Enriqueta de Inglaterra (Exeter, 16 de junio de 1644-París, 30 de junio de 1670) fue una princesa inglesa por nacimiento, y duquesa de Orleans por matrimonio. Fue la menor de los hijos del rey Carlos I de Inglaterra y de su esposa, Enriqueta María de Francia. Teniendo tres años, se trasladó con su institutriz a la corte de su primo hermano, el rey Luis XIV de Francia, donde fue conocida como Minette. Posteriormente se casaría con Monsieur Felipe de Francia, duque de Orleans, hermano menor de Luis XIV, lo que le valdría el tratamiento de Madame. Fue muy popular en la corte francesa, no obstante, su matrimonio estuvo marcado por frecuentes tensiones entre los cónyuges. Enriqueta fue, antes de su inesperada muerte en 1670, una pieza esencial en la negociación del Tratado de Dover.
La princesa Enriqueta nació el 16 de junio de 1644, en vísperas de la segunda batalla de Newbury, ocurrida durante la revolución inglesa, en Bedford House, en Exeter, una residencia de William Russell (1613-1700), quinto conde de Bedford, quien recientemente se había reincorporado al lado realista. Su padre era el rey Carlos I de Inglaterra y su madre era Enriqueta María de Francia, la hija menor del rey Enrique IV de Francia y de María de Médici. La relación entre madre e hija sería entre ambas muy estrecha durante toda su vida. Su relación con la corte francesa, como sobrina del rey Luis XIII y prima de Luis XIV, resultarían ser muy útiles en el futuro.
Poco antes del nacimiento de Enriqueta, su madre se había visto obligada a abandonar Oxford, dirigiéndose a Exeter, llegado allí el 1 de mayo de 1644. Debido a su estado de salud en el nacimiento, muchos pensaron que no sobreviviría al mismo. Luego de un parto particularmente difícil, la princesa fue puesta bajo el cuidado de Anne Villiers, condesa de Morton, quién luego sería conocida como Lady Dalkeith.
Para resguardar la seguridad de la princesa, su madre se dirigió a Falmouth, desde donde se embarcó rumbo a Francia para solicitar refuerzos para su esposo a Luis XIV. Al llegar a Falmouth, a mediados de julio, la reina fue informada de que la princesa había sufrido convulsiones, aunque se recuperó rápidamente de estas. La princesa conoció a su padre Carlos por primera vez el 26 del mismo mes. Antes del encuentro, el monarca había ordenado que se la bautizara de acuerdo a los ritos de la Iglesia de Inglaterra, lo que se llevó a cabo en la Catedral de Exeter, el 21 de julio.
Posteriormente Enriqueta sería llevada al Palacio Oatlands, en las afueras de Londres, donde viviría con su familia durante tres meses, antes de huir en secreto en junio de 1646 junto a Lady Dalkeith, dirigiéndose a Francia, donde se reuniría con su madre.
Mientras vivió en la corte francesa, la princesa recibió el nombre de Ana en honor a su tía, la reina Ana de Austria. Cuando llegó por primera vez, fue conocida como Enriqueta de Inglaterra o la princesa de Inglaterra en Francia. Ella y su madre recibieron apartamentos en el Louvre, además de una pensión mensual de 30.000 libras y el uso del castillo de Saint-Germain-en-Laye. El lujo de este establecimiento pronto disminuyó a medida que todo el dinero que la reina Enriqueta María recibía era enviado a su marido en Inglaterra o a caballeros exiliados que habían huido a Francia. Durante la Fronda, la guerra civil que estalló en Francia entre 1648 y 1653, tanto Enriqueta como su madre permanecieron en el Louvre.
En febrero de 1649, la madre de Enriqueta fue informada de la ejecución de su esposo Carlos I, quien había sido decapitado el 30 de enero. Al culminar la Fronda, la reina Enriqueta María y su hija se trasladaron al Palacio Real, residencia del joven Luis XIV, de su madre y de su hermano, Felipe. Al mismo tiempo, la reina Enriqueta María decidió educar a su hija, quien había sido bautizada en la Iglesia de Inglaterra, como católica. En 1652, con la llegada del hermano de Enriqueta, el príncipe Enrique Estuardo, aumentó el número de personas en la pequeña corte.
