Felicitas Guerrero, nacida como Felicia Antonia Guadalupe Guerrero y Cueto (Buenos Aires, 26 de febrero de 1846 – Buenos Aires, 30 de enero de 1872) fue una adinerada dama porteña, considerada en su época como la "mujer más bella de Argentina", cuya vida terminaría en forma trágica, inspirando la imaginación de diversos escritores y alcanzando estatus de leyenda de Buenos Aires.
Biografía y matrimonio con Álzaga
Origen familiar y primeros años
Felicitas Guerrero nació el 26 de febrero de 1846 en la calle México de la ciudad de Buenos Aires, capital de la provincia homónima, que formaba parte de la entonces Confederación Argentina. Fue la primogénita de once hijos del matrimonio formado por el español Carlos José Guerrero y Reissig (n. Málaga, 1817 – f. Buenos Aires, 12 de enero de 1896) y de Felicitas Cueto y Montes de Oca (n. Buenos Aires, 1822 – f. ib., 8 de noviembre de 1906).
Sus abuelos paternos eran los malagueños Antonio Guerrero (m. 1818) y Antonia Reissig Ruano, tía del empresario industrial Eduardo Huelin Reissig y descendiente del linaje Reissig de Hamburgo del Imperio germánico, instalado en Andalucía desde el siglo XVIII, quien fuera un comerciante naviero, además de administrador de uno los campos de la familia Álzaga, en la provincia bonaerense. Por el lado materno, era nieta de Manuel Cueto de la Mata (n. ib., 11 de mayo de 1779) y Catalina Montes de Oca (n. ib., 9 de enero de 1803).
Los diez hermanos menores de Felicitas fueron los siguientes:
Carlos Francisco Guerrero Cueto (Buenos Aires, 8 de diciembre de 1847 - m. 1923), el cual se unió en matrimonio en 1876 con María Ignacia Rodríguez Gaete Castro (n. 1854 - 26 de enero de 1922), con quien tuvo cinco hijos.
Antonia Manuela Agustina Guerrero Cueto (ib. 28 de agosto de 1849 - ib. 27 de mayo de 1920), casada en primeras nupcias con Nicanor Benito Albarellos Lavalleja (n. 1846 - m. 1923).
María Guerrero Cueto (ib., 1851 - ib. 1924), casada el 29 de mayo de 1875 con Remigio Molinas del Rivero (Corrientes, 5 de septiembre de 1851 - Buenos Aires, 18 de septiembre de 1927).
Catalina Gerarda Guerrero Cueto (ib. 1852 - 1945), enlazada con Guillermo Martínez Ituño (1852 - 1921).
Luis Gonzaga Juan Antonio Guerrero Cueto (ib. 1854 - 27 de noviembre de 1906), pintor casado en primeras nupcias en Montevideo el 11 de abril de 1887 con María Amelia Lavalleja (m. 4 de marzo de 1906), con quien tuvo una hija; y en segundas nupcias, el 24 de noviembre de 1906, con Adela Pérez del Cerro Lezica (n. ¿?, 1871).
Antonio Tomás Saturnino Guerrero Cueto (ib. 7 de marzo de 1857 - m. 10 de enero de 1938), unido en matrimonio desde el 21 de mayo de 1897 con María O’Connor Pardo (Colón, Entre Ríos, 26 de octubre de 1870 - ib. 8 de mayo de 1968), con quien concebiría un hijo.
Manuel Justo Guerrero Cueto (ib. 16 de mayo de 1858 - m. 1931), casado el 1 de mayo de 1893 con su prima Raquel Valeria Benita Cárdenas Cueto (n. 21 de marzo de 1866), con la que tendría tres hijos.
Enrique Teodoro Rosa Guerrero Cueto (ib. 30 de agosto de 1860 - m. 1920), enlazado en primeras nupcias el 2 de julio de 1885 con Cornelia Villar (n. Gualeguaychú, 1869), con la que tuvo a una hija; y en segundas nupcias, el 15 de noviembre de 1915, con Eloísa Sánchez Sorondo.
Jorge Segundo Guerrero Cueto (ib., 1 de junio de 1862 - ib., 2 de febrero de 1940), casado el 9 de agosto de 1886 con Delfina Duportal (n. ib., 1867).
José Manuel Guerrero Cueto (ib., 1 de agosto de 1864 - m. 1929), enlazado desde el 15 de julio de 1899 con Luisa Guerrero Catalán (Monteros, 3 de marzo de 1879 - m. 20 de marzo de 1972), con quien tuvo cuatro hijos.
Felicia Guerrero y Cueto contrajo matrimonio el 2 de junio de 1864 con Martín Gregorio de Álzaga y Pérez Llorente (n. Buenos Aires, 12 de marzo de 1814), hermano de Ángela Isaura —enlazada en segundas nupcias el mismo año con el hacendado José Gregorio de Lezama— y primogénito del general Félix de Álzaga, además de ser nieto del vasco-español Martín de Álzaga, último alcalde realista de Buenos Aires, que fue un héroe de las invasiones inglesas pero que, por la asonada homónima, fuera fusilado dos años después de los acontecimientos que siguieron a la Revolución de Mayo.
Felicitas había implorado a sus padres que no le concedieran su mano a Álzaga, debido a la gran diferencia de edad con su pretendiente: ella tenía 18 años y él 50. Pero su padre se negó y consideró propicia la unión, ya que su futuro esposo poseía varias extensiones de tierras y gran riqueza.