Ernesto de Baviera (Múnich, 13 de junio de 1500 - Glatz, 7 de diciembre de 1560) fue un noble alemán, que sirvió como administrador de las diócesis de Passau y Salzburgo así como señor feudal de Glatz.
Ernesto fue el séptimo hijo, tercer varón y sexto sobreviviente del duque Alberto IV de Baviera-Múnich y de su esposa la archiduquesa Cunegunda de Austria, siendo por lo tanto nieto del emperador Federico III del Sacro Imperio Romano Germánico y sobrino de Maximiliano I.
En 1505 y tras el fin de la Guerra de Sucesión de Landshut, su padre logró reunificar Baviera en un solo ducado, ya que hasta ese momento era costumbre dividirlo entre los hermanos varones, para evitar que esto volviera a suceder, Alberto IV promulgó una Ley de Primogenitura que estipulaba que Baviera debía permanecer indivisa y ser heredará únicamente por el hijo varón primogénito. Como consecuencia, sus dos hijos menores, Luis y Ernesto, quedaron excluidos. Sus padres decidieron que, en cambio, siguieran una carrera eclesiástica. Su padre murió en 1508, cuando tenía ocho años, por lo que el historiador de la corte bávara Juan Aventino se encargó de la educación de Ernesto. Junto con Luis (al cuál su madre Cunegunda consiguió que pudiera compartir el gobierno con su hijo mayor Guillermo IV) viajaron a Italia, donde trabajó en Pavía y asistió a las clases del célebre jurista Jason Magnus, posteriormente fue a París y a Sajonia con Juan de Malentein, quien más tarde se convertiría en obispo de Seckau.
En 1515, Ernesto se matriculó en la Universidad de Ingolstadt. Allí pronto se convirtió en miembro de la Sodalitas Ingolstatiensis, una sociedad literaria fundada por Aventino e inspirada por el humanista Conrado Celtis.
Con la influencia de su tío el emperador Maximiliano I, los hermanos Guillermo y Luis lograron en 1514 que Ernesto fuera nombrado coadjutor del obispo Wiguleus Fröschl de Marzoll en Passau. El papa León X confirmó el nombramiento el 28 de enero de 1517.
Aunque Ernesto no había sido ordenado sacerdote, fue nombrado administrador de la diócesis de Passau tras la muerte del obispo poco después. Sin embargo, no renunció a su pretensión a una futura corregencia en el ducado de Baviera, la cual contaba con el apoyo del futuro Fernando9I. La cuestión se resolvió finalmente en 1534 mediante el Tratado de Linz entre las casas reales de Habsburgo y Wittelsbach. En 1536, Ernesto renunció a sus pretensiones a cambio de una indemnización de 275. 000 florines.
Como administrador de Passau, se opuso a los seguidores de Martín Lutero y a los anabaptistas. En 1522, participó en el Sínodo Provincial de Mühldorf am Inn y en 1527 en la conferencia de Salzburgo. En 1524 se unió a una alianza entre los obispos del sur de Alemania, los duques de Baviera y el archiduque Fernando para hacer cumplir el Edicto de Worms. Por su instigación, el reformador Leonardo Káiser fue entregado, juzgado por las autoridades seculares en 1527 y quemado en la hoguera en Schärding, entonces parte del distrito de Burghausen. En 1532, estuvo presente en la Dieta imperial de Augsburgo y en 1533 en Ratisbona.
También fue empresario, participando en el comercio de las minas de Bohemia y con metales preciosos. Realizó transacciones con Viena, Praga, Leipzig y Amberes, manteniendo estrechas relaciones con las ciudades comerciales del sur de Alemania.
De acuerdo con el convenio de 1516, Ernesto sería el próximo gobernante de la archidiócesis de Salzburgo. En 1525, sus hermanos llegaron a un acuerdo con el cabildo catedralicio de la ciudad, por el cual fue nombrado coadjutor del arzobispo de Salzburgo como compensación por la ayuda bávara prestada en la Guerra de los Campesinos Alemanes. El cabildo propuso su nombramiento al papa Clemente VII, quien rechazó la propuesta. Para permitir un nuevo procedimiento de nombramiento, Ernesto renunció a su cargo como administrador de la diócesis de Passau.
