Estonia (en estonio: ), oficialmente República de Estonia (Eesti Vabariik), es uno de los veintisiete Estados soberanos que forman la Unión Europea, y el más pequeño de los tres países bálticos. Limita al sur con Letonia, al este con Rusia, al norte con el golfo de Finlandia y al oeste con el mar Báltico.
El territorio de Estonia comprende una región continental y un conjunto de 2222 islas e islotes dentro del mar Báltico,cubriendo un total de 45 228 km².Está dividida políticamente en 15 condados, y la capital del país es su mayor ciudad, Tallin.Con una población de 1,3 millones, Estonia es uno de los países menos poblados dentro de la Unión Europea. Estonia adoptó el euro el 1 de enero de 2011.
El pueblo estonio es étnica y lingüísticamente hermano del finés y tiene lazos históricos y culturales con los países nórdicos al igual que los otros dos países bálticos.
El poblamiento más antiguo de Estonia parece remontarse al deshielo de la última era glacial hace aproximadamente 13 000 años. El asentamiento más antiguo del que se tiene constancia es el asentamiento de Pulli, en la ribera del río Pärnu, cerca de la actual ciudad de Sindi, en la Estonia meridional. Según las pruebas de radiocarbono, este data de hace 11 000 años, al principio del milenio XI a. C.
Se han hallado restos de utensilios de piedra y hueso pertenecientes a comunidades dedicadas a la caza y la pesca, cerca de la ciudad de Kunda en el norte de Estonia, que datan del año 6500 a. C. La cultura de Kunda pertenece al período Mesolítico y se extiende además por el norte de Letonia y el sur de Finlandia.
Estonia fue poblada por pueblos del grupo finoúgrio desde la prehistoria; se desconoce la fecha aunque se presupone que esos grupos habrían estado presentes como mínimo en el I milenio a. C. El final de la Edad del Bronce y el comienzo de la Edad del Hierro supuso un período marcado por grandes cambios culturales. El más significativo fue la aparición de la agricultura, que ha seguido constituyendo la base de la economía y de la cultura estonia. La agricultura se fue expandiendo entre los siglos V y I a. C. y la población creció. Las influencias culturales del Imperio romano también llegaron hasta Estonia en este período, que es conocido como la Edad del Hierro romana.
Asimismo, durante la Edad del Hierro, sucedieron ataques provenientes de tribus bálticas, que se adentraron en el país tanto por la frontera terrestre como por la marítima. Existen varias sagas escandinavas referidas a estas campañas contra Estonia. Los piratas estonios efectuaron a su vez incursiones similares, por ejemplo, tomando parte en el saqueo e incendio de la ciudad sueca de Sigtuna en 1187.
A principios del siglo XIII, Estonia estaba dividida en ocho grandes condados: Saaremaa, Läänemaa, Rävala, Harju, Viru, Järva, Sakala, Ugandi y otros condados más pequeños. Mediante una reunión de representantes de varios condados se estableció un Estado en el que se profesaba una religión pagana centrada en la deidad Tharapita. En el transcurso de ese siglo, alemanes y daneses colocaron el país bajo su influencia. La orden militar de los Hermanos Livonios de la Espada conquistó el sur de Estonia, introduciendo el cristianismo.
En 1227 Dinamarca tomó posesión del norte, que conservaría hasta 1346. Los mercaderes de la Liga Hanseática monopolizaron el tráfico de los puertos estonios. En 1343, la población del norte y de la isla de Saaremaa se alzó contra los alemanes en el Levantamiento de la noche de San Jorge, que fue reprimido y el «rey» rebelde de Saaremaa, Vesse, fue ahorcado en 1344. Después del tratado de Marienburg (1347), Estonia es comprada por 19 000 marcos de plata por los caballeros teutones. Después se sucederían intentos de invasión por parte rusa en 1481 y 1558.
La Orden Teutónica, al abrazar en 1524 la Reforma protestante, introduce en Estonia el luteranismo. El país quedará en poder de los caballeros teutónicos, si bien formalmente pertenece al Gran Ducado de Lituania hasta 1561, año en que Suecia se adueña del país, aunque respetando la existencia de los terratenientes feudales germanos.
