Ethelberto, Adalberto o Etelberto, conocido como el Santo (Æthelberht, Æthelbert, Aethelberht, Aethelbert o Ethelbert en inglés) (c. 560 - 24 de febrero de 616), fue rey de Kent desde alrededor de 580 o 590 hasta su muerte. En su Historia ecclesiastica gentis Anglorum, el monje Beda lista a Ethelberto como el tercer rey en lograr crear un imperio y dominar los otros reinos anglosajones. En la Crónica anglosajona de finales del siglo IX, Ethelberto es presentado como un bretwalda, gobernante de Britania. Fue el primer rey inglés en convertirse al cristianismo, siendo conmemorada su festividad por la Iglesia católica el 24 de febrero.
Ethelberto era hijo de Eormenric, a quien sucedió en el trono, según la Crónica anglosajona. Se casó con Berta (Bertha), hija de Cariberto I, rey del reino franco de París (merovingios), con lo que construyó una alianza con el estado más poderoso de Europa Occidental en aquel tiempo; probablemente el matrimonio tuvo lugar antes de que Ethelberto subiera al trono. La influencia de Bertha podría haber llevado al papa Gregorio Magno a tomar la decisión de enviar desde Roma a Agustín de Canterbury como misionero. Agustín desembarcó en la isla de Thanet, al este de Kent, en 597. Poco después, Ethelberto se convirtió al cristianismo y dio paso a la construcción de iglesias y a la conversión de la población. Ethelberto proporcionó a la Iglesia tierras en Canterbury, en el lugar que se convertiría en la abadía de San Agustín, estableciéndose de este modo una de las bases de lo que finalmente se convertiría en la Iglesia anglicana.
El código de leyes que Ethelberto hizo para Kent es el primer código escrito en cualquier lengua germánica, estableciendo un complejo sistema de multas. Kent era un reino rico con fuertes vínculos con el continente y puede ser que Ethelberto estableciera el control real sobre el comercio. Durante su reinado volvieron a circular monedas por primera vez desde la invasión anglosajona.
Ethelberto fue canonizado por su papel en la cristianización de los anglosajones. Su festividad se celebraba originalmente el 24 de febrero, pero se cambió al día 25 del mismo mes.
En el siglo V, las incursiones realizadas en Britania por pueblos del continente europeo acabaron en una serie de migraciones. Se sabe que entre los pueblos que llegaron a la isla de Gran Bretaña se encontraban los anglos, los sajones, los jutos y los frisones, existiendo indicios de la llegada de otros grupos. Los invasores ocuparon territorios en el sur y este de Inglaterra, pero sobre finales del siglo V, los habitantes de Britania lograron detener el avance anglosajón por un periodo de unos cincuenta años, gracias a su victoria en la batalla del Monte Badon. Sin embargo, a principios de los años 550, aproximadamente, los britanos empezaron a perder terreno de nuevo frente a los invasores anglosajones y en 25 años estos ya tenían el control de casi todo el sur de Inglaterra.
Parece ser que los anglosajones conquistaron Kent antes de que se librara la batalla del Monte Badon. Hay documentos y pruebas arqueológicas de que Kent fue colonizado en primer lugar por los jutos, provenientes del sur de la península de Jutlandia. Según una famosa leyenda, dos hermanos, Hengist y Horsa, desembarcaron en el año 449 como mercenarios de un rey britano, Vortigern. Tras una rebelión a causa de la paga y la muerte de Horsa en batalla, Hengist fundó el reino de Kent. Algunos historiadores creen que este relato es en su mayor parte legendario, aunque la historia subyacente sobre la rebelión de una fuerza de mercenarios, en lo fundamental, podría ser cierta. Además, la fecha de fundación del reino de Kent se sitúa en torno a mediados del siglo V, de acuerdo con la leyenda. Las fechas tempranas de la conquista sajona, tan sólo unas pocas décadas después de la marcha de los romanos, hacen suponer que en el reino de Kent, la cultura romana pudo haber sobrevivido más que en las otras áreas.
La invasión anglosajona tuvo que haber contado con la coordinación militar de los distintos grupos invasores y con un líder con autoridad sobre el resto de grupos; ese líder pudo haber sido Aelle de Sussex. Conforme se fueron creando los nuevos estados también fueron apareciendo conflictos entre ellos y el dominio sobre otras naciones llevó a enriquecerse a las más poderosas gracias al cobro de tributos. Un estado más débil podía pedir ayuda y protección a uno más poderoso frente a un tercer estado que le amenazaba. Por eso, la figura del señor feudal representaba un papel central en la política anglosajona y en ese sentido, los reyes eran descritos como señores feudales hasta finales del siglo IX.
