Rodolfo Enrique Cabral Camiña (La Plata, 22 de mayo de 1937-Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2011), conocido por su nombre artístico Facundo Cabral, en sus inicios como ‘Indio Gasparino’, fue un cantautor, poeta y escritor argentino.
Algunas de sus canciones trascendieron a nivel hispanoamericano, como «No soy de aquí ni soy de allá». Su obra también consistía en contar historias con una estética que entremezclaba la crítica social, sátira, misticismo, cristianismo, anarquismo, optimismo, hedonismo y libertad. En ellas citaba constantemente a Jesús, Atahualpa Yupanqui, Krishnamurti, Borges, Whitman y Teresa de Calcuta, entre otros.
Al momento de definir su trabajo, Cabral aseguraba que en vez de trovador o un contador de historia, él representaba lo que en la Edad Media se conocía como juglar −artista ambulante que ofrecía su espectáculo (música, teatro, literatura o charlatanería) a cambio de dinero. En los recitales que realizó, el compositor revelaba algunos aspectos personales de su vida como que no tenía hogar y que recorría el mundo viajando de hotel a hotel. Por eso se autodefinió como «vagabundo first class».
Facundo Cabral fue asesinado en Ciudad de Guatemala el 9 de julio de 2011 por sicarios que lo confundieron con un empresario vinculado al narcotráfico. La Unesco ya lo había declarado en 1996 «Mensajero mundial de la paz», y también había sido nominado al premio Nobel de la Paz en 2008.
Todo lo que se sabe de su biografía fuera de su carrera artística fue narrado por el mismo Cabral. Una parte importante de sus shows estaba formado por narraciones de anécdotas sobre su infancia, múltiples viajes por el mundo incluyendo los destinos más exóticos y personajes históricos a los que decía haber conocido (desde Eva Perón y la Madre Teresa de Calcuta hasta Borges, Marc Chagall y otros nombres relevantes de la literatura mundial y las artes plásticas). Sus seguidores y amigos siempre entendieron que estos relatos podían contener distintos grados de ficción. Por ejemplo, el cantante Alberto Cortez —quien realizó extensas giras con el músico— escribió una columna de opinión cuando falleció el cantautor en la que sostenía que
«fue un personaje controversial que se inventó a sí mismo».
Según el relato de Cabral, un día antes de su nacimiento, su padre se fue del hogar. Su madre y sus otros seis hermanos vivían en casa del abuelo paterno de Facundo Cabral, quien expulsó al resto de la familia. Cabral afirmó varios años más tarde que su nacimiento se produciría en una calle de la ciudad de La Plata. Pasó sus primeros años en Berisso, localidad adyacente a La Plata, época en la que se hizo hincha del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata, como lo era toda su familia. Posteriormente, la madre de Cabral y sus hijos emigraron hacia Tierra del Fuego.
En una entrevista en 2009, relató una historia de su infancia, según la cual a la edad de 9 años habría escapado de su hogar, permaneciendo desaparecido cuatro meses. Su propósito inicial, dijo en esa oportuindad, era llegar hasta Buenos Aires para conocer al entonces presidente argentino Juan Domingo Perón, ya que tenía la referencia de que el mandatario «les daba trabajo a los pobres». Después de una larga travesía, transportado por diferentes personas, al llegar a la ciudad capital, un vendedor de la "Feria Franca" le dio la dirección de la Casa Rosada. Mas aquel señor le dijo enseguida: "Es muy difícil que te atienda, porque los presidentes suelen ser gente ocupada; pero yo leí en el diario que mañana 19 de noviembre va a ir a La Plata porque es el aniversario de la ciudad. Andate ahí". Así que se fue a La Plata, durmió al costado de la Catedral, y al día siguiente Facundo Cabral, siendo apenas un niño, logró burlar el cerco policial alrededor del mandatario y su esposa, Eva Duarte. Cuando un policía lo agarró para retirarlo, el presidente, que estaba saludando hacia ese lado, le dijo al policía "Déjelo venir", e hizo parar su automóvil descapotable, que tenía un estribo al que Facundo se subió de inmediato y conversó con ambos. "¿Quería decirme algo?", le habría preguntado el presidente. "Sí, ¿hay trabajo?", respondió Facundo. En un reportaje confesó que Eva Perón, en ese momento diría la primera "frase ética" que él escucharía en su vida, y que lo acompañaría por siempre: "Por fin, alguien que pide trabajo y no limosna". Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera empleo y el resto de la familia se trasladara a Tandil.
