Francis Scott Key Fitzgerald (Saint Paul, Minnesota, 24 de septiembre de 1896-Hollywood, California, 21 de diciembre de 1940) fue un militar, anfitrión, novelista y escritor estadounidense, ampliamente conocido como uno de los mejores autores del siglo XX, cuyos trabajos son paradigmáticos de la era del jazz. Fitzgerald es considerado miembro de la Generación Perdida de los años veinte. Escribió cinco novelas: El gran Gatsby, Suave es la noche, A este lado del paraíso, Hermosos y malditos y El último magnate, que, aunque sin terminar, fue publicada tras su muerte. Escribió también múltiples historias cortas, muchas de las cuales tratan sobre la juventud y las promesas, la edad y la desesperación.
Scott Fitzgerald nació en el seno de una familia de clase media y recibió el nombre de Francis Scott Key en honor a un primo segundo el cual era famoso, aunque siempre fue conocido como Scott Fitzgerald. El nombre también rendía homenaje a Louise Scott Fitzgerald, una de sus dos hermanas fallecidas poco antes del nacimiento de Scott. Escribió siendo ya adulto: «Mi madre perdió a sus otros dos hijos... Creo que entonces empecé a ser escritor».
Su padre, Edward Fitzgerald, de ascendencia irlandesa e inglesa, se trasladó a Saint Paul después de la Guerra Civil. Según descripciones de la época, Edward Fitzgerald era "un hombre callado y caballeroso con bellos modales sureños". Su madre, Mary McQuillan Fitzgerald, comúnmente llamada Molly, era hija de un inmigrante irlandés que hizo su fortuna en el negocio de venta al por mayor de alimentos. Fitzgerald era primo hermano de Mary Surratt, colgada en 1865 por conspirar para asesinar a Abraham Lincoln.
Scott Fitzgerald pasó la primera década de su infancia principalmente en Búfalo, Nueva York (1898-1901 y 1903-1908), donde su padre trabajó para Procter & Gamble, con un corto intervalo en la ciudad de Siracusa, ubicada también en el estado de Nueva York, entre enero de 1901 y septiembre de 1903. Sus padres, ambos católicos, mandaron a Fitzgerald a dos escuelas de este credo al oeste de Búfalo, primero al Holy Angels Convent (1903-1904) y luego a la Nardin Academy (1905-1908). Sus años de formación en Búfalo lo revelaron como un niño de inteligencia inusual con un temprano y vivo interés en la literatura. Su madre se aseguró de que su hijo tuviera todas las oportunidades de la educación de la clase media-alta. Su crianza fue poco convencional, y Fitzgerald solo asistía media jornada a Holy Angels, que además podía escoger a voluntad.
En 1908, su padre fue despedido de Procter & Gamble, y la familia regresó a Minnesota, donde Fitzgerald asistió a la St. Paul Academy entre 1908 y 1911. A los trece años vio publicado en el periódico escolar su primer escrito, una historia de detectives. En 1911, cuando tenía quince años, sus padres lo mandaron al instituto Newman, una prestigiosa escuela secundaria católica en Hackensack, Nueva Jersey. Allí Fitzgerald jugó en el equipo de fútbol de 1912 y conoció al padre Sigourney Fay, quien notó su talento incipiente en la escritura y lo alentó a seguir sus ambiciones literarias.
Después de graduarse en la escuela Newman en 1914, Fitzgerald decidió quedarse en Nueva Jersey para continuar su desarrollo artístico en la Universidad de Princeton. Intentó ingresar en el equipo de fútbol de la universidad, pero resultó eliminado en el primer día de entrenamiento. Se dedicó entonces a perfeccionar su trabajo como escritor y se hizo amigo de los futuros críticos y escritores Edmund Wilson y John Peale Bishop, y mientras tanto colaboraba en el Nassau Lit, del Princeton Triangle Club, y en el Princeton Tiger. También estuvo involucrado en la Sociedad American Whig-Cliosophic, que dirigía el Nassau Lit. Su pertenencia al Club Triangle, una especie de sociedad de comedia musical, lo llevó a escribir una novela que presentó a Charles Scribner's Sons, pero que el editor rechazó pese a dedicarle ciertos elogios. En 1914, a mitad de año, cuatro de los clubes de la universidad lo invitaron a sumarse como miembro, y Fitzgerald eligió el University Cottage Club (en cuya biblioteca se exhiben hoy su escritorio y sus materiales de escritura), conocido como el club Big Four, el cual estaba comprometido con el ideal de caballero de la época.