Entre las fuentes para este periodo de la historia de Kent se encuentra la Historia ecclesiastica gentis Anglorum, escrita en el año 731 por Beda, un monje de Northumbria. Beda estaba interesado sobre todo en la cristianización de Inglaterra, pero debido a que Ethelberto fue el primer rey anglosajón en convertirse al cristianismo, Beda ofrece más información sustancial sobre él que sobre cualquier rey de esa época. Una de las personas que suministraron información a Beda fue Albinus, abad del monasterio de San Pedro y San Pablo (posteriormente llamada Abadía de San Agustín) en Canterbury. También importante es la Crónica anglosajona, una colección de anales recopilados sobre el año 890 en el reino de Wessex, en la que se mencionan varios acontecimientos ocurridos en Kent durante el reinado de Ethelberto.
Además de estas fuentes, hay una historia de los francos escrita a finales del siglo VI por Gregorio de Tours en la que se mencionan algunos acontecimientos acaecidos en Kent. Esta es la fuente más antigua que ha sobrevivido en la que se hace mención de un reino anglosajón. Algunas de las cartas que han sobrevivido del papa Gregorio Magno relatan la misión de san Agustín a Kent en el año 597; estas proporcionan específicamente información sobre la misión evangelizadora, pero también pueden ser usadas para extraer conclusiones sobre el estado en el que se encontraba Kent y sus relaciones con los territorios vecinos. Otras fuentes incluyen listas reales de los reyes de Kent y fueros de época temprana. Los fueros (charters en inglés) eran documentos redactados para que constara la entrega de tierras por parte de los reyes a sus seguidores o a la Iglesia y son unas de las primeras fuentes documentales en Inglaterra. No han sobrevivido fueros originales del reinado de Ethelberto, pero existen algunas copias posteriores. También ha llegado hasta nuestros días un código de leyes de Ethelberto.
Abolengo, ascenso al trono y cronología
Según Beda, Ethelberto era descendiente directo de Hengist y presentó el linaje de Ethelberto como "Ethelberto era hijo de Irminric, hijo de Octa, y tras su abuelo Oeric, apellidado Oisc, los reyes del pueblo de Kent fueron comúnmente llamados Oiscingas. El padre de Oeric fue Hengist." Una forma alternativa para esta genealogía, encontrada en la Historia Brittonum entre otros lugares, intercambia las posiciones de Octa y Oisc en el linaje. El primero de estos nombres puede ser situado con bastante seguridad como el padre de Ethelberto, cuyo nombre se suele escribir como Eormenric. La única referencia directa por escrito que se tiene de Eormenric se encuentra en las genealogías de Kent, pero Gregorio de Tours menciona que el padre de Ethelberto fue rey de Kent, aunque no da ninguna fecha. El nombre de Eormenric proporciona un indicio de conexión con el reino de los francos, al otro lado del canal de la Mancha; el elemento "Eormen" era raro en los nombres de la aristocracia anglosajona, pero mucho más común entre los nobles francos.
Se conoce el nombre de otro de los miembros de la familia de Ethelberto: su hermana Ricole, a la que se hace referencia tanto por parte de Beda como en la Crónica anglosajona como madre de Saeberht, rey de Essex.
Las fechas del nacimiento y ascenso al trono de Kent de Ethelberto son ambas temas de debate. Se cree que Beda, la fuente más antigua que proporciona fechas, había obtenido su información de su correspondencia con Albinus. Beda afirma que cuando Ethelberto murió en 616 había reinado durante cincuenta y seis años, situando su ascenso al trono en 560. Beda también dice que Ethelberto murió veintiún años después de ser bautizado. Se sabe que la misión procedente de Roma de Agustín llegó a Inglaterra en 597, y según Beda, fue esta misión evangelizadora la que logró convertir a Ethelberto al cristianismo. De ahí que las fechas proporcionadas por Beda sean incongruentes. La Crónica anglosajona, una importante fuente para fechas tempranas, es incongruente con Beda y también hay contradicciones entre distintas versiones manuscritas. Juntando todas las fechas diferentes aportadas por la Crónica para el nacimiento, la muerte y la duración de su reinado, aparece que el reinado de Ethelberto pudo haber tenido lugar entre los años 560 y 616, o entre 565 y 618, pero las fuentes que han llegado hasta nuestros días han confundido ambas tradiciones.