Enrique Santiago del Carmen Martínez (Montevideo, 15 de julio de 1789 - Buenos Aires, 30 de noviembre de 1870) fue un militar rioplatense que participó en la guerra de independencia de la Argentina y en la Guerra Grande uruguaya.
Era hijo de Gaspar Martínez Fontes Bustamente y María de los Ángeles Dizido y Zamudio Velis. Casados en 1773, Enrique fue el quinto de seis hermanos.
Se incorporó al Regimiento de Dragones de Buenos Aires a los doce años de edad (1801) como cadete, durante la guerra contra Portugal y combatió durante las invasiones inglesas en la Reconquista de Buenos Aires en 1806 y en Maldonado, El Buceo, Montevideo y en la defensa de Buenos Aires en 1807.
Mereció el ascenso a Porta - Guion de su Regimiento por su decidida actuación.
En 1810 era capitán del regimiento de Patricios de Buenos Aires, fue Chispero en la Semana de Mayo y firmó la "Petición del Pueblo" logrando el Cabildo Abierto del 25 participando así en la gestación de la Revolución de Mayo.
Intervino en el Sitio y Toma de la ciudad de Montevideo entre 1812 y 1814 que estaba en manos de los realistas, combatió en la batalla de Cerrito.
Participó en la formación del Ejército de los Andes, desde 1815.
Se unió al Ejército de los Andes en el regimiento dirigido por Miguel Estanislao Soler.
Hizo la campaña de José de San Martín atravesando los Andes en enero de 1817 para la restauración de Chile vía el cruce de la cordillera por el Paso de Uspallata bajo las órdenes del coronel Juan Gregorio de Las Heras y al frente de la vanguardia de la División cómo sargento mayor.
Antes de alcanzar el territorio chileno, la División sostuvo un par de enfrentamientos con los realistas. El 24 de enero, en Picheuta (Mendoza), los hombres de Las Heras vencieron a una avanzada enemiga, enviada para conocer los movimientos del Ejército de los Andes. Al día siguiente, el mismo grupo atacó con éxito a otro grupo con el mismo objetivo, que se había situado en Potrerillos. El 2 de febrero de 1817, a las 3 de la mañana con sus hombres traspusieron la Cordillera de los Andes por el Paso de Uspallata y avanzaron por donde está ubicado actualmente el Cristo Redentor de los Andes, ingresando en Chile.
El 4 de febrero, al ponerse el sol, el batallón del sargento mayor Enrique Martínez —en el que revistaba, entre otros, el teniente Román Deheza— atacó con 150 fusileros y treinta granaderos el primer puesto español custodiado de Guardia Vieja (actual localidad chilena del mismo nombre) el cual fue tomado por asalto durante el combate que duró una hora y media a sable y bayoneta, durante el cual veinticinco de los cien realistas murieron, mientras que cuarenta y tres fueron hechos prisioneros. El resto huyó (según la versión patriota) o logró escapar (de acuerdo con el parte de los realistas) mientras que Los patriotas no tuvieron bajas.
Luego de este combate, por orden del capitán general José de San Martín, el sargento mayor Martínez se replegó a Juncalillo a la espera de que el grueso del Ejército de los Andes descendiera de la cordillera. Las Heras volvió el 6 de febrero a Guardia Vieja y avanzó sobre Santa Rosa de los Andes (actual Los Andes). El 8 de febrero entró en Santa Rosa de los Andes y se apoderó de los depósitos de armas, municiones y víveres abandonados por el ejército realista.
Martínez luchó en las batallas de Chacabuco, Curapaligüe, Gavilán, Concepción, Talcahuano, Quechereguas, Talca, Cancha Rayada y Maipú. Fue ascendido al grado de coronel.
Al comenzar el año 1820, con el ejército listo para comenzar la campaña de liberación de Perú, San Martín recibió la noticia de la caída del Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Por ello el 2 de abril reunió a sus oficiales en Rancagua (Chile), donde les presentó su renuncia como comandante y les pidió que le nombraran un reemplazante. Martínez encabezó la negativa, argumentando que el mando de San Martín le había sido otorgado por el pueblo, lo que fue confirmado por todos los oficiales ratificando de ese modo su condición de Jefe del Ejército de los Andes firmando los principales jefes del ejército tal acuerdo conocido como el Acta de Rancagua.
Casi inmediatamente, San Martín comenzó la campaña del Perú. Martínez formó parte de la Expedición Libertadora al Perú. Desembarcando en Paracas, participó en los Movimientos de Tropa y Acciones de Guerra en Pisco, Ancón, Huacho, Vilcahuara, Chancay, Quipico, en la defensa de Lima, Huaura, luchó en el asalto a El Callao, San Borja, Quebrada del Caballero, Calama, Torata y Moquehua. En 1822 fue gobernador de la provincia de Trujillo, y poco después San Martín lo ascendió a general de brigada y le otorgó una medalla de oro y brillantes con la leyenda "Yo fui del Ejército Libertador" a los 32 años de edad, y dos meses más tarde lo declaró "Fundador de la Orden del Sol", del Perú.
Quedó al mando del ejército de Lima cuando el general Rudecindo Alvarado dirigió la campaña "de Puertos intermedios". Debido a que privilegió a los oficiales en el pago de sueldos cuando los soldados llevaban meses sin cobrar, se produjo la sublevación de la guarnición del Callao, que entregó esa plaza a los realistas y obligó a evacuar Lima. Estuvo a punto de ser asesinado por los rebeldes. Por esa rebelión se perdió Lima y el Callao fue la última plaza leal a España en caer en América continental.
Renunció al ejército y regresó de Lima llevando a Buenos Aires las últimas tropas del Ejército de los Andes entrando a Buenos Aires a cargo del regimiento de Granaderos a Caballo y del batallón Río de la Plata el 7 de febrero de 1826. En su camino, publicó en Santiago de Chile una justificación de su actuación frente a la sublevación del Callao.
En julio de 1827, el gobernador Manuel Dorrego lo nombró su Ministro de Guerra y Marina de la Provincia de Buenos Aires. Poco después, durante la Guerra del Brasil, pasó al ejército de la Banda Oriental, después de la campaña de Ituzaingó, y realizó una campaña en el norte de ese territorio.