Tal Día como Hoy

Enrique V de Inglaterra

Rey de Inglaterra (1413-1422)

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Enrique V de Inglaterra (Castillo de Monmouth, Gales; 16 de septiembre de 1386-Bosque de Vincennes, Francia; 31 de agosto de 1422) fue rey de Inglaterra y señor de Irlanda desde 1413 hasta su muerte.

Durante el reinado de su padre, Enrique IV, el joven príncipe Enrique adquirió experiencia militar luchando contra los galeses durante la revuelta de Owain Glyndŵr, y contra la poderosa familia Percy de Northumberland, desempeñando un papel central en la batalla de Shrewsbury, a pesar de tener sólo dieciséis años. Al entrar en la edad adulta, Enrique desempeñó un papel cada vez más poderoso en el Gobierno de Inglaterra, debido al declive de la salud de su padre, pero los desacuerdos entre rey y heredero provocaron conflictos políticos entre ambos. Tras la muerte de su padre en marzo de 1413, Enrique ascendió al trono de Inglaterra y asumió el control total del país, reviviendo también la histórica reclamación inglesa al trono francés.

En 1415, Enrique siguió la estela de su bisabuelo, Eduardo III, reanudando la Guerra de los Cien Años con el reino de Francia, iniciando la fase Lancasteriana del conflicto (1415-1453). Su primera campaña militar incluyó la captura del puerto de Harfleur, y una famosa victoria en la Batalla de Agincourt, que inspiró un fervor proto-nacionalista en Inglaterra.​​ Durante su segunda campaña (1417-20), sus ejércitos capturaron París y conquistaron la mayor parte del norte de Francia, incluido el Ducado de Normandía, anteriormente en manos inglesas.

Aprovechando las divisiones políticas dentro de Francia, Enrique ejerció una presión sin precedentes sobre el Rey Carlos VI de Francia ("el Loco"), lo que dio lugar a la mayor posesión de territorio francés por parte de un rey inglés desde el Imperio Angevino. Tras meses de negociación con los representantes de Carlos VI, el Tratado de Troyes (1420) reconoció a Enrique V como regente y heredero al trono francés, desheredando al propio hijo de Carlos, el Delfín Carlos. Enrique se casó posteriormente con la hija de Carlos VI, Catalina de Valois. El tratado ratificó la formación sin precedentes de una unión entre los reinos de Inglaterra y Francia, en la persona de Enrique, a la muerte del enfermo Carlos. Sin embargo, Enrique murió en agosto de 1422, menos de dos meses antes que su suegro, y fue sucedido por su único hijo y heredero, el infante Enrique VI.

Los análisis del reinado de Enrique son variados. Según Charles Ross, fue ampliamente elogiado por su piedad personal, valentía y genio militar; Enrique fue admirado incluso por los cronistas franceses contemporáneos. Sin embargo, su temperamento ocasionalmente cruel y su falta de concentración respecto a los asuntos domésticos le convirtieron en objeto de críticas.​ No obstante, Adrian Hastings cree que sus afanes militaristas durante la Guerra de los Cien Años fomentaron un fuerte sentimiento de nacionalismo inglés y prepararon el terreno para el ascenso de Inglaterra (más tarde Reino Unido) a la prominencia como potencia mundial dominante.​

Juventud y reivindicaciones sobre Francia

Enrique era el segundo hijo, el primogénito Eduardo murió al nacer en 1382, de Enrique Bolingbroke, duque de Lancaster luego Enrique IV de Inglaterra y de María de Bohun.

Enrique fue nombrado caballero en dos oportunidades. La primera fue a los 12 años de edad, en medio de un campo de batalla irlandés (1399), por la espada de Ricardo II de Inglaterra. El rey inglés llevaba al joven Enrique al combate en calidad de rehén para garantizar el buen comportamiento de su padre Enrique de Lancaster, opositor político de la corona. Prisionero y todo, el muchacho demostró su valor contra los rebeldes irlandeses, lo que le valió este primer espaldarazo. La segunda oportunidad fue por su padre Enrique IV (que ya había derrocado y hecho asesinar a Ricardo II y usurpado el trono), un día antes de la coronación de aquel y de su propia ascensión como Príncipe de Gales.

Al año siguiente, 1400, Enrique IV mandó a su hijo a reprimir una gran rebelión de un jefe galés que reclamaba para sí el principado. En menos de dos años, el joven consiguió sofocar la rebelión, incluidos los ejércitos de dos jefes ingleses que se habían plegado a ella. De los guerreros galeses aprendería el joven Enrique las tácticas guerrilleras que más tarde aplicaría en Francia.

A la muerte de Enrique IV (20 de marzo de 1413), Enrique sube al trono como Enrique V de Inglaterra, y desde el comienzo de su reinado fue su objetivo principal reivindicar para Inglaterra las posesiones francesas que él consideraba como suyas: los ducados de Aquitania, Guyena, Gascuña y Normandía, lo que en aquella época significaba, más o menos, un tercio del reino de Francia.

Bajo el análisis de la historia moderna, se podrían considerar válidos los derechos de Enrique V a dichos ducados. En 1152, la última duquesa independiente de Aquitania, la célebre Leonor, divorciada del rey Luis VII de Francia, se casó con el entonces conde de Anjou y Normandía, Enrique Plantagenet, que luego (1154) sería el rey Enrique II de Inglaterra. Como era lógico, la duquesa Leonor lleva en dote al matrimonio todos sus estados -los ducados ya mencionados-.

Los ingleses perderían Aquitania bajo el reinado de Juan Sin Tierra (1199-1216), hermano de Ricardo Corazón de León y más tarde los otros ducados bajo el reinado de Eduardo III de Inglaterra, en plena guerra de los Cien Años.

Guerra de los Cien Años y Azincourt

Enrique V decide retomar la lucha por recuperar dichos estados, y lo conseguirá, con una suerte inimaginable: los ataques de locura que padecía el rey Carlos VI de Francia y la guerra civil en dicho país, entre los duques de Borgoña (Juan Sin Miedo) y de Orleans (Carlos I de Orleans), convirtieron ese momento en el ideal para que Enrique V decidiera atacar.

Enrique V hizo formar una gran flota, modernizó el sistema de reclutamiento y agregó nuevas armas y piezas de artillería para su gran ejército: cruzó el canal de la Mancha y en septiembre de 1415 puso sitio a la estratégica ciudad de Harfleur, situada en el estuario del Sena. Pese a haberla tomado, el sitio había causado tantas bajas a los ingleses que Enrique V decide retirarse hasta Calais para regresar a Inglaterra. En el camino, él y su ejército fueron alcanzados por los franceses en la Batalla de Azincourt, donde consiguió una resonante victoria a pesar de ser superado numéricamente.

Esta fue una gran victoria de Enrique V: en la Batalla de Azincourt (25 de octubre) capturó a importantes nobles franceses, entre ellos al mismísimo Carlos I de Orleans, sobrino del rey, que no será liberado de su cautiverio en Inglaterra hasta 1440. Asimismo, se hizo con tres cuartas partes de los territorios que reclamaba.

Pero, como hábil estadista que era, Enrique V decide unirse a la dinastía real de los Valois por matrimonio, solicitando la mano de la joven princesa Catalina de Valois, la menor de las seis hijas del rey Carlos VI y la reina Isabel de Baviera.

Mientras gestionaba su matrimonio, presionó al soberano francés a reconocerle su victoria y nombrarle legítimo heredero del trono de Francia.

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