El Estado Islámico (EI) (en árabe: الدولة الإسلامية, ad-dawla al-islāmīya), conocido anteriormente como Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) y Estado Islámico de Irak y Siria (EIIS), y popularmente referido como Dáesh, Daish o ISIS (por sus siglas en inglés: the Islamic State of Iraq and Syria), es un organización terrorista paramilitar insurgente, de naturaleza fundamentalista yihadista wahabita (takfirista) que sigue una doctrina heterodoxa del islam suní integrado por radicales fieles a Abu Bakr al-Baghdadi, que en junio de 2014 autoproclamó su califato desde la ciudad iraquí de Mosul, pidiendo lealtad a todos los musulmanes.
Uno de los elementos más desconocidos del Estado Islámico es su visión apocalíptica del mundo, según la cual el conflicto actual se interpreta como una batalla decisiva entre musulmanes e infieles que precedería al fin de los tiempos. De acuerdo con ciertas profecías, esta confrontación tendría lugar en Dabiq tras el restablecimiento del califato y culminaría en una guerra que concluiría con la llegada del Mesías.
El Estado Islámico alcanzó una rápida expansión territorial y, en su momento de mayor control, llegó a ocupar varias provincias de Siria e Irak, donde vivían alrededor de seis millones de personas. Algunas fuentes lo consideraron un protoestado, ya que durante su máxima expansión controló un vasto territorio entre ambos países y ciudades de gran importancia como Mosul y Al-Raqa. Esta situación se mantuvo hasta octubre de 2017, cuando las fuerzas de la Coalición recuperaron gran parte de los territorios que el grupo había ocupado en Siria.
El grupo ha sido designado como una organización terrorista por la Organización de las Naciones Unidas, así como por diversos países en particular. El Dáesh es conocido ampliamente por sus videos de decapitaciones y otros tipos de ejecuciones, tanto de soldados como de civiles y hasta periodistas y miembros de ayuda humanitaria, así como por la destrucción de lugares históricos de herencia cultural. Las Naciones Unidas consideran al Dáesh responsable de abusos contra los derechos humanos y crímenes de guerra. Dáesh también llevó a cabo una limpieza étnica de la población kurda en el noreste de Siria y en el norte de Irak.
El Dáesh se originó como Ŷamaʕat al-Tawhīd wal-Ŷihād en Irak, aliándose con Al Qaeda y participando en la insurgencia iraquí tras la invasión de Irak en 2003. El grupo terrorista se autoproclamó como un califato y se autodenominó como Estado Islámico de Irak y el Levante en junio de 2014. El grupo, al denominarse califato, intentó proclamar su autoridad sobre todo el mundo musulmán en materia religiosa, política y militar.
La primera ciudad que llegó a controlar el Dáesh en Irak fue Faluya en enero de 2014. Esta fue finalmente reconquistada por el Ejército iraquí apoyado por Rusia el 17 de junio de 2016, tras varias semanas de ofensiva militar.
Desde la caída de Baguz en marzo de 2019, el grupo terrorista se encuentra inmerso en un proceso de reorganización. Derrotado en Irak y con una presencia mínima en Siria, esta reorganización se ha basado en descentralizar su estructura (anteriormente basada en un control más directo del grupo matriz de Siria e Irak) hacia una estructura con mayor autonomía de sus ramas regionales (conocidas como Wilayah, traducido como provincias). Esto se ha traducido en el aumento de su presencia en territorio africano, adquiriendo mayor importancia su filial Dáesh-WAP en África Occidental y participando de forma importante en conflictos como la Insurgencia islamista en Mozambique.
Originalmente conocido como Organización para el Monoteísmo y la Yihad (جماعة التوحيد والجهاد, Ŷamaa'ah al-Tawhīd wa-l-Ŷihād), surgió como una organización terrorista próxima a Al Qaeda para hacer frente a la invasión de Irak (2003), siendo dirigida por Abu Musab al Zarqawi. Tras su muerte en 2006, el nuevo líder, Rashid al-Baghdadi, bajo la tutela de Osama bin Laden, se expandió por las gobernaciones de Ambar, Nínive, Kirkuk y en gran parte de Saladino, así como en menor medida Babilonia, Diala y Bagdad. Durante este tiempo se proclamó como Estado Islámico de Irak, y su cuartel general se encontraba en la ciudad de Baquba.
