Eslovenia, cuyo nombre oficial es República de Eslovenia (en esloveno, ; antigua Carantania) es un país ubicado en Europa Central, siendo uno de los veintisiete Estados soberanos que forman la Unión Europea. Limita con Italia al oeste; con el mar Adriático, al suroeste; con Croacia al sur y al este; con Hungría, al noreste; y con Austria, al norte. Tiene una población de 2.123.949 habitantes a fecha del 1 de enero de 2024. La capital y ciudad más poblada es Liubliana.
La actual Eslovenia se formó el 25 de junio de 1991 al independizarse de la extinta Yugoslavia, tras un conflicto armado relativamente corto denominado guerra de los Diez Días (que fue la primera guerra de la disolución de Yugoslavia), en la que se opuso al ejército de la antigua federación yugoslava. Por aquel entonces ya era el país más desarrollado de aquella federación.
Eslovenia se adhirió en 1993 al Consejo de Europa, y en 2004 a la Unión Europea. Se integró en el euro el 1 de enero de 2007 y en el área de Schengen en diciembre del mismo año. Desde 2010 forma parte de la OCDE.
El pueblo esloveno había preservado la designación ancestral de los eslavos míticos como su etnónimo, recogido también en el nombre del estado. La palabra «Eslovenia» (Slovenija) es un cognado acuñado en el siglo XIX por el movimiento nacionalista romántico que buscaba la independencia de los territorios tradicionales de Eslovenia en una sola nación. No obstante, la mayoría de los académicos eslovenos preferían referirse a las tierras habitadas por la etnia eslovena como «tierras eslovenas», pues hay varias provincias que pertenecen a otros países.
Las palabras «Eslovenia» (Republika Slovenija) y «Eslovaquia» (Slovenská republika) tienen el mismo origen etimológico y suelen ser confundidas entre sí en numerosos idiomas, entre ellos el español.
Los símbolos nacionales de Eslovenia son su bandera, su himno y su escudo. Todos ellos se adoptaron tras la proclamación de independencia del 25 de junio de 1991. El artículo 6 de la Constitución de Eslovenia de 1991 reconoce su oficialidad y los define, mientras que el uso de los mismos está regulado por la Ley de Símbolos Nacionales de 1994 sobre «la República de Eslovenia y la nación eslovena».
La bandera de Eslovenia consta de tres franjas horizontales de color blanco, azul y rojo. En la esquina superior izquierda figura el escudo de armas del país. Los colores proceden del escudo de armas medieval del ducado de Carniola. La tricolor eslovena fue enarbolada por primera vez durante la revolución de 1848 por el activista Lovro Toman. Las autoridades del imperio austríaco terminaron aceptándola como símbolo oficial de Carniola, pese a que en aquella época las provincias solían usar banderas bicolores. El diseño se mantuvo en el reino de Yugoslavia; entre 1945 y 1990 se incluyó una estrella roja, y en 1991 pasó a la configuración actual.
El himno de Eslovenia es la séptima estrofa del poema Zdravljica (en español, «Un brindis»), escrito en 1844 por France Prešeren y con música de Stanko Premrl. Las autoridades eslovenas lo aprobaron en 1989, dos años antes de la independencia. Se trata de una poesía figurativa con nueve estrofas en forma de copas de vino, en las que se ensalzan los valores propios de las revoluciones liberales y del paneslavismo; la parte elegida es un alegato por la paz entre pueblos. El gobierno esloveno eligió esta obra en detrimento del himno belicista de 1918, Naprej zastava slave («Adelante, bandera victoriosa»), que hoy en día solo es utilizado por el ejército esloveno.
En el escudo de Eslovenia aparece, en un campo de azur con bordura de gules, el dibujo en plata del monte Triglav y tres estrellas en la parte superior que representan la histórica casa dinástica de Celje. Al pie, dentro del escudo, dos líneas onduladas de azur que representan el mar Adriático y los ríos de Eslovenia. Las autoridades eslovenas organizaron un concurso público para diseñar un nuevo escudo nacional. En tiempos del imperio austríaco cada territorio tradicional tenía su propia enseña, y la del ducado de Carniola había caído en desgracia después de que los paramilitares de la Guardia Nacional Eslovena se la apropiaran en la invasión de Yugoslavia. El diseño actual está inspirado en el poema épico El bautismo en el Savica, con una representación del monte Triglav muy parecida al antiguo escudo yugoslavo.