Su dedicación a la escritura hizo que Fitzgerald descuidara su curso en Princeton, por tal motivo quedó en una situación provisional, y en 1917 abandonó la universidad para unirse al ejército. Preocupado por la posibilidad de morir en la guerra sin cumplir sus sueños literarios, Fitzgerald escribió apresuradamente The Romantic Egotist («El ególatra romántico») en las semanas previas a su incorporación a filas y, aunque Scribners lo rechazó, el revisor crítico dejó constancia de la originalidad de su novela y alentó a Fitzgerald a entregar más trabajos en el futuro.
Mientras estaba en Princeton y durante una visita a su hogar en St. Paul, Fitzgerald conoció a Ginevra King, una joven de la alta sociedad de Chicago. Obsesionado con ella, según Mizner, Fitzgerald «siguió consagrado a Ginevra mientras ella se lo permitió», y le escribió «las incoherentes y expresivas cartas diarias que todos los jóvenes enamorados escriben». Ella se convertiría en su inspiración para el personaje de Isabelle Borgé, el primer amor de Amory Blaine en A este lado del paraíso, para Daisy en El gran Gatsby, y para otros múltiples personajes de sus novelas e historias cortas.
Fitzgerald fue ascendido a subteniente de infantería y asignado al campamento Sheridan, a las afueras de Montgomery, Alabama. Durante una reunión en un club campestre conoció a Zelda Sayre (1900-1948), la hija de un juez del Tribunal Supremo de Alabama que, según el propio Fitzgerald, era la "niña bonita" de la sociedad juvenil de Montgomery, y se enamoró de ella. La guerra terminó en 1918, antes de que Fitzgerald fuera enviado al frente, y al ser dado de baja se mudó a Nueva York, con la esperanza de hacer carrera en publicidad y ganar lo suficiente para convencer a Zelda de que se casara con él. Trabajó para la agencia de publicidad Barron Collier, mientras vivía en una habitación en la Av. Claremont 200 del barrio de Morningside Heights, en el lado oeste de Manhattan.
Zelda aceptó su propuesta de matrimonio, pero después de un tiempo y a pesar de trabajar en una empresa publicitaria y escribir historias cortas, Fitzgerald no consiguió convencerla de que sería capaz de mantenerla, por lo que ella rompió el compromiso. Fitzgerald regresó a la casa de sus padres en la Av. Summit 599 de Cathedral Hill, en St. Paul, para revisar The Romantic Egotist y reestructurarla como This Side of Paradise, una representación semiautobiográfica de los años de carrera de Fitzgerald en Princeton. Fitzgerald tenía tan poco dinero que durante un tiempo trabajó reparando techos de automóviles. Su novela revisada fue aceptada por Scribner en el otoño de 1919 y publicada el 26 de marzo de 1920. Se convirtió en un éxito inmediato, llegó a vender 41 075 ejemplares el primer año y significó el inicio de la carrera de Fitzgerald como escritor, quien consiguió un salario estable que permitía satisfacer las necesidades de Zelda. Renovaron su compromiso y finalmente se casaron en la catedral de San Patricio de Nueva York. Durante su larga y tormentosa relación, Zelda menoscabó la autoestima del autor, llevándolo al borde mismo de la paranoia con sus constantes alusiones a la falta de hombría de la que según ella hacía gala Fitzgerald. Aún con todo, su relación continuó, pese a las constantes infidelidades de Zelda. El 26 de octubre de 1921 nace su hija única, Frances Scott Fitzgerald, "Scottie".
El París de los años veinte fue el lugar y década más influyente en el desarrollo de Fitzgerald; viajó con frecuencia a Europa, por lo general a París y la Riviera francesa, y se hizo amigo de muchos miembros de la comunidad de estadounidenses expatriados en París, en especial de Ernest Hemingway. La amistad de Fitzgerald con Hemingway era bastante apasionada, como solía ocurrir con las relaciones de Fitzgerald. Hemingway no se llevaba bien con Zelda y no solo la tildó de "loca" en sus memorias, A Moveable Feast, sino que también afirmó que Zelda "alentaba a su esposo a beber para distraerlo de su trabajo en la novela", con el fin de que pudiera dedicarse a las historias cortas para mantener su estilo de vida. Como muchos autores profesionales de su época, Fitzgerald complementaba sus ganancias escribiendo relatos para revistas como The Saturday Evening Post, Collier's Weekly y Esquire, y vendía sus historias y novelas a los estudios de Hollywood. Esta "prostitución", como Fitzgerald y Hemingway llamaban a esas ventas, fue motivo de fricción en la amistad de los dos autores. Fitzgerald decía que primero escribía sus historias de forma 'auténtica' y que luego las reescribía para darles el "toque que las convertía en historias vendibles para revistas".