrid (1784).