Tal Día como Hoy

Ernestina Lecuona

Compositora, pianista y docente cubana

Anúncio

Ernestina Lecuona Casado (Matanzas, 16 de enero de 1882 - La Habana, 3 de septiembre de 1951)​ fue una compositora, pianista y docente cubana.

Ernestina Lecuona y Casado era hija del periodista Ernesto Lecuona Ramos (Santa Cruz de Tenerife, 1854 - Santa Cruz de Tenerife, 1902), quien había emigrado en 1880 a la ciudad de Matanzas ―la Atenas de Cuba―,​ 100 km al este de La Habana. Allí se casó con Elisa Casado Bernal (1862-1931) el 7 de noviembre de 1885.​

Ernesto y Elisa tuvieron doce hijos, de los cuales sobrevivieron solo siete: Luis, José, Elisa, Ernestina, Fernando, Teodoro y Ernesto.​ Su hermano menor era el pianista y compositor Ernesto Lecuona (1895-1963).​ El guitarrista y compositor cubano Leo Brouwer (1939-) es nieto de Ernestina Lecuona.​

Cuando Ernestina era niña, su familia se radicó en la villa de Guanabacoa, una pequeña localidad histórica a 10 km al sureste de la capital cubana.​

Allí su padre desarrolló una notable labor periodística, fundamentalmente como director del diario El Comercio, Político y Mercantil, de La Habana.​ Ernestina empezó a estudiar piano con Antonio Planas en la academia de música del Centro Asturiano de La Habana,​ y los continuó en el Conservatorio Municipal de Música de La Habana (hoy Conservatorio Amadeo Roldán).​

En 1895, cuando Ernestina tenía 13 años de edad, nació su hermano Ernestito (1895-1963) a quien enseñaría piano desde su más tierna edad.

En 1897, a los 15 años de edad, Ernestina compuso su primera obra, Luisa (habanera), que ese mismo año fue publicada por la editorial de Anselmo López y distribuida ampliamente en Cuba y España.

Se siguió perfeccionando en el piano con la profesora francesa madame Lucía Calderón, que había enseñado en el Conservatorio de París y acababa de instalarse en La Habana en esa primera década del siglo XX.​

En 1902, cuando Ernestito tenía siete años, su padre Ernesto ―de 48 años de edad― decidió trasladarse a Santa Cruz de Tenerife, su ciudad natal, para descansar. Un mes después se enteraron de que había muerto solo ocho días después de haber llegado.​​

Muy joven aún, Ernestina contrajo matrimonio con el médico de origen franco-holandés Juan Bautista Brouwer Etchecopar, quien llegó a Cuba a finales del siglo XIX y ejerció como profesor en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de La Habana en la primera mitad del siglo XX. Tuvieron cuatro hijos: Elisa, Julieta, Ángel y Juan Bautista (este último sería el padre del guitarrista y compositor Leo Brouwer). La crianza de estos niños la obligó a abandonar su carrera musical durante largo tiempo. El piano de la casa quedó al servicio de su hermano Ernesto, a cuyos estudios e inicial carrera de concertista apoyaron ella y Brouwer.​

En 1928 ―ya con 46 años de edad―, con sus hijos ya crecidos, Ernestina Lecuona, impulsada por su hermano ―ubicado entonces en la cumbre de su popularidad como pianista y compositor― retomó su faceta de compositora, letrista, pianista y acompañante de cantantes líricos nacionales y extranjeros en radioemisoras y teatros. Ese año dio a conocer el bolero Anhelo besarte.

A la usanza de los trovadores tradicionales de fines del siglo XIX y principios del XX, realizó contestaciones a obras de otros creadores. De tal manera, al Te odio de Félix B. Caignet respondió con su criolla ¿Me odias? (1928),​ estrenada en La Habana por el tenor italiano Leo Micheluzzi.​

Desde su posición destacada como reconocida pianista acompañante, apoyó las carreras de varias jóvenes cantantes habaneras:

En el mes de marzo de 1931 llegan ambos hermanos a México, donde triunfan con sus excelentes interpretaciones bajo la supervisión de Elisa Casado. Estando en México los sorprende un lamentable hecho: la muerte de su madre. Tras el fallecimiento, Ernestina Lecuona participa como pianista en un espectáculo de música cubana integrado por otros músicos y artistas cubanos, dirigidos por Ernesto.​

En 1932, Ernestina conoció en la CMCA a la cantante habanera Esther Borja (1913-2013), y la integró a un programa de radio dirigido por ella, donde interpretaba canciones de la pianista. Cuando Ernestina la llevó a su casa salió de un cuarto una ancianita tocando las paredes (porque era ciega) y preguntó: «Ernestina, ¿quién está cantando?». Y Ernestina le contestó: «Es una jovencita que vino para que yo la escuchara, tía Carmen». Y la señora expresó: «¡Ay, Ernestina, cuando Ernestico la oiga!». Y Esther pensó: «¡Eso mismo es lo que yo necesito!».​

En esa primera audición con Ernestina, esta fue a su cuarto, trajo unas cuantas partituras, las tocó al piano y le sugirió que las aprendiera para su repertorio. Eran obras de María Cervantes (1885-1981), Fernando Anckermann Rafart (1890-1933), Eduardo Sánchez de Fuentes (1874-1944), y otras grandes figuras.​

El 3 de agosto de 1935 formó parte de un concierto de música cubana celebrado en el Teatro Auditórium de La Habana (hoy Teatro Auditorium Amadeo Roldán), en el que interpretó La comparsa de Ernesto Lecuona, con un novedoso arreglo para ocho pianos, doce pianistas, voces y orquesta.​

Hizo, además, innumerables presentaciones con su hermano, quien le dedicó tres de sus obras: Danza negra, Mi vida es soñar (bolero) y Anhelo besarte (bolero).​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Ernestina Lecuona | World in Stories