Finalizada la Fronda, la corte francesa empezó a buscar una novia al joven monarca francés. Enriqueta María insinuó la idea de una unión entre Luis y su hija, pero la reina Ana rechazó la idea prefiriendo a su sobrina, María Teresa, hija del rey Felipe IV de España, casándose en junio de 1660. Mientras se encontraban en el castillo de Colombes, residencia personal de Enriqueta María, en las afueras de París, madre e hija se enteraron de la restauración de la monarquía en Inglaterra, en la persona de Carlos II, hermano de Enriqueta, y regresaron a París. Este cambio de la situación política de Inglaterra hizo que el extravagante Felipe, hermano de Luis XIV de obvia orientación homosexual, pidiera la mano de Enriqueta, presionado por el rey. Antes de esto, rumores en la corte afirmaban que ella ya había recibido varias propuestas, entre ellas del duque Carlos Manuel II de Saboya y de Cosme III de Médici, gran duque de Toscana, sin resultados positivos dada la condición de exiliada de la princesa inglesa.
A pesar de que Felipe estaba ansioso por asegurar su matrimonio con Enriqueta lo más pronto posible, la madre de ella tenía la intención de viajar a Inglaterra para resolver sus deudas, obtener una dote para su hija y evitar que Jacobo, duque de York, anunciara su matrimonio con Ana Hyde, antigua dama de honor de la princesa real, María Enriqueta, otra de sus hijas. Durante este tiempo, Enriqueta empezó a angustiarse cuando su hermano Enrique, duque de Gloucester, murió de viruela en septiembre de 1660. En octubre, Enriqueta, acompañada de su madre, se embarcó en Calais (Francia) rumbo a Dover (Inglaterra), donde se alojaron en el castillo de Dover. Posteriormente, el 22 de noviembre, la corte francesa pidió oficialmente la mano de Enriqueta y su dote fue arreglada. El monarca inglés Carlos II acordó darle a su hermana una dote de 840.000 libras, y 20.000 libras adicionales para otros gastos. Además Enriqueta recibió como regalo personal 40.000 libras de renta anual y el castillo de Montargis como residencia privada.
El retorno de Enriqueta a Francia se retrasó debido a la muerte de su hermana mayor, la princesa real María Enriqueta, a consecuencia de la viruela. Finalmente, saldría de Inglaterra rumbo a Francia en enero de 1661. Ya en Francia, Enriqueta y Felipe firmaron el contrato matrimonial en el Palacio Real el 30 de marzo de 1661, mientras que la ceremonia se llevó a cabo al día siguiente. Tras la boda, los cónyuges se trasladaron al Palacio de las Tullerías. Al ser Felipe Monsieur (siendo este el tratamiento que recibe el hermano de mayor edad del monarca francés) y duque de Orleans, Enriqueta a partir de ese momento se convertía en Madame, la duquesa de Orleans.
El matrimonio tuvo un buen comienzo y Felipe al parecer fue un esposo cariñoso. Al año de casarse, Enriqueta da a luz a una niña, la cual fue bautizada con el nombre de María Luisa. La paternidad de ella fue puesta en duda por algunos miembros de la corte, quienes afirmaban que su verdadero progenitor era Luis XIV o Armand de Gramont, conde de Guiche. Enriqueta y Gramont habrían tenido una aventura amorosa poco después del matrimonio de ella, a pesar de ser el amante de Felipe. Estos rumores convirtieron al que fue alguna vez un amoroso esposo en una persona celosa e incluso se llegó a quejar ante la reina madre Ana de Austria. Poco después, el rey Luis comenzaría un romance con Luisa de La Vallière, una dama de compañía que había defendido a Enriqueta frente a los rumores que la vinculaban al conde de Guiche.
En junio de 1664 nació Felipe Carlos, el segundo hijo de la pareja, al que se le concedió el título de duque de Valois. Sin embargo, el niño moriría en 1666, víctima de convulsiones, pocas horas después de ser bautizado con el nombre de Felipe Carlos. Su muerte afectaría en gran medida a Enriqueta. En julio de 1665 dio a luz a una niña que nació muerta, y en agosto de 1669 nació otra niña que fue bautizada con el nombre de Ana María.
En 1666, el más prominente de los supuestos amantes de su marido, Felipe, caballero de Lorena, empezó a hacer habitual su presencia en la residencia de los cónyuges y compitió con Enriqueta por el poder dentro de la misma, siendo esto un situación bastante inusual en la época.