Finisterre (oficialmente en gallego: Fisterra) es un municipio de España de la provincia de La Coruña, en Galicia. Pertenece a la comarca de Finisterre. Su nombre deriva del latín finēs terrae, ('los confines de la terra'). Tiene una población de 4666 habitantes (INE 2025).
Dista a 108 km de La Coruña, 98 de Santiago de Compostela, 13 de Cee y 54 de Muros.
El municipio de Finisterre es una península que a modo de tómbolo penetra en el océano Atlántico, formando el cabo Finisterre. Su relieve es bastante accidentado, el territorio sobre el que se asienta alcanza la máxima altitud en los montes próximos a Cee (Seoane 249 m, San Xoán 247 m, Veladoiro 241 m) y en el Facho (247 m) donde desciende bruscamente hacia el mar configurando un acantilado abrupto. Entre ambos bloques graníticos se extiende el istmo de Langosteira, formado por sedimentos cuaternarios.
El régimen termo-pluviométrico es el típico de este sector costero: el clima oceánico. Las temperaturas son suaves (14,8 °C de media) y las precipitaciones oscilan en torno a los 1000 mm. Las nieblas marítimas son muy comunes en el municipio.
Los orígenes de Finisterre se pierden en la oscuridad del tiempo, pero existen datos de su existencia por la singularidad geográfica de este enclave que atrajo la atención de los geógrafos e historiadores grecorromanos, aunque los datos aportados por estos carecen del rigor de la historiografía moderna. Se puede mencionar un párrafo de Lucio Anneo Floro, de finales del s. I, en el que afirma que Décimo Junio Bruto, tras recorrer toda la costa del Océano como vencedor, no regresó hasta contemplar, no sin cierto horror y miedo de cometer un sacrilegio, como el sol se precipitaba en el mar y una llamarada salía de las aguas.[cita requerida] Este espectáculo lo pudo haber visto desde el Monte del Cabo de Finisterre. Según cuenta la tradición, en este monte los romanos encontraron un altar al sol (Ara Solis) construido ahí por los pueblos que habitaron estas tierras antes de la romanización. En este monte se encuentran los restos arqueológicos de Vilar Vello que aún no han sido excavados ni estudiados, así como la ermita de San Guillermo, muy relacionada con la cristianización de unos lugares paganos destinados a los ritos de la fertilidad.
De la época romana y mezclados con objetos anteriores a ella se han encontrado en las parroquias de Duyo innumerables restos que dan testimonio de la existencia de una importante población.[cita requerida] La tribu de los nerios habitó estas tierras y es probable que en este valle de Duyo se localizara su principal asentamiento, conocido como la ciudad de Dugium.[cita requerida]
Relacionado con el Camino de Santiago o Ruta de Santiago y como finalización del mismo se construyó la iglesia de Santa María de las Arenas a finales del siglo XII, lugar donde se encuentra la imagen del Santo Cristo de Finisterre. Talla gótica del siglo XIV y de estilo similar al Santo Cristo de Burgos y de Orense. Frente a la iglesia se encontraba el hospital del peregrino, fundado por el párroco Alonso García en 1469. También es el punto final del GR-1, sendero de Gran Recorrido que discurre entre Ampurias (provincia de Gerona) y Finisterre. Recientemente, excavaciones promovidas por la Consejería de Cultura de la Xunta de Galicia han encontrado importantes yacimientos de origen medieval en la ermita de San Guillermo que demuestran la afluencia de peregrinos, ya desde tiempos medievales.
Parroquias que forman parte del municipio:
San Vicente de Duyo (San Vicente)
Finisterre cuenta con una población de 4666 habitantes (INE 2025).
Castillo de San Carlos: Fortificación defensiva mandada construir en época del rey Carlos III de España, siglo XVIII, para defender la costa de los ataques de barcos extranjeros. En 1892 fue vendido por el Estado y adquirido en pública subasta por D. Plácido Castro Rivas el cual era un industrial muy importante en la comarca y natural de esta villa. Años más tarde, su hijo, Plácido Castro del Río, donó, en 1948, al pueblo de Finisterre este inmueble para que en él se hiciera un Museo. Finalmente, la Cofradía de Pescadores de Finisterre y la Consejería de Pesca habilitaron el local para convertirlo en el Museo de la Pesca, el cual fue inaugurado en el 2006. En este Museo se muestra la evolución de la pesca a través del tiempo en cuanto a embarcaciones y aparejos, las costumbres de la gente marinera y los naufragios que se han producido en esta costa. Este, junto con el "Castelo do príncipe (Castillo del príncipe)" y el "Castelo do cardeal (Castillo del cardenal)" son los castillos de la redonda.
Iglesia de Nuestra Señora de las Arenas: templo de finales del siglo XII (declarada Monumento Histórico-Artístico) la que ha sufrido modificaciones y ampliaciones durante varios siglos. De ahí, que en ella se encuentren los estilos románico, gótico y barroco que corresponden a las distintas intervenciones arquitectónicas de que ha sido objeto. En esta iglesia está la imagen del Santo Cristo de Finisterre: "O Cristo da Barba Dourada" ante el cual se postraban y se postran los miles de peregrinos que llegan a Finisterre para finalizar el Camino de Santiago después de haber visitado la tumba del Apóstol en Santiago de Compostela: quemar las ropas, bañarse en el mar, coger la concha de vieira y retornar a sus lugares de origen como "hombres nuevos" después de la peregrinación. La Fiesta del Santo Cristo es el Domingo de Resurrección, la cual ha sido declarada de interés turístico.
Capilla del Buen Suceso: Edificación del siglo XVIII situada dentro del casco urbano de la villa, de estilo barroco y dedicada a la Virgen del Buen Suceso.
Faro de Finisterre: El Faro más importante de esta Costa de la Muerte, pues con su luz guía a los barcos en su navegación por estas aguas peligrosas por los temporales que se producen y los bajos o arrecifes que existen y pueden causar el naufragio de las embarcaciones. El edificio actual es de 1868 y es el lugar más visitado de Galicia después de la catedral de Santiago de Compostela.
Monumento al Emigrante: Recuerda a los miles de emigrantes de Finisterre y Galicia que se vieron forzados a dejar su tierra en busca de un futuro mejor. De una manera especial está dedicado a los emigrantes en Argentina y en los países de América, así como a los que se encuentran en otros lugares del mundo, tanto a ellos como a sus descendientes. Este monumento es obra del escultor Agustín de la Herrán Matorras y fue realizado a iniciativa del alcalde José Fernando Carrillo Ugarte e inaugurado en 1993.
Cementerio del Fin de la Tierra: Es una obra del arquitecto César Portela que está todavía sin acabar pero, sin embargo, ya ha recibido numerosos premios de arquitectura.
Lonja Turística: Es una obra de los arquitectos Juan Creus y Covadonga Carrasco. Es el mercado donde se subasta el pescado que llega de la mar y que permite que los visitantes puedan presenciar cómo se realiza esta primera venta, además de conocer las especies más importantes que capturan por los barcos de bajura de este puerto. Estos pescados y mariscos los pueden degustar luego en los numerosos restaurantes que existen en la villa y que constituyen la principal oferta turística gastronómica. Además, en su interior alberga una exposición sobre la pesca.
Siendo el territorio municipal de Finisterre un cabo, este está rodeado de mar y de excelentes playas, unas de mar abierto y fuerte oleaje (apropiadas para la práctica del surf) y otras, al abrigo del cabo, de aguas tranquilas y cristalinas.