Tal Día como Hoy

Enric Marco

Impostor español

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Enric Marco Batlle (Barcelona, 12 de abril de 1921-21 de mayo de 2022)​ fue un impostor español que afirmó falsamente haber sido prisionero en el campo de concentración nazi de Flossenbürg durante la Segunda Guerra Mundial.

Fue premiado con la Creu de Sant Jordi por el gobierno catalán en 2001 y escribió un libro con sus pretendidas experiencias. Después de que su mentira fuese publicada por el historiador Benito Bermejo, admitió la falsedad de sus afirmaciones y devolvió su medalla en 2005. También trabajó como sindicalista español, ejerció como secretario general de la Confederación Nacional del Trabajo ―CNT― tras afirmar, falsamente, que había sido amigo de Buenaventura Durruti, y como presidente de la Amicale de Mauthausen de España.

Enric Marco Batlle nació en Barcelona. Huérfano de padre de nacimiento, su madre fue internada en una institución psiquiátrica donde pasaría el resto de su vida. Enric fue criado por una tía materna suya.

El estallido de la Guerra Civil lo sorprendió siendo un adolescente. Se alistó en los batallones de la CNT y afirma que combatió con ellos en la batalla del Ebro. Pretendidamente afirmó haber participado en el fallido desembarco de Mallorca de Bayo, haber trabado amistad con el que, a la postre, sería el afamado maqui Quico Sabaté y haber sufrido graves heridas que le apartaron del frente justo cuando los nacionales consumaban la toma de Cataluña, heridas que, sospechosamente, no le dejaron secuelas. Según la investigación de Cercas, Marco combatió en la batalla del Segre dentro de los batallones anarquistas, sin embargo, desmiente el resto de sus declaraciones por falta de pruebas o por considerarlas poco verosímiles.

Tras la guerra, Marco se asentó en Barcelona y contrajo matrimonio. Acorde a la investigación de Javier Cercas, Enric Marco, entonces conocido como «Enrique Marcos», convivía con la familia de la que entonces era su esposa y se dedicaba a trabajos menores en la ciudad. En algún momento pudo regularizar su situación ante las nuevas autoridades pese a haber sido un miliciano de la CNT y aprovechó el convenio entre España y la Alemania nazi para marcharse como trabajador voluntario con la esperanza de mejorar su condición de vida y de escapar del servicio militar. Fue trasladado a Kiel, una ciudad portuaria en el norte de Alemania, donde trabajaría como mecánico en la industria naval.

En un determinado momento fue apresado y pasó varios meses como prisionero en la cárcel de Kiel acusado de realizar comentarios derrotistas e izquierdistas en público; absuelto de las acusaciones, permaneció un tiempo más como trabajador en Kiel hasta que pudo regresar a España gracias a un permiso vacacional.

Marco llegó de permiso a Barcelona en 1943 para no regresar a Alemania. Tendría un hijo y una hija con su mujer y logró mejorar su nivel de vida, sin embargo, su tormentosa relación familiar hizo que abandonara el hogar conyugal en 1949.

Marco se trasladó a vivir a Hospitalet de Llobregat, donde contraería matrimonio de nuevo y tendría dos hijas. Marco viviría de manera oscura trabajando como mecánico en un taller de su propiedad. Durante este tiempo también adoptaría otros nombres, como «Enrique Durruti» o «Enric Batlle». También afirmó haber militado en organizaciones clandestinas antifranquistas y haber estado varias veces en prisión por estos motivos; sin embargo, no existen testimonios que prueben ninguna de estas afirmaciones, si bien sí que llegó a ingresar en prisión en alguna ocasión pero debido a delitos comunes, no políticos.

Para la década de los setenta, Marco contrajo matrimonio por tercera vez y comenzó a relacionarse con la joven alta burguesía catalana izquierdista, eso y sus relaciones con estudiantes universitarios le hicieron entrar en contacto de nuevo con la Confederación Nacional del Trabajo en plena época de la Transición.

Fue entonces cuando la actividad pública y política de Marco comenzó a ser conocida, cuando aún se hacía llamar «Enrique Marcos». Bajo tal nombre militó en determinado momento en la CNT y llegó a ser Secretario General de su Federación catalana en 1977 y Secretario General de la Confederación desde abril de 1978 hasta el V Congreso en diciembre de 1979. La CNT había tenido hasta el final de la guerra civil española una enorme importancia política, y tras la muerte de Francisco Franco existían importantes expectativas sobre su resurgimiento debido a la militancia de sus seguidores sobrevivientes en la oposición al franquismo, pero su renacimiento abierto en España tuvo lugar en medio de fuertes convulsiones y enfrentamientos entre grupos muy dispares.

Marco no resultó reelegido en el V Congreso de la CNT y se alineó con quienes impugnaron sus resultados. Por su actividad en relación con esto, Marco fue expulsado de la CNT en abril de 1980. En 1984, el sindicalista Juan Gómez Casas, al reflexionar sobre el periodo en que Marco había ocupado esos cargos, recordaba lo poco o nada que se conocía a ciencia cierta sobre el pasado de este hombre​

Enric Marco tras su etapa de cargos de responsabilidad en la CNT pasó a desarrollar una actividad intensa en el movimiento asociativo de padres de alumnos. En 1998 era vicepresidente de la FAPAC ―Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Cataluña―, cargo que ejerció hasta que sus dos hijas mayores abandonaron la edad escolar.​

La vida del «prisionero de Flossenbürg»

Aunque sus afirmaciones sobre un supuesto encierro en los campos de concentración nazis se remontan al menos a 1976, lo cierto es que solo a finales de la década de los 90 Marco se aproximó a las asociaciones que reunían a los españoles víctimas de la deportación a dichos campos.

Marco aprovechó un viaje a Kiel en este tiempo para visitar el campo de concentración de Flossenbürg. Pese a no haber llegado ni siquiera a visitar el campo nunca, Marco se empapó sobre todo lo que atañía al campo de Flossenbürg. Aprovechando que tan solo hubo catorce españoles en dicho campo y que pocos quedaban vivos capaces de desmentir que había estado internado en ese campo, Marco comenzó a afirmar de manera pública ser uno de los supervivientes y a asistir a los actos en conmemoración de las víctimas de los campos de concentración nazis.

Fue entonces cuando Marco afirmó que, tras la Guerra Civil, se involucró con organizaciones clandestinas antifranquistas y que, para huir de las autoridades, marchó al exilio a Marsella, desde donde tomó contacto con la Resistencia francesa. Al ser descubierto por la Gestapo, fue trasladado al campo de concentración de Flossenbürg, en Baviera. Este sería el relato fingido de Marco, quien usurpó el número y la identidad del prisionero Enric Moner Castell, un verdadero prisionero español de Flossenbürg.

Poco después entró en contacto con la asociación Amical de Mauthausen en Barcelona que reunía a diferentes víctimas o familiares de víctimas españolas deportadas a campos de concentración nazis. Tras presentar como pruebas el acta de detención de Kiel, un registro falsificado de su nombre con el de otros prisioneros del campo de Flossenbürg y una fotografía de Enric Moner Castell que él hizo pasar por suya propia, fue admitido en la asociación. A los pocos meses fue elegido presidente de la misma asociación.

A partir de entonces, apareció en varios programas de televisión y documentales dando «testimonios» sobre su participación en la Guerra Civil, el exilio republicano, la resistencia antifranquista y los campos de concentración. Todo ello bajo la aureola de historiador después de estudiar en la Universidad Autónoma de Barcelona y con el estilo de Marco de mezclar sucesos puntuales de su vida real con epopeyas inverosímiles y falsas.

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