Luis Fernando Vallejo Rendón (Medellín, 24 de octubre de 1942) es un escritor, biólogo, pensador y cineasta colombomexicano.
Sus obras desarrollan temáticas sociales de su natal Colombia, tales como el narcotráfico y el sicariato, así como temas tabú para esta sociedad y las de América Latina como la homosexualidad, la pedofilia, etc.
Sus obras más conocidas y exitosas crítica y comercialmente son La Virgen de los Sicarios (1994) y El Desbarrancadero (2001). También es conocido por sus opiniones polémicas sobre distintos estamentos del poder, como las fuerzas armadas, la jerarquía católica y los partidos políticos.
Fernando Vallejo Rendón nació en Medellín, el 24 de octubre de 1942, en el seno de una familia acomodada de la ciudad.
Aficionado a la música clásica, gustaba de tocar al piano las obras de Mozart, Chopin, Gluck y Richard Strauss. Tras un año de estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, se licenció en Biología en la Universidad Javeriana. Viajó a Europa y estudió cinematografía en Italia, en la Escuela Experimental de Cinecittá. El 25 de febrero de 1971 se trasladó a Ciudad de México, donde produjo la totalidad de su obra y donde convivió con su pareja, el escenógrafo mexicano David Antón, hasta la muerte de este en 2018, año en que se trasladó a Medellín con su perra Brusca, culminando así su exilio de 47 años en México.
Es vegano y se distingue por su activismo en defensa de los derechos de los animales, por ser crítico de la Iglesia católica, la manera de hacer política en Colombia, la falsa moral, la física, los formalismos. Es un acérrimo opositor del expresidente Álvaro Uribe Vélez. Es abiertamente homosexuаl, ateo y debido a sus visiones antinatalistas, no tiene hijos.
En abril de 2007 obtuvo la nacionalidad mexicana y el 23 de mayo de mismo año renunció a la colombiana. Una declaración suya publicada por Caracol Radio el mismo día de esta renuncia dio la vuelta al mundo y motivó reacciones encontradas en casi todos los medios de Colombia.
Al renunciar a su ciudadanía original, Fernando Vallejo dijo en una declaración firmada en México el 6 de mayo de 2007 que «esa mala patria de Colombia» ya no es la suya y que no quería «volver a saber de ella. Lo que me reste de vida lo quiero vivir en México y aquí me pienso morir».
Cinco meses más tarde, en octubre de 2007, afirmó que comenzaría los trámites para recuperar la ciudadanía colombiana.
Según explicó Vallejo posteriormente, la renuncia a su nacionalidad estuvo motivada por la querella que un grupo de civiles interpuso contra él y Daniel Samper Ospina ―entonces director de la revista SoHo― después de haber escrito un artículo que los demandantes consideraban un insulto a la religión católica. En primera instancia, un juez había decidido que Samper y Vallejo debían ir a la cárcel, por lo que el novelista decidió iniciar los trámites para obtener la nacionalidad mexicana, porque consideraba una infamia la condena y no pensaba someterse a ella. La decisión fue apelada por SoHo y un año más tarde se resolvió el asunto, pero el trámite para obtener la ciudadanía mexicana ―que exige firmar un documento por el cual se renuncia a la nacionalidad anterior― había seguido su curso.
En 2009, Vallejo había manifestado su idea de querer regresar a Colombia a vivir, sin importarle lo que le pudiera pasar. Sin embargo, hasta la primera mitad del 2011, continuaba sin ser legalmente reconocido como colombiano. Ese año, después de que se anunciara que había ganado el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Vallejo declaró: «Pongámosle que soy colombiano y mexicano, porque soy de donde nací y de donde me voy a morir».
En 2009, en una entrevista para El Espectador, expresó su sentimiento de querer morir en Medellín: «Yo aspiro a morirme en Colombia, en la casa en que nací, una casa en la calle del Perú en el barrio Boston».
Vallejo se ha destacado mundialmente por sus novelas, pero ―además de nueve de ellas (cinco de las cuales conforman un ciclo autobiográfico)―, ha publicado tres libros de ensayos, una gramática del lenguaje literario, dos biografías de poetas de su país (José Asunción Silva y Porfirio Barba Jacob) y una del filólogo colombiano Rufino José Cuervo. Su actividad como director y cinematógrafo, anterior a toda su obra literaria, dejó tres películas, dos de tema colombiano, pero producidas en México.
Los cinco libros de su autobiografía titulada El río del tiempo son: Los días azules (1985), que refleja varios episodios de la infancia del autor en los escenarios de la finca de sus abuelos (Santa Anita) y el tradicional barrio Boston de Medellín; El fuego secreto (1987), donde explora como adolescente los caminos de la droga y la homosexualidad en Medellín y Bogotá; Los caminos a Roma (1988) y Años de indulgencia (1989) narran sus experiencias en Europa, especialmente en la capital italiana, y en Nueva York; Entre fantasmas (1993) comprende los años en que ha residido en Ciudad de México, donde vivió entre 1971 y 2018.
Vallejo es autor de la biografía del poeta antioqueño Porfirio Barba Jacob. Titulada El mensajero (1987), es el producto de más de diez años de constante y rigurosa investigación por Colombia, América Central y México.
En 1994, publicó una novela fuera de su ciclo biográfico, La Virgen de los sicarios, sobre la violencia del narcotráfico en Medellín. Fue llevada al cine por Barbet Schroeder y recibió críticas encontradas.
Con El desbarrancadero ganó el premio Rómulo Gallegos, uno de los más prestigiosos de la lengua española, en 2003. En medio de alusiones autobiográficas y con la inaudita fuerza de un lenguaje descarnado, Vallejo describe en esta obra la enfermedad y la muerte de su hermano Darío, presentando reflexiones sobre los temas de la enfermedad (el sida concretamente), la crisis de la familia, la violencia cotidiana y la Iglesia católica como mal social.
En La rambla paralela (2002) un cadáver ambulante circula alucinadamente por una Barcelona asfixiada por el calor y que en la voz del narrador se confunde con Medellín y México, por medio de una prosa llena de furia y nostalgia, donde se funden en uno pasado, presente y futuro.