Estrasburgo (en francés: Strasbourg, pronunciado /stʁas.buʁ/ (); en alsaciano: Strossburi, pronunciado [ˈʃd̥ʁɔːsb̥uʁi] (); en alemán: Straßburg pronunciado /ˈʃtʁaːsbʊɐ̯k/ ()) es una ciudad situada cerca del río Rin, en el noreste de Francia, en la colectividad territorial de Alsacia. La ciudad alberga múltiples instituciones europeas, como el hemiciclo principal del Parlamento Europeo y el Defensor del Pueblo Europeo. También organismos internacionales como el Consejo de Europa, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la Farmacopea Europea. La ciudad es capital del departamento del Bajo Rin, de la región histórica de Alsacia, de la región administrativa del Gran Este, y desde el 1 de enero de 2021, también de la Colectividad territorial Europea de Alsacia. La ciudad está a 8 km al oeste de Kehl, en la frontera natural con Alemania.
El área urbana de Estrasburgo alcanzó en 2020 una población de 1 245 399 habitantes, extendiendo su influencia a localidades próximas de Alemania y situándose en la cuarta posición de los núcleos de población más grandes de Francia. Por su situación, Estrasburgo es desde la antigüedad un importante centro de comunicaciones, especialmente fluvial, albergando el segundo puerto del país en importancia sobre el río Rin, siendo este el río más transitado del mundo. Estrasburgo es la segunda plaza bancaria de Francia, con una bolsa y 8 sedes bancarias. El sector industrial es especialmente activo, siendo la región de Estrasburgo la más dinámica del país en cuanto al PIB per cápita.
La ciudad se considera importante en el ámbito cultural; el teatro, la biblioteca, la orquesta y la ópera todos ellos son de ámbito nacional. La ciudad es, con la capital del país, la única en tener ese nivel de instituciones culturales. Además, es la segunda plaza diplomática, con ciento cincuenta embajadas y consulados. También, se le considera una ciudad universitaria, con más de 78 000 estudiantes nacionales y extranjeros y tiene numerosas escuelas nacionales, siendo uno de los mayores polos de estudios de tercer grado del país.
Su centro histórico, en el que sobresale su magnífica catedral, está declarado Patrimonio Unesco de la Humanidad desde 1988.
El nombre de Estrasburgo es la adaptación al idioma español del alemán escrito Straßburg o también Strassburg, este a su vez directamente de Strateburgum, nombre franco latinizado según las crónicas de Gregorio de Tours, con el que los francos merovingios bautizaron a la ciudad tras su reconstrucción en tiempos de Clodoveo I, hacia el 500, significando literalmente «el burgo del camino». Durante la Edad Media, obras cartográficas y otros textos difundieron la denominación germánica latinizada en sus distintas variantes Strateburgis, Stradburgo Strasburgensis o Straceburgensis, al mismo tiempo que pervivían los derivados de la antigua denominación latina: Argentoratum, Argentina, Argentum, Argentaria o Argentoria.
Argentoratum era, pues, como se conoció a la civitas surgida del campo militar romano que es tomado como referencia oficial para la fundación de la ciudad en el año 12 a. C. Entre las diversas hipótesis sobre el origen de este topónimo, Émile Linckenheld concluye que el nombre, compuesto de la raíz argenta/argento y por rate, significa literalmente «recinto en el Argenta», admitiendo la hipótesis de que «Argenta» designa al río Ill. En apoyo de esta hipótesis se refiere a la existencia de «Argentovaria», nombre de la ciudad de Horbourg, también situada en la ribera del río Ill y que la carta Tabula Peutingeriana, realizada hacia el siglo IV, la situaba en la proximidad de Colmar. Por su parte, «argenta/argento», con el significado de 'plata' o 'reluciente', entra en numerosos topónimos alusivos a las corrientes de agua, mientras que «rate», estudiado por Arbois de Jubainville, deriva a su vez de «ratis», un lugar rodeado de un vallum de tierra. La Enciclopedia Bonarot, por su parte, plantea otra versión y se refiere al origen de Argentoratum como latinización de Argentorate, nombre celta del asentamiento existente antes de la llegada del ejército romano.
