Eugenio Chicano Navarro (Málaga, 24 de diciembre de 1935-Ib., 19 de noviembre de 2019) fue un pintor, muralista y grabador español.
Nació en Málaga el 24 de diciembre de 1935. Cursó sus estudios de bachillerato con los Hermanos Maristas, aunque estuvo un año en el colegio de los Agustinos y otro en los Salesianos de Ronda. Acudió simultáneamente a cursos de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de San Telmo de Málaga.
En 1952 se matriculó en la Escuela de Peritos Industriales donde apenas permaneció un par de años dejando definitivamente los estudios para dedicarse plenamente a la pintura desde 1954.
Por estos años participó en las actividades de la recién creada Peña Montmartre. En ella se reunía con una serie de jóvenes artistas que más tarde fueron conocidos como la Generación de los 50 (Manuel Barbadillo, Jorge Lindell, Stefan von Reiswitz, Enrique Brinckmann, Elena Laverón, Alberca, Dámaso Ruano, Joaquín Peinado…). La edad, el deseo de renovación y quizás su tendencia antiacademicista fue lo que los aglutinó aunque sus presupuestos estéticos fueron muy diferentes. En 1955 se fundó el Grupo Picasso al que se incorporó desde el primer momento y comenzó con las primeras exposiciones tanto individuales como colectivas. En estos mismos años entró en contacto con el teatro convirtiéndose en el escenógrafo del Conservatorio de Música y Danza de Málaga con el Grupo de Amigos del Teatro para el que realizó abundantes trabajos.
En 1957 se desplazó a Zaragoza para hacer el servicio militar y una vez finalizado, interesado por el ambiente cultural de la ciudad, se estableció en ella hasta 1959. Comenzó en esta época la actividad como cartelista, ilustrador y muralista que ya no abandonó.
Viajó a París y a su vuelta se afincó definitivamente en Málaga. Fijó su estudio en un barrio popular y marinero en el que el folklore autóctono mantenía todavía una gran pureza, incidiendo ambos temas en la obra de estos años. En 1962 contrajo matrimonio con Nena Carnevali y poco después nació su primer hijo, Eugenio. Menudean las exposiciones y en 1963 expuso por vez primera en Madrid.
Defraudado por las escasas expectativas de modernidad que se respiraban en su ciudad, decidió hacer un viaje por Europa y en 1965, durante cinco meses, visitó Alemania, Holanda, Bélgica, Inglaterra y Francia. En Londres expuso, en la galería O'Hana en la muestra Young Artists.
A su vuelta emprendió un nuevo viaje, ahora a Italia, donde permaneció hasta fin de año. Allí conoció a Rafael Alberti y a María Teresa León con los que le unió una gran amistad. Entró en relación con el grupo de nueva figuración italiana y realizó varias exposiciones recibiendo la medalla de oro en la Primera Muestra Internacional de Arte Figurativo Torre d'Oro en Roma.
Los años 1966 y 1967 fueron de gran actividad expositiva, pero también de intensificación de su conciencia social y política participando activamente en círculos en los que se reunía la intelectualidad y la resistencia antifranquista malagueñas. En este último año nació su hija Claudia.
En 1968 viajó a París coincidiendo con las protestas del mayo francés que reafirmaron su compromiso social y político. A su regreso comenzó la etapa de Arte crítica. Marchó de nuevo a Italia en 1969 donde estudió grabado y estampación en la Escuela de Bellas Artes de Roma y realizó algunas exposiciones. Al año siguiente, ya en Málaga dio un nuevo giro a su obra comenzando la producción de Nueva Figuración.
En septiembre de 1971 obtuvo la 1.ª Beca Picasso concedida por el Ayuntamiento de Málaga y se trasladó a vivir con su familia, en principio provisionalmente, a Verona. El ambiente de libertad y la vitalidad cultural de la ciudad le cautivaron y permaneció en esta ciudad hasta el año 1986. Son años de intensa actividad y abundante producción jalonados de múltiples exposiciones en Italia, Francia, Alemania, Suiza, Yugoslavia, Polonia, México, India y, por supuesto, España. Junto a la pintura continúa con su labor de grabador participando en II Bienal del Grabado Latinoamericano en San Juan de Puerto Rico.
En febrero de 1973 murió su padre y en abril falleció Picasso, ambos, pilares fundamentales en su vida.
En 1976 comenzó una nueva serie: Homenajes dedicados a los intelectuales, literatos y artistas “de los que se considera alumno” (Miguel Hernández, Antonio Machado, Pablo Picasso, la carpeta Homenaje a Jorge Guillén…). En 1982 representó a España en la Bienal de Venecia donde presentó veintitrés obras de una nueva producción que llamó Poética de un fotograma. Volvió a España en 1986 como director encargado de poner en marcha la Fundación Pablo Ruiz Picasso en la casa natal del pintor. Su intensa dedicación a este proyecto redujo notablemente, aunque nunca la abandonó, su actividad creativa y expositiva hasta su cese en la Fundación en 1999. De estos años cabe destacar su participación representando a España en la X Bienal Internacional del Deporte en las Bellas Artes, coincidiendo con la Olimpiada de Barcelona o la exposición antológica (Eugenio Chicano 1967-97) organizada por la Universidad de Málaga.
El 12 de septiembre de 1988 se casó con Mariluz Reguero. Al año siguiente, en marzo, murió su madre.
Cuando cesó en la Fundación Pablo Ruiz Picasso realizó una estancia de estudio y reflexión en Nueva York y volvió a la pintura a la que llama “su amor interrumpido”. Reanudó su obra gráfica (“Puerta Oscura”, “Suite Málaga”), cartelística (el Homenaje a Fernando de los Ríos, de personajes, fiestas y tradiciones populares…), murales (Diputación de Málaga, Cofradía de La Esperanza), de ilustrador (Revista del Ateneo, Revista Calas, Litoral, libros…), pintura (las veinte obras de Torres almenaras (1999) o las treinta y dos en homenaje a La copla (2000), etc.
En el 2004 comenzó una nueva serie que tiene como motivo el bodegón. Fruto de estos trabajos serán dos exposiciones: Visitación al bodegón clásico (2009) y Visitación a las naturalezas muertas de vanguardia y contemporáneas (2011). Precisamente en ese año de 2011, con motivo de su 75.º aniversario y en reconocimiento por su obra y por la continua disponibilidad que ha tenido hacia su ciudad natal, sus personajes, su folklore, etc., un grupo de amigos, con la implicación de entidades malagueñas, organizaron como conmemoración y homenaje el Año Chicano con numerosas exposiciones individuales, conciertos y conferencias.
A finales de 2016 presentó una serie de treinta y dos obras dedicadas todas ellas al paisaje andaluz en las que hace un recorrido visual por las ocho provincias andaluzas. Paisajes seleccionados y visitados, que aunque reinterpretados desde una perspectiva del pop, dan paradójicamente una visión realista con una intención reivindicativa de la modernidad frente a la representación desfiguradora y falsa del cliché romántico con el que habitualmente se ha plasmado Andalucía.
En el año 2017 sufrió una grave enfermedad pero en cuanto se recuperó volvió a sus maratonianas jornadas de trabajo para desarrollar una idea que incubó en sus días de convalecencia: un homenaje al flamenco en uno de sus palos más puros y seguramente el más dramático: la seguiriya. En dos intensos años pintó treinta cuadros que expuso a finales de 2018.