Contrariando ese relato romántico de sus 9 años, en otra ocasión relató que ya a esa edad vivía en la calle y se había convertido en alcohólico, al punto de ser encerrado en un reformatorio. Escapó y luego cayó preso a los 14 años por su carácter violento. En la cárcel, un sacerdote jesuita de nombre Simón le enseñó a leer y escribir, lo puso en contacto con la literatura universal y lo impulsó a realizar sus estudios de educación primaria y secundaria, los cuales llevó a cabo en tres años, en lugar de los doce que era el período normal en Argentina. Un año antes de cumplir su condena, Cabral escapó de la prisión, aunque recibió aún ayuda del sacerdote. No obstante ello, no atribuía su formación religiosa a ese sacerdote sino a un vagabundo que habría conocido mientras vivía en situación de calle. Cabral se consideraba deísta, aunque librepensador,[cita requerida] sin pertenecer a iglesia alguna.
A los 17 años, se inició en el medio artístico como músico y cantante.
Cabral citaría así sus inicios en el medio musical: "Empecé a cantar con los paisanos, con la familia Techeiro, en Tandil. El 24 de febrero de 1954, un vagabundo me recitó el sermón de la montaña y descubrí que estaba naciendo. Corrí a escribir una canción de cuna, Vuele bajo, y empezó todo."
En 1959, ya tocaba la guitarra y cantaba música folclórica, admiraba a Atahualpa Yupanqui y se trasladó a Mar del Plata, ciudad balnearia argentina, y solicitó trabajo en un hotel; el dueño lo vio con su guitarra y le dio la oportunidad de cantar. Así comenzó su carrera dedicada a la música; su primer nombre artístico fue El Indio Gasparino. Sus primeras grabaciones no tuvieron mayor repercusión. Luego se presentó con su apellido verdadero.
En 1970, grabó No soy de aquí ni soy de allá que consagró su éxito. Empezó a ser conocido en el mundo, grabó en nueve idiomas con cantantes de la talla de Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas o Neil Diamond entre otros.
Durante la dictadura militar 1976-1983 ya era considerado un cantautor de protesta, lo que lo obligó a abandonar Argentina en 1976. Se radicó en México, donde continuó componiendo y haciendo presentaciones. Se estima que recorrió 165 países[cita requerida].
En 1984, regresó a Argentina con su nombre consagrado. Ofreció un recital en el Estadio Luna Park. Siguió por Mar del Plata. En 1987, hizo una presentación en el estadio de fútbol de Ferro Carril Oeste, en Buenos Aires, con capacidad para treinta y cinco mil personas. El 5 de mayo de 1994 comenzó una gira internacional.
Se presentó en conciertos junto a Alberto Cortez en “Lo Cortez no quita lo Cabral” uniendo humor y poesía con las canciones que hicieron famosos a ambos intérpretes. En enero de 1996, ambos actuaban en la ciudad de Mar del Plata, cuando Alberto Cortez debió ser operado debido a una obstrucción en la carótida, así que Cabral continuó con la gira de la cual se hizo una grabación.
"Fue mudo hasta los 9 años, analfabeto hasta los 14, enviudó trágicamente a los 40 y conoció a su padre a los 46. El más pagano de los predicadores cumple 70 años y repasa su vida desde la habitación de hotel que eligió como última morada" resume una revista en una nota.
Realizó sus últimos conciertos en una gira en América Central. Se presentó en la Ciudad de Guatemala el 5 de julio de 2011 en el Expocenter del Grand Tikal Futura Hotel, a las veinte horas donde para despedirse expresó lo siguiente: “ya le di las gracias a ustedes; las daré en Quetzaltenango, y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”. El jueves 7 se presentó en el que sería su último concierto, en el Teatro Roma de la ciudad de Quetzaltenango, el cual cerró interpretando la canción "No soy de aquí, ni soy de allá".