Félix d'Herelle (Félix Hubert d'Hérelle) (25 de abril de 1873 - 22 de febrero de 1949) fue un microbiólogo, y micólogo franco-canadiense cuya contribución fue crucial en el descubrimiento de los bacteriófagos (virus que sólo atacan y destruyen bacterias), además de ser el inventor de la terapia fágica.
D'Herelle nació en Montreal, Quebec, hijo de emigrantes franceses. Su padre, 30 años mayor que su esposa, murió cuando Félix tenía 6 años. Félix, su madre y su hermano menor Daniel, regresaron a París. A los 16 años, d'Herelle comenzó a viajar por Europa occidental en bicicleta. Con 17 años, después de terminar el colegio, viajó por toda Sudamérica. Después, él continuó sus viajes a través de Europa, incluyendo Turquía, donde conoció a su esposa, Marie Caire.
Con 24 años ya es padre de una hija, y él y su familia regresan a Canadá. Allí construye un laboratorio en su propia casa y estudia microbiología a través de diversos libros y de sus propios experimentos. Ganaba dinero trabajando para el gobierno canadiense, estudiando la fermentación y la destilación de jarabe de arce para la producción de aguardiente. También trabajó como médico para una expedición geológica, a pesar de no poseer grado médico o experiencia médica alguna. Conjuntamente con su hermano, invirtió casi todo su dinero en una fábrica de chocolate que terminó quebrando en poco tiempo.
De 1901 a 1907, con poco dinero y su segunda hija nacida, d'Herelle aceptó un contrato del gobierno de Guatemala como bacteriólogo en el hospital de la ciudad de Guatemala. Como trabajo extra, buscó la manera de hacer whisky a partir de plátanos. La vida en el rudo y peligroso ambiente del país fue dura para su familia, pero d'Herelle, siempre tan aventurero, disfrutaba trabajando cerca de "la vida real", que nada tenía que ver con los ambientes estériles de una clínica "civilizada". Más tarde manifestó que su vocación científica comenzó en este momento.
En 1907, aceptó una oferta del gobierno de México para continuar sus estudios en la fermentación. Él y su familia se mudaron a una plantación de sisal (Agave sisalana) cerca de Mérida, Yucatán. Aunque en un inicio él y su familia estuvieron enfermos, en 1909 ya tenía establecido exitosamente un método para producir aguardiente del sisal.
Las máquinas para la producción en masa fueron ordenadas en París, donde él supervisó su construcción. Entretanto, trabajó gratis en un laboratorio del Instituto Pasteur en su tiempo libre. Recibió una nueva oferta de trabajo para poner en funcionamiento una nueva planta en México pero la rechazó. Sin embargo, dedicó tiempo en el intento de detener una plaga de langosta usando las propias enfermedades de las langostas. Extrajo bacterias patógenas para las langostas de sus agallas.
D'Herelle y su familia finalmente se mudaron a París a principios de 1911, donde trabajó otra vez como asistente no asalariado en un laboratorio del Instituto Pasteur. Obtuvo la atención de la comunidad científica ese mismo año, cuando los resultados de su exitoso intento para acabar con la plaga mexicana de la langosta con Coccobacillus fueron publicados.
A finales de año, d'Herelle se encontraba inquieto de nuevo. Esta vez su destino fue Argentina, donde recibió una oferta de un proyecto para probar sus resultados con la plaga de langosta a una escala mucho mayor. Así, entre 1912 y 1913, luchó contra las plagas de la langosta argentina mediante el uso de Coccobacillus. Aunque el gobierno Argentino declaró que su éxito fue relativo, él mismo lo declaró un éxito completo, y fue invitado por otros países para demostrar su método.
Durante la Primera Guerra Mundial, d'Herelle y sus asistentes (su esposa y sus hijas entre ellos) produjeron más de 12 millones de dosis de medicamentos para los aliados. En esta época, los tratamientos médicos eran primitivos comparados con los estándares de hoy día. La vacuna de la viruela, desarrollado por Edward Jenner, fue una de las pocas vacunas disponibles. El principal antibiótico fue el salvarsan, basado en arsénicos, utilizado contra la sífilis, pero con efectos secundarios severos. Los tratamientos comunes se basaban en mercurio, estricnina y cocaína. Como consecuencia, en 1900, el promedio de vida era de 45 años, y la Primera Guerra Mundial no cambió esto para mejor.
En 1915, el bacteriólogo británico Frederick Twort descubrió un agente (agente bacteriolítico) que infectaba y mataba bacterias, pero no profundizó en el asunto mucho más. Independientemente, el descubrimiento de "un microbio invisible, antagónico del bacilo de disentería" por d'Herelle fue anunciado el 3 de septiembre de 1917. Finalmente, denominó a estas partículas bacteriófagos (fagos para acortar). El aislamiento de fagos por d'Herelle era llevado a cabo de la siguiente forma:
El medio nutritivo es infectado con bacterias, con lo que el medio se vuelve opaco.
Las bacterias son contagiadas de fagos y mueren, produciendo fagos nuevos, con lo que el medio se aclara.
El medio es filtrado a través de filtros de porcelana, con lo que las bacterias quedan retenidas y únicamente los fagos atraviesan los filtros.
Al principio de 1919, d'Herelle aisló fagos de heces de pollo, que usó con éxito en la erradicación de una plaga de tifus de pollo. Tras este éxito en pollo, se sintió preparado para la primera prueba en humanos. El primer paciente curado de disentería usando la terapia fágica fue en agosto de 1919 y muchos más le siguieron.
En ese momento, nadie, ni d'Herelle, sabía exactamente lo que era un fago. Y así fue hasta 1939 cuando Helmut Ruska los observa por primera vez al microscopio electrónico. D'Herelle afirmó que los fagos se reproducen "alimentándose" de las bacterias, lo cual fue confirmado posteriormente. Otros autores teorizaban acerca de que los fagos eran objetos inanimados como proteínas, que ya están presentes en las bacterias, y sólo provocan la liberación de proteínas similares, matando a las bacterias durante el proceso. Debido a esta incertidumbre, y a que d'Herelle utilizaba los fagos sin mucha vacilación en humanos, su trabajo fue constantemente atacado por muchos otros científicos.
En 1920, d'Herelle viajó a Indochina, continuando sus estudios acerca del cólera y las plagas, y regresó a finales de ese mismo año. D'Herelle, todavía un asistente no asalariado, se encontraba sin un laboratorio donde trabajar. Más tarde afirmó que este fue el resultado de una riña con el subdirector del Instituto Pasteur, Albert Calmette. El biólogo Edouard Pozerski tuvo piedad de d'Herelle y le prestó un taburete (literalmente) en su laboratorio.
En 1921, logró publicar un libro acerca de sus obras como una publicación oficial del Instituto, engañando a Calmette. Durante el año siguiente, doctores y científicos de Europa occidental se interesaron cada vez más en la terapia fágica, probándola con éxito en diversas enfermedades. Para prevenir el desarrollo de resistencias bacterianas contra los fagos, d'Herelle sugirió usar "cócteles de fagos" que contuvieran diversas cepas del fago. La terapia fágica se convirtió pronto en una de las principales armas contra las enfermedades bacterianas.
En 1925, d'Herelle fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Leiden y recibió la medalla Leeuwenhoek, que sólo es otorgada una vez cada diez años. Este último premio fue especialmente importante para él, ya que su ídolo Louis Pasteur recibió la misma medalla en 1895. El año siguiente d'Herelle fue nominado ocho veces para el Premio Nobel, pero no le fue otorgado.