Estados Unidos (EE. UU.; en inglés: United States, US), oficialmente Estados Unidos de América (EUA; United States of America, USA), es una federación constituida en una república constitucional compuesta por cincuenta estados y un distrito federal. Limita al norte con Canadá y al sur con México. Su capital es Washington D. C. y su ciudad más poblada es Nueva York. La mayor parte del país se ubica en el medio de América del Norte ―donde se encuentran sus cuarenta y ocho estados contiguos y Washington D. C.―, entre los océanos Pacífico y Atlántico.
El estado de Alaska está en el noroeste del continente, limita con Canadá al este, y está separado de Rusia al oeste por el estrecho de Bering. El estado de Hawái es un archipiélago polinesio ubicado en Oceanía, en medio del océano Pacífico, y es el único de sus estados que no se encuentra en América.
El país posee en el mar Caribe dos territorios no incorporados, el estado libre asociado de Puerto Rico y las Islas Vírgenes; en el Pacífico otros territorios no incorporados y, a diferencia de estos últimos, un «territorio incorporado no organizado»: el atolón Palmyra.
Con 9.83 millones de kilómetros cuadrados y con más de 341 millones de habitantes, el país está en el cuarto puesto por superficie total, en el quinto por superficie contigua y en el tercero por población. Es una de las naciones con mayor diversidad étnica y cultural, producto de la inmigración a gran escala.
Es la economía nacional más grande del mundo en términos nominales, con un PIB estimado en 22.6 billones de dólares (una cuarta parte del PIB global nominal) y una quinta parte del PIB global en paridad de poder adquisitivo. El país es la principal fuerza capitalista del planeta, además de ser líder en la investigación científica y la innovación tecnológica desde el siglo XIX y, desde comienzos del siglo XX, el principal país industrial. En PIB PPA, Estados Unidos es la segunda economía más grande, por detrás de China.
El territorio continental estadounidense estuvo habitado por diversos grupos indígenas durante miles de años. Esta población aborigen fue reducida por las enfermedades y la guerra, después del primer contacto con los europeos. Estados Unidos fue fundado por trece colonias británicas, a lo largo de la costa atlántica. El 4 de julio de 1776, emitieron la Declaración de Independencia, que proclamó su derecho a la libre autodeterminación y el establecimiento de una unión cooperativa. Los estados rebeldes derrotaron al Imperio británico en la guerra de independencia, el primer conflicto bélico colonial exitoso de carácter independentista. La Constitución de los Estados Unidos fue adoptada el 17 de septiembre de 1787, su ratificación al año siguiente hizo a los estados parte de una sola república con un gobierno central fuerte. La Carta de Derechos, que comprende diez enmiendas constitucionales que garantizan muchos derechos civiles fundamentales y las libertades, fue ratificada en 1791.
En el siglo XIX, los Estados Unidos adquirieron territorios de Francia, España, Reino Unido, México, Rusia y Japón, además de anexionarse las repúblicas de Florida, Texas, California y Hawái. En la década de 1860, las disputas entre el sur agrario y conservador y el norte industrial y progresista sobre los derechos de los estados y la abolición de la esclavitud provocaron la Guerra de Secesión. La victoria del norte evitó una división permanente del país y condujo al final de la esclavitud legal. Para la década de 1890, la economía nacional era la más grande del mundo y la guerra hispano-estadounidense y la Primera Guerra Mundial confirmaron su estatus como una potencia militar. Después de la Segunda Guerra Mundial, surgió como el primer país con armas nucleares y miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Durante la Guerra Fría, Estados Unidos luchó en la guerra de Corea y la guerra de Vietnam, pero evitó el conflicto militar directo con la Unión Soviética. Las dos superpotencias compitieron en la carrera espacial, que culminó en el vuelo espacial de 1969 que llevó a los humanos a la Luna por primera vez. El final de la Guerra Fría y la disolución de la URSS la dejaron como la única superpotencia internacional. En el siglo XXI, los atentados del 11-S dieron lugar a la denominada guerra contra el terrorismo, y el ascenso de China y el regreso de Rusia conducen a una Nueva Guerra Fría, mientras que eventos como la crisis económica de 2008, la elección de Donald Trump como presidente en 2016 o las protestas por la muerte de George Floyd en 2020 provocaron tensiones sociales internas.