En 1561, el distrito de Reval (actual Tallin) se puso voluntariamente bajo la protección de Suecia y, como resultado de la Guerra Livona (1558-1582), el norte de Estonia está bajo dominio sueco, mientras que el sur pasa a Polonia en la década de 1580. La frontera de las posesiones del estado atravesaba el centro de la actual Estonia y siguió siendo la frontera administrativa de las provincias del sur y del norte durante los siglos siguientes. En 1625, la totalidad del territorio quedó sometido al reino sueco. Estonia fue dividida administrativamente entre las provincias de Estonia en el norte y Livonia, que comprendía además del sur de Estonia, el norte de Letonia, división que perdurará hasta principios del siglo XX.
En 1631, el rey sueco Gustavo II Adolfo forzó a la nobleza a conceder mayores derechos al campesinado, aunque la servidumbre siguió existiendo. Al año siguiente se abrió una imprenta y se fundó la universidad en la ciudad de Dorpat (actual Tartu).
Tras la Gran Guerra del Norte (1700-1721), el imperio sueco perdió Estonia, que pasó a manos rusas (en 1710 de facto, y en 1721 mediante el tratado de Nystad). Sin embargo, la clase alta y la clase media-alta seguirán siendo sobre todo de origen báltico-germano. La guerra diezmó a la población de Estonia, que se recuperaría rápidamente. Y aunque inicialmente los derechos de los campesinos se vieron debilitados, la servidumbre fue abolida en el año 1816 en la provincia de Estonia y en 1818 en la de Livonia.
Como resultado de la abolición de la servidumbre y del progresivo acceso a la educación de la población nativa de habla estonia, surge en el siglo XIX un fuerte movimiento nacionalista, que se manifiesta en un principio a nivel cultural, en el cual se desarrolla la literatura, el teatro y la música estonios, contribuyendo a la formación de la identidad nacional estonia. Entre los líderes del movimiento se destacó Johann Voldemar Jannsen. Algunos logros importantes de este movimiento serán la publicación de la epopeya nacional, Kalevipoeg, en 1862, y la organización del primer festival nacional de la canción en 1869. La Universidad de Tartu fue el principal foco de estos movimientos.
En respuesta al período de rusificación, iniciado por el Imperio ruso en 1890, el nacionalismo estonio adquirió tintes más políticos, con intelectuales que pedirán primero una mayor autonomía y, más tarde, la independencia del Imperio ruso.
Independencia y Segunda Guerra Mundial
En 1904, los nacionalistas estonios se apoderaron de Tallin, desplazando a los gobernantes de origen alemán, también conocidos como alemanes del Báltico. Tras la caída del zar Nicolás II de Rusia, en marzo de 1917, una manifestación de 40 000 estonios en Petrogrado forzó al Gobierno Provisional a otorgarles la autonomía. En noviembre de 1917, en la elección de una Asamblea Constituyente, los bolcheviques estonios solo obtuvieron el 35,5 % de los votos, por lo que procedieron a tomar el poder por la fuerza. El 24 de febrero de 1918, Estonia declaró su independencia de Rusia e instaló un gobierno provisional, pero los alemanes ocuparon Tallin y el gobierno estonio fue obligado a exiliarse.
Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la queda del Ducado Unido del Báltico, comenzó la guerra de Independencia de Estonia. En febrero de 1919, los estonios derrotaron al Ejército Rojo y en noviembre del mismo año a las tropas de mercenarios alemanes, instalandose el Gobierno provisional de la República de Estonia. El 2 de febrero de 1920, la joven RSFS de Rusia reconoció por el Tratado de Tartu la derrota militar y la independencia del país. Un año después, Estonia entró en la Sociedad de Naciones. En la década de 1930 Estonia pasó de una democracia parlamentaria a un régimen casi dictatorial en 1933. El Riigikogu (parlamento estonio) fue disuelto en 1934, y en 1937 se transformó en un sistema presidencialista-parlamentario, por lo que el país fue gobernado mediante decretos por Konstantin Päts, presidente desde 1938.