Emilio Lledó Íñigo (Sevilla, 5 de noviembre de 1927) es un filósofo español formado en Alemania, que ha sido profesor de las universidades de Heidelberg, La Laguna, Barcelona y Madrid (UNED). Es miembro desde 1994 de la Real Academia Española, en la que ocupa el sillón "ele" minúscula.
De padres saltereños, Emilio Lledó nació en el barrio de Triana de Sevilla en 1927, aunque con seis años se trasladó a Vicálvaro, por entonces un pueblo pequeño de Madrid. Allí estudió la primaria con un maestro que recordará de por vida, el cual tuvo que huir al concluir la guerra civil española.
Cursó la enseñanza secundaria en el Instituto Cervantes de Madrid y se licenció en filosofía en la Universidad de Madrid en 1952, donde fue apoyado por un joven de nombre Julián Marías. De inmediato se fue a Alemania, y prosiguió sus estudios con maestros alemanes; en filosofía, Hans-Georg Gadamer sobre todo, además de Karl Löwith; Otto Regenbogen, quien le encaminó hacia la filología clásica. Pudo concluir allí su tesis doctoral (tesis: El concepto "Poíesis" en la filosofía griega. Universidad de Madrid. 1940) al conseguirle Gadamer una beca de la "Alexander von Humboldt Stiftung".
En 1955 se incorporó a la Universidad de Madrid como ayudante de Santiago Montero Díaz. Pero regresó a Alemania, casado: Gadamer era decano de la Facultad y le comunicó que había un puesto para él en Heidelberg. Y, si bien en 1958 obtuvo una cátedra de secundaria, pidió la excedencia para volver de nuevo a Alemania, donde estaría diez años en conjunto, durante esa etapa.[cita requerida]
En 1962 regresó a España, ya que, finalmente, se incorporó a la docencia secundaria en el Instituto Núñez de Arce en Valladolid, con su mujer, Montserrat Macau Matas (fallecida en 1971, a los 39 años de edad), catedrática de alemán, y posteriormente lo sería en Alcalá de Henares. En 1964, Lledó obtuvo la cátedra de Fundamentos de filosofía e Historia de los sistemas filosóficos de la Universidad de La Laguna, a donde se trasladó, lo que fue una experiencia decisiva en su vida. Poco después, en 1967, opositó a la cátedra de Historia de la Filosofía de la Universidad de Barcelona, la obtuvo y permaneció once años muy fructíferos en la capital catalana.[cita requerida]
La actividad docente ha sido fundamental en la trayectoria de Lledó. Una muestra muy significativa de su vida activa con los alumnos ha sido el número de trabajos de investigación que ha dirigido en sus años universitarios: suman 31 tesis doctorales y 95 tesinas de licenciatura. Muchos de ellos son hoy libros de peso.
En 1978 se trasladó a la UNED de Madrid.
Y en la UNED ha desarrollado una actividad notable hasta su jubilación, si bien volvió a Alemania durante un tiempo como investigador, pues en 1988 fue nombrado miembro vitalicio (fellow) del Instituto para Estudios Avanzados de Berlín ("Wissenschaftskolleg"), y se estableció allí durante tres años, ya que también estuvo en la Universidad libre de esa ciudad. Precisamente allí escribió dos de sus grandes monografías: El silencio de la escritura y El surco del tiempo.
Fue elegido a continuación, el 11 de noviembre de 1993, miembro de la Real Academia Española; tomó posesión el 27 de noviembre de 1994, y ocupa el sillón "l" (ele) minúscula; en esa institución desempeñó el cargo de Académico Bibliotecario (1998-2006) y colabora activamente en ella.
Lledó tradujo de joven el clásico de Wilhelm Capelle, Historia de la filosofía griega (última edición, Gredos, 2003). Más tarde, prologó extensamente ediciones de Platón (de quien había traducido varios diálogos) y de Aristóteles. Por otra parte, colaboró en trabajos colectivos para la difusión de la filosofía. Y ha dirigido una colección selecta de pensamiento para el Círculo de Lectores.
Publicó muy pronto, algo retocada, su tesis doctoral: El concepto 'poiesis' en la filosofía griega (1961), que fue difundida, en 2010, con traducciones de los textos clásicos y nuevas palabras introductorias.
Pero en una primera etapa de trabajos Lledó, sobre todo, escribió dos libros que definen su personal modo de trabajar en la filosofía y su evolución reflexionando sobre la lengua y de la historia: Filosofía y lenguaje (1971) y Lenguaje e historia (1978), ambos muy reeditados. Asimismo hizo un balance sobre el pensamiento de esos años de ebullición con La filosofía, hoy (1975).
En los ochenta, entregó su monografía sobre El epicureísmo, muy reeditada e intensa, y otros dos libros que dieron nuevo impulso a su trabajo: La memoria del logos, que es un minucioso recorrido sobre los diálogos de Platón, y Memoria de la ética, que gira en torno a la moral de Aristóteles (ambos son autores de referencia para él, junto a Kant y Nietzsche). Sobre esa base, construirá recientemente El origen del diálogo y de la ética. Una introducción al pensamiento de Platón y Aristóteles, en 2011.
Otro tipo de ensayos, de 1991 y 1992, definen más su expresión actual, cada vez más abierta. Así, El silencio de la escritura, que obtuvo el Premio Nacional de Ensayo, y El surco del tiempo, trabajo novedoso sobre el Fedro platónico.
Luego, en 1998, recopiló un voluminoso libro de artículos, Imágenes y palabras: ensayos de humanidades, donde daba cuenta de su amplia labor indagadora. Previamente, en Días y libros (1994) —hoy en la colección Austral 2018— había recogido un abundante número de textos breves como comentarista de la filosofía y de la cultura en general. Asimismo, agrupó sus conversaciones hasta 1997 en el volumen Palabras entrevistas.
Empuje editorial en el siglo XXI
En el siglo XXI, ha venido reordenando y retocando, con nuevas introducciones, varios libros precedentes. Destaca en esa tarea un ensayo de referencia para valorar su trabajo, citado ya: El origen del diálogo y de la ética. Una introducción al pensamiento de Platón y Aristóteles (2011). También es de gran interés actual La filosofía, hoy. Filosofía, lenguaje e historia (2012), un grueso libro de lecturas intensas, en donde recupera y prologa los tres volúmenes que había publicado en los años setenta, incluyendo el texto que le da título y que no había sido reimpreso desde 1975.
Pero, además de ello, Lledó ha publicado en estos años varios libros de artículos dispersos, agrupados temáticamente: el inédito Elogio de la infelicidad (2005 y 2015), de gran aliento ensayístico sobre esa cuestión crucial, la felicidad, y que sigue logrando gran eco; El marco de la belleza y el desierto de la arquitectura (2009), más breve y misceláneo; así como Ser quien eres (2009), que es una reunión de escritos dispares que ahondaban en sus ideas sobre la educación. De 2013 es la nueva recopilación de ensayos, Los libros y la libertad, sobre el libro, una de las manifestaciones de nuestra capacidad de crear y de recrearnos.