Tras la muerte del obispo Matthäus Lang von Wellenburg de Salzburgo, fue elegido administrador por el cabildo el 21 de abril de 1540. El papa Pablo III confirmó su elección el 21 de mayo de ese mismo año, con la condición de que, en un plazo de diez años, Ernesto fuera ordenado sacerdote; de lo contrario, tendría que abandonar la archidiócesis. Tomó posesión el 12 de octubre.
Al igual que en Passau, Ernesto se mostró permisivo con el movimiento protestante. Quizás su comprensión de las causas intelectuales y sociales de la Reforma influyó en ello. Contribuyó poco al renacimiento intelectual y espiritual del catolicismo; sin embargo, reconoció los cambios sociales y económicos de su época. Asistió a la Dieta de Ratisbona en 1541 y presidió sínodos provinciales en 1544 y 1553. Fue considerado un administrador capaz: puso orden en las finanzas del país e introdujo reformas administrativas. Al igual que en Passau, se centró en las empresas económicas. Participó en la minería alpina, el comercio de ganado y cereales y el comercio de monedas.
Ernesto nunca tuvo vocación religiosa por lo que retrasó su ordenación, en su testamento, fechado el 25 de septiembre de 1550, explicó que nunca había tenido la intención de ser sacerdote. Solicitó repetidamente al Papa Julio III la dispensa de las órdenes superiores, pero que le fue denegada en 1554. El papa le dio a elegir entre ser ordenado o renunciar, por lo que optó por lo segundo y el 16 de julio de 1554 dejó el cargo a su sucesor, Miguel de Kuenburg, abandonando la carrera eclesiástica.
Ernesto compró el condado de Glatz a Juan IV de Pernštejn en 1549, el territorio se consideraba parte del Reino de Bohemia. La compra incluía el señorío de Hummel, que Ernesto cedió a su hijo ilegítimo Eustaquio el 10 de diciembre de 1549. En 1546, Ernesto fue aceptado por los Estados de Bohemia como súbdito terrateniente.
Tras terminar su carrera eclesiástica y abandonar Salzburgo, se estableció definitivamente en Glatz en 1556. No retomó sus anteriores actividades económicas y comerciales. Aunque ya no ocupaba un cargo eclesiástico, se comprometió con la Contrarreforma y, en 1558, junto con el emperador Fernando I , convocó un sínodo, siendo su objetivo principal poner a prueba las creencias del clero. Los abades cistercienses Juan de Grüssau y Leonhard de Fürstenfeld habían elaborado un cuestionario.
Ernesto también reformó la administración de Glatz, contratando funcionarios cualificados que había traído consigo de Salzburgo y Baviera. Amplió el castillo de Glatz. Su compra de la ciudad incluyó el privilegio de acuñar monedas, por lo que comenzó a hacerlas los cuáles mostraban el león de Bohemia en una cara y los escudos de armas del Palatinado-Zweibrücken , el Ducado de Baviera y el Condado de Glatz en la otra.
Para completar sus posesiones, compró en 1556 los señoríos de Rychnov nad Kněžnou, el castillo de Litice, Potštejn, Solnice y Černíkovice en Bohemia Oriental.
Murió en 1560, siendo enterrado inicialmente en una cripta del monasterio de los canónigos agustinos de Glatz. En 1569, su cuerpo fueron trasladado a Múnich y depositado en la cripta de los Wittelsbach, en la Catedral de Nuestra Señora, al lado de sus padres y hermanos. Los esfuerzos de Ernesto por convertir a los habitantes de la región de Glatz de nuevo a la fe católica no tuvieron un éxito permanente. El señorío fue heredado por su sobrino Alberto V, quién lo vendió a Maximiliano II de Habsburgo en 1567.
Aunque siguió una carrera eclesiástica, Ernesto nunca se ordenó formalmente, por lo que mientras aún era administrador de Passau, contrajo secretamente matrimonio con Margarita de Plauenstein, con quién tuvo dos hijos Eustaquio y Brigida. A petición de su padre, Eustaquio recibió un título nobiliario y adoptó el nombre de de Landsfried, en honor al castillo homónimo en el condado de Glatz, que su padre le había concedido el 10 de diciembre de 1549. Posteriormente fue ennoblecido por el emperador Carlos V como «Eustaquio de Landfried» y en 1550, el papa Julio III lo legitimó como su descendiente noble.