Según una leyenda, Estrasburgo fue fundada en la antigüedad por Trebeta, hijo de la legendaria Semíramis de Babilonia, aunque las investigaciones arqueológicas han señalado el origen romano de Estrasburgo, fechando oficialmente la fundación de la ciudad en el año 12 a. C. por el general Druso el Mayor a partir de un Castrum o campamento para las legiones, bautizado con el nombre de Argentoratum. El campamento militar se convertiría en centro administrativo y económico de la región hacia el siglo III y sede de un obispado cristiano a partir del siglo IV. A pesar de ser derrotados en la batalla de Argentoratum en el año 357, los alamanes ocuparon el área de Estrasburgo desde 406, siendo posteriormente destruida durante la invasión de los hunos al mando de Atila en 451. Hacia el año 500, fue reconstruida por los francos merovingios de Clodoveo I, que la bautizan como Strateburgus, reinstaurando el obispado que durante la era carolingia vio reforzado su influencia y poder. La alianza entre los herederos del imperio carolingio, representada en 842 con los Juramentos de Estrasburgo, desembocó en el reparto del imperio por el Tratado de Verdún de 843 y en el que la ciudad de Estrasburgo fue asignada al reino de Lotaringia, integrado más tarde en el reino de Germania, abriendo el periodo de influencia del ámbito germánico en el que se desarrolló la ciudad hasta la anexión francesa en el siglo XVII.
En el año 982 el emperador Otón II del Sacro Imperio concede al obispo de Estrasburgo la total autoridad sobre el conjunto de la ciudad y sus arrabales, convirtiéndose este en el señor feudal de la ciudad. El obispo Wernher decide en 1015 reconstruir un nuevo edificio de grandes dimensiones, que será el precursor de la catedral de Notre-Dame de Estrasburgo. Durante el siglo XII, la prosperidad y creciente influencia de los burgueses aumenta la voluntad de obtener mayor autonomía y de contestar el poder episcopal. A partir de 1225, el poder del obispo de Estrasburgo deviene preponderante en la región de Alsacia al apoderarse de una parte de las posesiones de la familia de los condes de Eguisheim, pero en 1254 los burgueses recuperan el control del concejo y declaran la unión de Estrasburgo a la Liga del Rin. La oposición política entre burgueses y el obispo se tornará en enfrentamiento armado tras la investidura en 1260 del obispo Walther de Geroldseck, cuando el 8 de marzo de 1262 es derrotado en la batalla de Hausbergen. Estrasburgo evoluciona entonces de ciudad en señorío feudal a ciudad imperial libre, rango que la equipara en privilegios a otras ciudades o principados, como el del duque de Baviera o los de los príncipes electores.
Tras la Guerra de los 30 años y la cesión de zonas cercanas de Alsacia del Sacro Imperio a Francia con el tratado de Münster correspondiente a la Paz de Westfalia en 1648 se inició un proceso de conquista que a finales de 1681 se completó con la anexión militar de Estrasburgo tras ser sitiada por 30000 hombres y toda Alsacia al Reino de Francia por las tropas del rey Luis XIV que se legalizó en 1697 con la firma del tratado de Rijswijk. Alrededor de 1716 se promovió la colonización de los territorios franceses de ultramar en Luisiana con colonos alsacianos, los cuales fundaron ciudades como Des Allemands (lit. "Los Alemanes"). La línea ferroviaria Estrasburgo-Basilea comenzó a usarse entre 1840 y 1844 y la línea ferroviaria que la unía con París se terminó en 1852. A partir de 1853, se promovió al francés como único lenguaje de instrucción desplazando al alsaciano y alemán que se siguieron empleando en la vida cotidiana.
En julio de 1870 estalla la Guerra Franco-prusiana, Estrasburgo fue sitiado un mes por el ejército prusiano, capitulando la ciudad el 28 de septiembre de 1870. Fue incorporada tras la posterior derrota francesa al Imperio alemán en 1871 con los tratados de Versalles y Fráncfort, siendo integrada como capital del distrito de Baja Alsacia así como también del territorio imperial de Alsacia-Lorena, conservando ese estatus hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Estrasburgo conoció durante ese periodo un amplio desarrollo urbanístico y cultural como capital del territorio imperial. Durante la Primera Guerra Mundial, la línea del frente occidental se encontró alejada de Estrasburgo. Tras el armisticio y la Revolución de Noviembre, que llevó a la formación entre el 8 y el 21 de noviembre de 1918 de un soviet para el gobierno de la ciudad que proclamó la república soviética de Alsacia-Lorena de breve duración, Estrasburgo retornaría a la soberanía francesa a partir del 22 de noviembre de 1918.