El Dáesh de Irak fue responsable de la muerte de miles de civiles iraquíes, así como de miembros del Gobierno iraquí y sus aliados internacionales. Debido al apoyo militar de los Estados Unidos al Gobierno de Nuri al Maliki, el grupo sufrió varios reveses, incluida la muerte de Rashid al Baghdadi, pero la organización se renovó durante la guerra civil siria, pasando a ser conocida como Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL; الدولة الاسلامية في العراق والشام, al-Dawla al-Islāmīya fī al-ʕIrāq wa-aš-Šām). El siguiente líder, Bakr al-Baghdadi, cortó los lazos con Al Qaeda y declaró, en 2014, la independencia de su grupo y su soberanía sobre Irak y Siria, autoproclamándose califa con el nombre de Ibrahim; el 26 de octubre de 2019, unidades de la Fuerza Delta del Comando Conjunto de Operaciones Especiales de los EE. UU, junto unidades del 75.º Regimiento de Rangers realizaron una incursión en una provincia de Siria, colindante con Turquía, que concluyó con la muerte de Bakr al-Baghdadi.
El califato reclama la autoridad religiosa sobre todos los musulmanes, y tiene como objetivo declarado unir todas las regiones habitadas por musulmanes bajo su control, comenzando con Irak y la región del Levante mediterráneo, que cubre aproximadamente los actuales estados de Siria, Jordania, Israel, Palestina, Líbano, Chipre, y parte del sur de Turquía. Otras milicias que controlan parte del territorio en la península egipcia del Sinaí, el este de Libia y Pakistán han jurado lealtad a la organización. El grupo se caracteriza por una interpretación fundamentalista del islam y su violencia brutal contra los no musulmanes y contra los que ellos consideran falsos musulmanes.
En los territorios que domina la organización, impone su interpretación extremista de la sharía dentro del islam suní, llevando a cabo ejecuciones públicas y destruyendo templos y mezquitas, entre ellos la tumba del profeta Jonás. Además, se ordenó la expulsión de todos los cristianos que se nieguen a convertirse al islam, y han realizado decapitaciones masivas en público de cristianos que se niegan a la conversión, incluyendo niños.
Desde entonces el Dáesh ha mostrado muchos vídeos de ejecuciones de prisioneros con distintos métodos. El periodista japonés Kenji Goto fue decapitado. El piloto jordano Muadh al Kasasbeh fue quemado vivo dentro de una jaula. Como represalia, Sajida al Rishawi y Ziad al Karbouli, presos de Al Qaeda capturados en Jordania, fueron colgados por el gobierno de este país. Todos estos vídeos son subidos y/o distribuidos a través de las redes sociales.
Hacia diciembre de 2014, las tropas del Dáesh estuvieron compuestas por 30.000 combatientes, nativos de noventa países, con un 10% de ellos europeos, capaces de actuar en acciones individuales, como insurgentes e incluso como infantería ligera; por otro lado, gracias a sus ingresos de unos 2 millones de euros diarios, es el grupo terrorista más rico de la historia, porque tienen una economía muy dinámica: comercian con petróleo, trafican órganos, recogen impuestos, realizan exacciones, explotan la industria del secuestro, roban y trafican con antigüedades; pero también pagan sueldos a los mercenarios que reclutan y estudian.
El grupo ha cambiado de nombre en múltiples ocasiones desde su formación. La organización emergió en 2004 con el nombre de Yama'at al-Tawhid wal-Yihad («Comunidad del Monoteísmo y la Yihad») pero lo cambió en octubre de 2004 por Tanzim Qa'idat al-Yihad fi Bilad al-Rafidayn («Organización de la Base de la Yihad en el País de los Dos Ríos, TQJBR») conocida coloquialmente como «Al Qaeda en Irak».
En enero de 2006, el grupo se unió con otros grupos independientes y se llamó «Consejo de la Shura de los Muyahidines», y en octubre de ese año cambió su nombre a «Dawlat al-'Iraq al-Islamiyya» («Estado Islámico de Irak»). En abril de 2013, el grupo pasó a autodenominarse el «Estado Islámico de Irak y el Levante» para reflejar su involucración en la guerra civil siria.