Tal Día como Hoy

Filipinas

País insular de Asia Sudoriental

Anúncio

Filipinas —oficialmente la República de Filipinas (en tagalo: Republika ng Pilipinas)— es un país insular (véase archipiélago) situado en el Sudeste Asiático, sobre el océano Pacífico. Su capital es Manila y su ciudad más poblada es la Ciudad Quezón.​​ Al norte se encuentra separado de la isla de Taiwán por el estrecho de Luzón; al oeste se halla el mar de la China Meridional y Vietnam; al suroeste, Borneo; al sur, el mar de Célebes lo separa de otras islas de Indonesia, y al este limita con el mar de Filipinas.​​ Su ubicación en el cinturón de fuego del Pacífico y su clima tropical lo convierten en un lugar propenso a terremotos y tifones.​​​ El país es rico en recursos naturales y se encuentra en una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo.​​​ Está formado por 7.107 islas que se clasifican geográficamente en tres grupos: Luzón, las Bisayas y Mindanao.​

Filipinas tiene una población estimada de 115.8 millones de habitantes de acuerdo con el censo del 2024; es el 12.º país más poblado del mundo sin tener en cuenta a los 12 millones de filipinos que viven en el extranjero.​ Varias etnias y culturas conviven en el contexto de todas sus islas.​​ Catalogado como un país recientemente industrializado,​ su economía continúa el constante crecimiento que inició desde su independencia.​ Las reformas económicas implementadas a inicios del siglo XXI lograron que el sector servicios desplazara a la agricultura como la principal actividad económica, y ahora este aporta más de la mitad del PIB.​ Sin embargo, aún enfrenta diversos retos en la infraestructura: la falta de desarrollo en el sector turístico, la educación, la atención sanitaria y el desarrollo humano.

En tiempos prehistóricos, los negritos fueron algunos de los primeros habitantes del archipiélago,​ seguidos por oleadas sucesivas de pueblos austronesios que trajeron consigo tradiciones y costumbres de Malasia, India y el mundo islámico, mientras que el comercio introdujo algunos aspectos culturales chinos.​​ Estos establecieron los primeros reinos insulares gobernados por Datus, Rajas o Sultanes.

En 1521, la llegada del explorador Fernando de Magallanes —portugués al servicio de España— marcó el comienzo de una era de influencia y posterior dominio español.​ Miguel López de Legazpi estableció el primer asentamiento español en Filipinas en 1565, con la fundación de Cebú. En 1571 fundó la ciudad de Manila, que se convertiría en el centro administrativo y económico del Imperio español en Asia y puerto de partida del galeón de Manila con destino Acapulco.​ Filipinas fue gobernada por el Virreinato de Nueva España centrado en México antes de que se decretara el gobierno directo después de la independencia de México. Tres siglos de influencia española dieron lugar a una cultura hispano-asiática, patente en el arte, música, gastronomía y costumbres de Filipinas, en especial su religión católica. También surgió una variante filipina del idioma español, que floreció en la segunda mitad del siglo XIX y primera del XX.

A finales del siglo XIX estalló la Revolución filipina, apoyada por Estados Unidos, y posteriormente la guerra hispano-estadounidense que dio lugar a la cesión de las islas por España a EE. UU. en 1898. Las desavenencias entre la nueva República Filipina y EE. UU. desembocaron en la guerra filipino-estadounidense que acabó con la victoria estadounidense en 1903. De esta forma, Estados Unidos reemplazó a España como potencia dominante.​​ A excepción del periodo de ocupación japonesa, los estadounidenses mantuvieron la soberanía sobre las islas hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1946. Desde la independencia, el país atravesó varias crisis políticas que sirvieron para definir las características de una república constitucional.​​​

El legado de los distintos periodos históricos se refleja en la actual cultura del país, que es una combinación de lo indígena prehispánico con elementos chinos y la cultura hispánica, debido a tres siglos de presencia española. Esta cultura mestiza está presente en la gastronomía, en la música, los bailes y el arte filipino. El carácter hispánico es más evidente en su religión católica, en su legado arquitectónico, en especial las iglesias y casas de estilo español, en muchos topónimos del país, en nombres y apellidos​ e incluso en la moneda. Finalmente, la herencia de Estados Unidos perdura con el idioma inglés y con una mayor afinidad con la cultura popular.