En tiempos antiguos el territorio actual de Eslovenia fue abarcado por la cultura de los campos de urnas, posteriormente, en la edad de hierro se desarrolló en la región la cultura de Hallstatt.
En el siglo II a. C. las fuentes históricas registran la existencia del Reino de Noricum en los Alpes Orientales. Este reino mantenía relaciones amistosas con los romanos, a quienes les vendían hierro. Este hierro era, de hecho, la clave de los romanos para producir armas eficaces, necesarias en sus guerras contra los celtas. En el año 16 antes de Cristo, Noricum se asocia al Imperio romano en donde preservó su autonomía en los términos del “ius gentium”. Esta ley le permitió a Noricum conservar su propia organización social hasta la caída del Imperio romano. Sin embargo, la cultura romana y la romanización se difundieron en
Las ciudades más importantes de la época romana en la zona eran Celeia (actualmente Celje), Emona (Liubliana), Nauportus (Vrhnika) y Poetovio (Ptuj). El territorio esloveno se encontraba dividido entre las provincias romanas de Dalmatia, Italia, Noricum y Pannonia.
En el siglo IV, Noricum fue dividida en dos provincias romanas, Noricum ripense y Noricum mediterraneum, esta última también llamada Interriore Noricum. Mientras que la primera de estas provincias fue invadida por tribus germánicas a la Caída del Imperio romano, la segunda pudo mantener su estructura social y, tras la ocupación de los ostrogodos, declaró la propia independencia.
Algunos creen que los ancestros eslavos de los actuales eslovenos se establecieron en esta área alrededor del siglo VI. Sin embargo, hay otros que sostienen que descienden de los pueblos autóctonos de los Alpes Orientales.
En el año 595 se registra la cita, por parte del historiador lombardo Paulus Diaconus, del primer estado estable eslavo y esloveno como "Provincia Sclaborum", que luego se conocería como Carantania. En el año 623, los eslavos fueron unidos en una alianza bajo un rey llamado Samo, también conocida en las fuentes históricas como Marca Vinedorum, la cual incluía los territorios de Carantania. En 658, después de la muerte de Samo, la Alianza Eslava se desintegró, pero Carantania sobrevivió y mantuvo su independencia.
En el año 745, Carantania, que hasta aquel entonces era una nación pagana, fue seriamente amenazada militarmente por los ávaros de la vecina Panonia. Por eso el duque Borut solicitó ayuda militar a los amistosos bávaros, que ya estaban cristianizados. Los bávaros pertenecían al predominio político del rey de los francos, que era el protector del cristianismo de Europa. El rey de los francos le dio permiso a Baviera para ayudar a la pagana Carantania, pero solo con la condición de que esta última aceptara el cristianismo. El duque Borut aceptó la condición y con la ayuda de los bávaros Carantania derrotó definitivamente a los ávaros. Así fue como el duque Borut envió a su hijo Gorazd y a su sobrino Hotimir para que se educaran en la fe cristiana en Baviera. En las décadas siguientes a la derrota de los ávaros el obispo de Salzburgo, san Virgilio, envió a Carantania una serie de monjes irlandeses, destacándose san Modesto como apóstol de los carantanios. Tras la muerte de san Modesto hubo una breve restauración pagana debido a que el Tratado por el cual Carantania había aceptado asumir el cristianismo fue violado. Así fue que el ejército bávaro incursionó en el país y suprimió el gobierno pagano. Debido a esto entre la gente pagana creció la desconfianza hacia el cristianismo.
Gracias a la tarea del duque Domitian (Domicijan), la conversión al cristianismo fue total. Finalmente, en época de Carlomagno, en el año 802 el duque Domitian falleció; luego sería reconocido santo. Hacia el año 828 Carantania ocupaba el actual territorio de Austria y Eslovenia.