El país representa dos quintas partes del gasto militar mundial y es una fuerza económica, política y cultural líder en el mundo.
En 1507, el cartógrafo alemán Martin Waldseemüller elaboró un planisferio en el que llamó «América» a las tierras descubiertas por los españoles en América del Sur, en honor al explorador y cartógrafo florentino Américo Vespucio, quien sostuvo que se trataba de un continente nuevo y no de una extensión de Asia, como creía Cristóbal Colón. En 1538, Gerardus Mercator extendió el topónimo a todo el continente, consolidando su uso en la cartografía europea.
Stephen Moylan, ayudante de George Washington, fue el primero en usar esa formulación en una carta del 2 de enero de 1776, donde expresó su deseo de viajar «de los Estados Unidos de América con plenos y amplios poderes hacía España» para buscar apoyo a la independencia. Las antiguas colonias británicas utilizaron por primera vez el nombre del país moderno en la Declaración de Independencia, la «unánime declaración de los trece Estados Unidos de la América» adoptada por los «representantes de los Estados Unidos de América», 4 de julio de 1776. En una carta dirigida a Charles Lee, fechada el 4 de septiembre de 1776, el gobernador español Luis de Unzaga y Amézaga se refirió a él como «general de los Estados Unidos Americanos», lo que representa una de las primeras ocasiones en que un representante de una potencia europea reconocía implícitamente la independencia de las colonias estadounidenses y empleaba esa denominación sin anteponer expresiones como «Trece Colonias». La misiva, escrita en idioma español, fue transmitida posteriormente a George Washington por medio de su edecán Joseph Reed. El nombre actual se determinó el 15 de noviembre de 1777, cuando el Segundo Congreso Continental aprobó los Artículos de la Confederación, que estipulan, «El nombre de esta Confederación será “Los Estados Unidos de América”».
«Columbia», un nombre una vez popular para los Estados Unidos, se deriva del nombre de Cristóbal Colón y aún permanece en el nombre del distrito de Columbia. Ocasionalmente se le llama, de forma incorrecta, «Estados Unidos de Norteamérica», derivando en una confusión en su gentilicio.
La manera estándar para referirse a un ciudadano de los Estados Unidos son los términos estadounidense (o estadunidense en Honduras y México). También se utilizan gringo y yanqui, que pueden o no tener un matiz despectivo, según el uso, el contexto y el tono de la voz. A veces se utiliza «norteamericano» como sinónimo de «estadounidense», pero se debe tener presente que la región de Norteamérica está formada por Canadá, Estados Unidos y la mayor parte de México, hasta el istmo de Tehuantepec. De forma coloquial en países como España y Cuba se usa «americano» como sinónimo de «estadounidense», aunque la RAE desaconseja este uso, debido a que esta palabra engloba a todos los habitantes del continente americano. Por esta razón, el gentilicio recomendado es la palabra «estadounidense». Para escribir abreviadamente el nombre de este país suelen emplearse, de manera correcta, la abreviatura «EE. UU.» (Estados Unidos), o la sigla «EUA» (Estados Unidos de América). Aunque frecuente, en español es incorrecto emplear la sigla anglosajona «USA».
Nativos americanos y primeros asentamientos europeos
Comúnmente se piensa que los pueblos indígenas de los Estados Unidos continentales, incluyendo a los nativos de Alaska, emigraron desde Asia entre doce mil y cuarenta mil años atrás. Algunos, tales como la cultura misisipiana, desarrollaron una agricultura avanzada, grandes obras arquitectónicas y sociedades con un orden jerárquico. Después de que los europeos comenzaran a asentarse en América, hubo una acusada disminución de la población indígena debido a las epidemias de enfermedades traídas desde Europa, como la viruela.