El embargo estadounidense a Cuba es un extenso entramado jurídico estadounidense que incluye leyes y regulaciones que prohíben y regulan las relaciones económicas, comerciales y financieras con este país. Fue impuesto por primera vez por la administración de Dwight D. Eisenhower sobre la venta de armas el 14 de marzo de 1958, durante el régimen de Fulgencio Batista. La segunda vez fue en octubre de 1960, como respuesta a las expropiaciones de las compañías y demás propiedades de los ciudadanos estadounidenses en la isla por parte del nuevo Gobierno tras la derrota del régimen de Fulgencio Batista y toma del poder por Fidel Castro.
El embargo ha tenido distintos niveles de intensidad desde 1960 generando distintos tipos de afectaciones en el sistema económico cubano. En el ámbito de las relaciones comerciales internacionales, Cuba no puede usar el dólar estadounidense en sus transacciones, situación que le impide tener cuentas bancarias en terceros países en ese tipo de moneda y acceder a créditos por parte de bancos estadounidenses o sus filiales en otros países. De forma similar, el país caribeño tampoco puede acceder a créditos de instituciones internacionales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo. En el ámbito sanitario, el embargo ha afectado la llegada de equipos e implementos médicos de origen estadounidense, como oxígeno medicinal, medios de diagnóstico, medicamentos varios, ventiladores pulmonares, insumos necesarios para llevar a cabo fertilizaciones in vitro y trasplantes de diverso tipo debido a la imposibilidad de comprar productos estadounidenses dentro de esta categoría.
Aunque inicialmente excluía alimentos y medicinas, en febrero de 1962 las medidas se endurecieron y las restricciones llegaron a ser casi totales durante la Crisis de los misiles de Cuba; posteriormente se relajarían las medidas en algunos periodos para ser endurecidas en otros. En 1959, el 73% de las exportaciones se hacían a los Estados Unidos y el 70% de las importaciones procedían de ese territorio. Desde 1992, el embargo estadounidense a Cuba tiene un carácter extraterritorial, es decir, establece sanciones a terceros países que acojan a subsidiarias de empresas cubanas y a barcos que comercien con Cuba.
Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba, al año 2020, Cuba poseía diversos socios comerciales, con los que mantenía exportaciones e importaciones. Algunos ejemplos de las exportaciones de Cuba durante ese año fueron China, España, Alemania, Indonesia y Singapur. Sus principales importaciones provenían de China, España, México, Argelia y Brasil durante el año indicando.
Leyes y regulaciones que sostienen el embargo
De acuerdo a Amnistía Internacional, el entramado jurídico estadounidense que sostiene el embargo contra Cuba está compuesto por los siguientes normas y leyes:
Ley de Comercio con el Enemigo, de 1917, sección 5.b
Ley de Cooperación Internacional, de 1961, sección 620.a
Regulaciones al Control de los Activos Cubanos, de 1963
Ley para la Democracia en Cuba, de 1992, también conocida como Ley Torricelli
Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas, de 1996, también conocida como Ley Helms-Burton
Ley de Sanciones Comerciales e Incremento del Comercio, de 2000.
La cercanía geográfica de Cuba y Estados Unidos propició la formación histórica de lazos políticos, económicos y sociales. A pesar de su pasado como colonia española, la isla desarrolló importantes vínculos con su vecino del norte. Estos vínculos se estrecharon después de diciembre de 1898 con la firma del Tratado de París, con el cual quedaba finalizada la Guerra Hispano-estadounidense.
Con la firma del Tratado de París, Puerto Rico, Filipinas y Guam pasaron a formar parte del territorio estadounidense, mientras que Cuba se mantuvo bajo dominio español. Las negociaciones entre EE. UU. y España sobre la cesión de Cuba fueron muy delicadas y se prolongaron durante casi un mes. Por un lado, España estaba ansiosa de ceder Cuba a Estados Unidos junto con su deuda de 400 millones de dólares. Por otro lado, EE. UU. se negó a incorporar la isla a su jurisdicción bajo tales obligaciones económicas. Igualmente, otras condiciones dificultaban que España aceptara el acuerdo y lo ponían en riesgo.
La delegación española amenazó con suspender las negociaciones y seguir con la guerra, pero EE. UU. se mantuvo en su posición. La negociación concluyó con el acuerdo de que Estados Unidos estaría a cargo de Cuba durante cuatro años. Posteriormente, el gobierno de la isla quedaría a manos de los propios cubanos y la responsabilidad de la deuda recaería sobre España.
De este modo, la presencia de Estados Unidos en Cuba va desde 1898 a 1902. De manera adicional, se pactó que Estados Unidos se reservaría el derecho de intervenir militarmente en la isla en caso de que surgieran nuevos conflictos internos. También, se estableció el arriendo del territorio que ocupa la base militar de Guantánamo, ahora ya ocupada ilegalmente por EE. UU. Inicialmente estas medidas tenían el fin de "pacificar el país y proteger las inversiones estadounidenses", de acuerdo a las palabras de Estados Unidos. Otras fuentes plantean que su intención era convertir a Cuba en una "colonia autogobernada". En esos años, Estados Unidos estableció ciertas estructuras para la sociedad cubana como la imposición de la Enmienda Platt redactada por EE. UU. para la naciente Constitución Cubana de 1901, una guardia rural, un sistema sanitario, proyectos de obras viales y la implementación de un sistema educativo. Estos proyectos fueron financiados por el propio tesoro cubano. Por medio de la Enmienda Platt, Estados Unidos obtuvo territorios para bases militares y el control de las aduanas y de los préstamos de Cuba.
Los primeros 30 años de la existencia de Cuba como nación independiente estuvieron marcados por la existencia del latifundio, la monoproducción azucarera y el capital extranjero. En el ámbito económico, la inversión estadounidense, tan presente en Latinoamérica, desempeñó un papel clave en la producción de azúcar y tabaco, productos que eran luego exportados a Estados Unidos. El turismo estadounidense en la isla también cobró relevancia y las facilidades para exportar productos a Estados Unidos crearon importantes vínculos comerciales. En marzo de 1958, Estados Unidos declara un embargo de armas al régimen de Fulgencio Batista.
El embargo desde la Revolución Cubana hasta la caída de la URSS