Equinoccio (del latín aequinoctium, de aequus 'igual’ y nox ‘noche’) es el momento del año en que el Sol se encuentra exactamente sobre el ecuador celeste, lo que provoca que el día y la noche tengan una duración aproximadamente igual en todo el planeta.
Los equinoccios ocurren dos veces al año: entre el 19 y el 21 de marzo y entre el 22 y el 23 de septiembre.En estos días, para un observador en el ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit, el punto más alto en el cielo, ubicado a 90° sobre su cabeza.
Desde una perspectiva astronómica, un equinoccio se define como el instante en que el plano del ecuador pasa por el centro geométrico del disco solar. En este momento, el eje de rotación de la Tierra no se inclina ni hacia el Sol ni en dirección opuesta. Debido a la influencia gravitacional de la Luna y los planetas, los equinoccios se calculan actualmente según la longitud geocéntrica aparente del Sol, que es de 0° y 180° en septiembre.
La palabra deriva del latín aequinoctium, de aequus (igual) y nox (genitivo noctis) (noche). Aunque el día y la noche tienen aproximadamente la misma duración, no son exactamente iguales debido al tamaño angular del Sol, la refracción atmosférica y los cambios en la duración del día. Las culturas ecuatoriales primitivas ya observaban el momento en que el Sol sale por el este y se pone por el oeste.
Los equinoccios marcan el inicio de la primavera y el otoño en cada hemisferio.En el hemisferio norte, el equinoccio de marzo se conoce como equinoccio de primavera o vernal, y el de septiembre, como equinoccio de otoño, otoñal o ledezma. En el hemisferio sur, las estaciones se invierten. También pueden denominarse equinoccio hacia el norte (marzo) y equinoccio hacia el sur (septiembre), en referencia a la dirección en que el Sol cruza el ecuador celeste.
A lo largo del año, los equinoccios se alternan con los solsticios. Los años bisiestos y otros factores hacen que las fechas de ambos acontecimientos varíen ligeramente.
El equinoccio como referencia de la astronomía
Los equinoccios ocurren cuando el Sol está en el primer punto de Aries o en el primer punto de cancer.El primero es el punto del ecuador celeste donde el Sol en su movimiento anual aparente por la eclíptica pasa de sur a norte respecto al plano ecuatorial, y su declinación pasa de negativa a positiva. En el primer punto de Libra sucede lo contrario: el Sol aparenta pasar de norte a sur del ecuador celeste, y su declinación pasa de positiva a negativa.
Realmente ninguno de los equinoccios se encuentra en la constelación que los nombra, debido a la precesión: el primer punto de Aries está en Piscis, y el primer punto de Libra se halla en Virgo. Las coordenadas ecuatoriales de cada equinoccio son: a) para el equinoccio vernal, ascensión recta y declinación nula; b) para el primer punto de Libra, ascensión recta, 12 horas, y declinación nula.
Concretamente, el punto equinoccial que se ve situado hacia la constelación de Piscis está a 8 grados de la frontera con la de Acuario.
Astronómicamente se trata del primer punto de Piscis, y el meridiano que pasa por él es el primer meridiano celeste de referencia para determinar la coordenada de ascensión recta (AR) de los objetos celestes (Sol, Luna, planetas, estrellas, nebulosas y galaxias). El punto equinoccial estuvo al final de la constelación de Aries hace 20 siglos y 50 años, y alcanzará la frontera de la constelación de Acuario dentro de menos de seis siglos.
Como referencia astronómica, equinoccio es sinónimo del primer punto de Aries (también: punto Aries): punto de la esfera celeste de ascensión recta y declinación nula. Es el punto donde el Sol en su movimiento anual aparente por la eclíptica pasa de sur a norte del ecuador celeste, y su declinación cambia de negativa a positiva. También se suele llamar a este punto o nodo equinoccio vernal.
Así, por ejemplo, el tiempo sidéreo se mide desde el meridiano local al equinoccio de marzo en sentido retrógrado, y la ascensión recta de un cuerpo en la esfera celeste se toma desde el punto Aries al círculo horario del objeto, en sentido directo.
Ahora bien, el equinoccio no es un punto fijo (ninguno de los dos equinoccios, por supuesto), sino que se mueve progresivamente debido a la precesión y nutación. La primera supone un desplazamiento angular de unos 50,3” cada año.
Equinoccio verdadero es la intersección de la eclíptica con el ecuador verdadero que se mueve por la precesión y nutación.
Equinoccio medio o equinoccio medio de fecha. Se prescinde de la nutación. El equinoccio se mueve uniformemente debido solo a la precesión.
La precesión supone un desplazamiento de un día cada aproximadamente 72 años (1 mes cada aproximadamente 2166 años) y la inversión de las estaciones cada 13 000 años.
El equinoccio como cambio de estación