Fernando Villalón-Daoíz y Halcón, conocido como Fernando Villalón (Sevilla, 31 de mayo de 1881-Madrid, 8 de marzo de 1930), VIII conde de Miraflores de los Ángeles fue un poeta y ganadero español.
Su madre fue Ana Halcón y Sáenz de Tejada, hija de los marqueses de San Gil, y su padre fue Andrés Villalón-Daoiz y Torres de Navarra, conde de Miraflores de los Ángeles.
Andrés era artillero y fue ayudante del duque de Montpensier, que tenía su residencia habitual en el Palacio de San Telmo de Sevilla, hasta que se enteró de que el duque conspiraba contra la reina Isabel II.
Fernando fue el primogénito del matrimonio. Nació en 1881 en Sevilla en la calle de los Alcázares, número 6, en casa de sus abuelos maternos, los marqueses de San Gil. En 1887 la casa fue adquirida por la Compañía de la Cruz. En 1932 murió en este lugar la fundadora de esa congregación, santa Ángela de la Cruz, y, ese mismo año, el Ayuntamiento rotuló la calle como Sor Ángela de la Cruz.
Según su primo, el periodista, escritor y político Manuel Halcón, fue bautizado en la Iglesia de San Pedro de Sevilla pero según el profesor de la Universidad de Perpiñán Jacques Issorel fue bautizado en la Iglesia de San Juan de la Palma.
Fernando vivió con sus padres en la calle Ramón Auñón (conocida también como calle las Morenas), número 7, de Morón de la Frontera y pasó también temporadas en el Cortijo de la Rana, en el mismo municipio.
El 15 de febrero de 1885 nació Jerónimo, hermano de Fernando.
En octubre de 1890 Fernando entró como interno en el Colegio San Luis Gonzaga, de los jesuitas, en el Puerto de Santa María. Desde 1893 fue compañero en este colegio de Juan Ramón Jiménez, entablando ambos una amistad.
En 1896 comenzó a dar clases de guitarra y tuvo como compañero a Pepe Naranjo y de maestro a Pepe Mesa que, a su vez, fue discípulo del Niño de Morón.
El 10 de junio de 1896 realizó el ejercicio para el grado de bachiller en Ciencias y Letras en el instituto de Jerez de la Frontera, obteniendo un sobresaliente.
Sentía una gran afición por el campo, pero su madre quiso que estudiara la carrera diplomática. Por complacerla, en 1896 inició la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla. En 1901 abandonó la carrera, faltándole solo tres asignaturas para licenciarse. En esta etapa realizó un viaje a París.
El 8 de mayo de 1907 el bandolero Pernales robó 500 pesetas en el cortijo de La Rana. Manuel Halcón narra un encuentro de Fernando Villalón en un cerro con el Pernales por estas fechas. El bandolero le regaló un puñal que tenía inscrito el año 1867.
Manuel Halcón indica que una parte de los toros de la ganadería condesa (como se llamaba a la de casta Vistahermosa) fue adquirida por Juan Domínguez Ortiz (El Barbero de Utrera), siendo heredada posteriormente por Arias de Saavedra, el cual vendió buena parte a la viuda de Murube en 1863. Otra parte saavedreña pasó hacia 1868 a Ildefonso Núñez de Prado. Las reses de este último fueron luego heredadas por sus sobrinos Pacheco y Núñez de Prado. A finales del siglo XIX vendieron parte de estas reses a José Antonio Adalid y Juan Vázquez. En 1904, gracias a la herencia de su tío Antonio León, Fernando Villalón compró parte de la ganadería de José Antonio Adalid.
Manuel Halcón escribió en su obra Recuerdos de Fernando Villalón lo siguiente:
Según Jacques Issorel, fue a contracorriente de la evolución de la tauromaquia. Cuando, a partir de 1913, se imponía el toreo estético de Juan Belmonte, que exigía un toro menos agresivo, Fernando Villalón pretendía criar toros fieros como los toreados por Pedro Romero y Pepe-Hillo en los comienzos de la tauromaquia. Muchas figuras del momento se negaban a enfrentarse a los toros de Villalón debido a que eran demasiado peligrosos.
Villalón quiso criar sus toros en las marismas del Guadalquivir. En 1915 su padre falleció y heredó tierras de olivar en Morón de la Frontera, de ganancia segura, que vendió para comprar o alquilar terrenos en las marismas del Guadalquivir y sus alrededores con este propósito.
Hacia 1914 conoció al escritor taurómaco José María de Cossío en Sevilla. De Cossío continuó viajando a la ciudad andaluza los años siguientes, donde trataba con ganaderos y toreros y donde solía toparse con Villalón.
En 1917 conoció a Concepción Ramos Ruiz (1890-1980), "Conchita", con quien vivió hasta su muerte.