Antes de adquirir su denominación actual, se utilizaron otros nombres para referirse al país como «Islas del Poniente» y «San Lázaro», ambos otorgados por Fernando de Magallanes.​​​​​ El vocablo «Filipinas» deriva del nombre del rey Felipe II de España. Durante una expedición en 1542, el explorador español Ruy López de Villalobos bautizó las islas de Leyte y Sámar como «Felipinas» en honor al entonces Príncipe de Asturias. Finalmente, el nombre fue alterado y la denominación de «Islas Filipinas» pasó a referirse a todas las islas del archipiélago. El nombre oficial de Filipinas ha cambiado varias veces en el transcurso de su historia. Durante la Revolución filipina, el Congreso de Malolos proclamó el establecimiento de la «República Filipina». Con la colonización estadounidense y la introducción de la lengua inglesa, el nombre oficial del país se tradujo al nuevo idioma predominante, Republic of the Philippines. De esta forma, desde su independencia, el nombre oficial ha sido la «República de Filipinas», sin anteponer el «las» que resulta de la traducción literal del nombre.​

Prehistoria y época prehispánica

Hasta hace poco, se pensaba que los restos humanos más antiguos hallados en el archipiélago filipino correspondían al hombre de Tabon —con una antigüedad de 22 000 a 24 000 años—,​​ pero fueron reemplazados por el metatarso del hombre de Callao, que según el método del uranio–torio tiene 67 000 años de antigüedad.​ Los negritos estuvieron entre los primeros habitantes de las islas, pero la fecha de su aparición aún se desconoce.​ Durante el año 13.000 a. C., se produjo el asentamiento austroasiático, cuando vagaban por la masa terrestre prehundida de Sondalandia, de la que Filipinas es un remanente de isla postdiluviano, como se detectó en los genes de los pueblos manobo y sama.​ Simultáneamente con esto, fue la expansión hacia el oeste de la raza papuana como se detectó en la genética de Blaan y Sangil.​ Alrededor del año 3000 a. C., después de que los casquetes polares se derritieran, los marineros austronesios, que forman la mayoría de la población actual, emigraron hacia el sur desde Taiwán. Hacia el año 1 d. C. hasta la época prehispánica también hubo una inmigración del sur de Asia limitada, como se encuentra en el ADN del grupo étnico Dilaut.​ Para el año 1000 a. C., los habitantes del archipiélago se habían organizado en cuatro tipos de grupos sociales: las tribus de cazadores-recolectores, sociedades guerreras, plutocracias pequeñas y principados con centro en los puertos marítimos.​

En el transcurso de los siguientes siglos, el comercio con los pueblos marítimos y otros países asiáticos trajo consigo la influencia del islam, el budismo y el hinduismo. Durante este tiempo no hubo ningún Estado político unificador que abarcara todo el archipiélago filipino. En su lugar, las islas estaban divididas entre varias talasocracias que a menudo luchaban entre sí, gobernadas por varios datus, rajás o sultanes. Entre ellos estaban los reinos de Manila, Namayan y Tondó; politias de Cainta, Ma-i, Sandao, y Pulilu; kedatuanos de Dapitan y Madja-as; los rajanatos de Cebú, Butuan, y Sanmalan; y los sultanatos de Lanao, Maguindanao, y Sulú.​​​​ Algunas de estas sociedades fueron parte de los imperios malayos de Srivijaya, Madjapahit y Brunéi.​​ El islam llegó a Filipinas por medio de comerciantes y algunos proselitistas provenientes de Malasia e Indonesia.​ De este modo, en el siglo XV el islam se estableció en el archipiélago Sulú, y se tiene constancia de que en 1656 ya había alcanzado Mindanao, Luzón y las Bisayas.​ Los reinos filipinos estaban divididos y escasamente poblados. Esto se debió a las constantes guerras entre reinos​ y la frecuencia común de los desastres naturales.​ Algunos filipinos (Luzones) comerciaron, se establecieron y lucharon en el sur, sureste y este de Asia.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Filipinas | World in Stories