Fernando Castillo Velasco (Santiago, 15 de agosto de 1918-Santiago, 18 de julio de 2013) fue un arquitecto y político chileno, que ocupó los cargos de rector de la Pontificia Universidad Católica, intendente de la Región Metropolitana de Santiago y alcalde de La Reina en 4 periodos (tiene el título honorífico de Padre Ilustre de esta comuna). Como arquitecto recibió importantes premios, entre los que destacan el Premio Nacional de Arquitectura de Chile en 1983.
Hijo de Eduardo Castillo Urizar, quien fuese Conservador de Bienes Raíces de Santiago, y de Elena Velasco. Fernando Castillo Velasco fue el cuarto de cinco hermanos: Eduardo fue alcalde de Ñuñoa; Jaime, ministro de Justicia del gobierno de Eduardo Frei Montalva y posteriormente un destacado político Demócrata Cristiano y activista defensor de los Derechos Humanos durante la dictadura militar; sus hermanas fueron Elena y Carmen.
Su infancia la vivió en la quinta Los Guindos, en la actual comuna de La Reina, donde nació y vivió toda su vida. Estudió en el Liceo Alemán de Santiago, donde no se destacó por ser un alumno brillante. Durante esta época, conoció a Mónica Echeverría, que se convertiría en su esposa en 1944 y con quien tendría cinco hijos: la documentalista Carmen, Cristián, Fernando José, uno de los líderes de la llamada comunidad o secta de Pirque, Consuelo y Javier, fallecido en un accidente automovilístico a principios de las años setenta.
En 1937 ingresó a la carrera de arquitectura de la Universidad Católica; comenzó a trabajar en su profesión antes de obtener el título, lo que sucedió en 1947. En 1948 construyó la casa de Guardia Vieja 392, que sería habitada por Salvador Allende entre 1953 y 1971.
Junto con algunos de sus compañeros de universidad —Carlos Bresciani, Héctor Valdés y Carlos Huidobro—, montan un estudio arquitectónico que se destacará por consolidar una tendencia moderna, radical y desafiante: las Torres de Tajamar, el Casino de Arica, la Unidad Vecinal Portales, la Universidad Técnica del Estado y la Comunidad Habitacional Matta Viel serán de sus más connotadas obras.
Es nombrado, en 1958, profesor de su alma mater, de la cual llegará a ser rector.
En diciembre de 1964, cuando se iniciaba el gobierno de Eduardo Frei Montalva, este lo designa alcalde de la recién creada comuna santiaguina de La Reina, asumiendo el cargo el 14 de dicho mes. Posteriormente Castillo Velasco, de militancia democratacristiana, será ratificado en elecciones democráticas. En su primer período al frente de esa municipalidad, destacaron sus innovadoras políticas públicas que eran el ejemplo más evidenciador de lo que había prometido su partido en las presidenciales de 1964. La construcción de la Villa La Reina y la creación de múltiples programas de ayuda a personas en riesgo social marcan un hito en la administración de Castillo Velasco en la comuna. De hecho, es el fundador de lo que hoy se conoce como La Reina.
A poco de iniciarse, en 1967, el movimiento de la reforma en la Universidad Católica, profesores y estudiantes acuerdan presentar como candidato a prorrector a Castillo Velasco. Los jóvenes pedían la renuncia del rector monseñor Alfredo Silva Santiago, para lo cual solicitaban la designación de un prorrector que lo reemplazara en sus funciones y preparara el claustro que debía elegir al nuevo rector que llevaría a cabo las reformas demandadas. Silva Santiago accedió al nombramiento de Castillo Velasco y después, debido a las presiones del arzobispo de Santiago, cardenal Raúl Silva Henríquez y del alumnado, renunció a su cargo. La Santa Sede nombró entonces rector ad interinum al profesor Castillo Velasco.
A pesar de su negativa a presentarse como candidato en el claustro, Castillo Velasco fue elegido rector, pasando a ser así el primero y único elegido en aquella casa de estudios por la comunidad universitaria.
El período de Castillo Velasco como rector coincidió con los años más agitados de la historia de Chile. El gobierno de Salvador Allende llevará a cabo profundas reformas en el sistema político y social, y el ambiente generado por esto contribuirá a que el rector de la Universidad Católica logre realizar una parte importante de los cambios que exigían los jóvenes, convirtiendo a esa casa de estudios en una entidad más cercana a la sociedad y más democrática.
Castillo Velasco desarrolló reformas que permitieron que la comunidad universitaria participara en la administración de la casa de estudios, cuestión que antes estaba reservada a dignatarios eclesiásticos y autoridades designadas por estos. La expansión de la universidad en los ámbitos de la investigación y de programas sociales fue solo una de las tantas reformas plasmadas bajo el rectorado de Fernando Castillo Velasco.
El golpe militar encabezado por el general Augusto Pinochet, que el 11 de septiembre de 1973 derrocó al presidente Salvador Allende, puso fin a la gestión de Castillo Velasco: los golpistas nombraron rectores delegados en todas las universidades de Chile; particularmente, Castillo Velasco fue reemplazado por el vicealmirante (R) Jorge Swett Madge.
Debido a la militancia de dos de sus hijos en el MIR y a la consiguiente persecución por los órganos represivos de la dictadura militar, Castillo Velasco y su esposa aceptan la invitación de la Universidad de Cambridge para unirse a su planta docente. En 1974 parten a Inglaterra, mientras Cristián y Carmen permanecen luchando en la clandestinidad contra la dictadura.
Después de Cambridge, viaja a Caracas, donde se convierte en profesor de la Universidad Central de Venezuela. Allí continuará su exilio junto con su hermano Jaime Castillo Velasco, que fue expulsado de Chile por la dictadura militar de Augusto Pinochet debido a sus actividades en defensa de los derechos humanos. Finalmente, ambos regresan a Chile en 1978.
Durante los primeros años de la década de los ochenta, Castillo Velasco escribió una serie de artículos en la revista opositora Análisis, de la cual posteriormente llegaría a ser director. Se convierte en uno de los principales opositores al régimen de Pinochet, manteniendo incluso diferencias con miembros de su partido por la manera de enfrentarse a la dictadura. Durante ese período ejerció como presidente de la Academia de Humanismo Cristiano.
En 1982 se convierte en uno de los fundadores de la Universidad ARCIS junto a otros académicos y artistas, y sus célebres obras arquitectónicas, las Comunidades Castillo Velasco vivirán un auge en esta época, construyéndose en gran número en el sector oriente de la capital.
Fue durante esa década que recibió importantes galardones, como los premios Nacional de Arquitectura (1983) y el América (1989),
En 1987 presidió la VI Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile, bajo el tema de "Indagar el Futuro para poder construir el Presente". Como base para esa Bienal,convocó, según lo consigna él mismo, a "connotados intelectuales, arquitectos, economistas, planificadores y urbanistas que intentan encontrar un vínculo entre los diferentes escenarios que se presentan como posibles y los ideales sociales que cada uno abraza". Las propuestas elaboradas por estos 25 destacados intelectuales, bajo la dirección de Fernando Castillo, se compilaron en un libro editado por el Colegio de Arquitectos bajo el título "Chile: Espacio y futuro" que sirvió de contexto a las distintas actividades de la VI Bienal - los debates, las exposiciones de obras de arquitectura, las charlas y los encuentros de todo tipo que se produjesen - se realizaran de manera de hacer posible avanzar las ideas en mayor profundidad dentro de cada tema, todos ellos inmersos en la gran temática de Chile: Espacio y Futuro.