Emanuel Swedenborg (nacido Swedberg, pronunciación en sueco: /ˈsvêːdɛnˌbɔrj/ (); Estocolmo, 29 de enero de 1688-Londres, 29 de marzo de 1772) fue un científico, teólogo pluralista cristiano, filósofo y místico sueco, más conocido por su libro sobre el más allá, De caelo et ejus mirabilibus et de inferno, ex auditis et visis (Del cielo y del infierno; 1758).
Swedenborg tuvo una prolífica carrera como inventor y científico. En 1741, a los 53 años, entró en una fase espiritual en la que comenzó a experimentar sueños y visiones, especialmente en el fin de semana de Pascua, el 6 de abril de 1744. Sus experiencias culminaron en un «despertar espiritual» en el que recibió la revelación de que Jesucristo le había designado para escribir La Doctrina Celestial para reformar el cristianismo. Según La Doctrina Celestial, el Señor había abierto los ojos espirituales de Swedenborg para que, a partir de entonces, pudiera visitar libremente el cielo y el infierno para conversar con ángeles, demonios y otros espíritus, y que el Juicio Final ya había ocurrido en 1757, el año anterior a la publicación en 1758 de De Nova Hierosolyma et ejus doctrina coelesti (en español: De la nueva Jerusalén y su doctrina celestial).
Durante los últimos 28 años de su vida, Swedenborg escribió 18 obras teológicas publicadas—y varias más que quedaron inéditas. Se autodenominaba «Siervo del Señor Jesucristo» en La verdadera religión cristiana, que él mismo publicó. Algunos seguidores de La Doctrina Celestial creen que, de sus obras teológicas, solo las que fueron publicadas por Swedenborg mismo son plenamente inspiradas por Dios. Otros consideran que todas las obras teológicas de Swedenborg son igualmente inspiradas, diciendo, por ejemplo, que el hecho de que algunas obras «no hayan sido redactadas en forma definitiva para su publicación, no hace que una sola declaración sea menos fiable que las declaraciones de cualquiera de las otras obras». La Nueva Iglesia, también conocida como Swedenborgianismo, es un nuevo movimiento religioso fundado originalmente en 1787 y que comprende varias denominaciones cristianas históricamente relacionadas que veneran los escritos de Swedenborg como revelación.
Era hijo del profesor Jesper Swedberg (1653-1735), obispo luterano de Skara (Suecia), uno de los más destacados clérigos del país.[cita requerida]
Hasta la edad de 56 años, dedicó su vida esencialmente a investigaciones científicas que le llevaron a numerosos países. Publicó un gran número de libros sobre matemáticas, geología, química, física, mineralogía, astronomía, anatomía, biología, psiquiatría, los cuales contienen el germen de numerosas ideas brillantes asignadas más tarde a otros investigadores.[cita requerida]
Diseñó una máquina voladora, un submarino, descubrió la función de las glándulas endocrinas, el funcionamiento del cerebro y el cerebelo. Sus obras se utilizan hoy día en los Estados Unidos de América en institutos de investigación sobre psicomotricidad, probando así clínicamente el fundamento de descubrimientos hechos hace cerca de tres siglos. Inventó un sistema decimal monetario que sirve también para el estudio de la cristalografía.[cita requerida]
Fue el primero en desarrollar la hipótesis sobre la formación nebulosa del sistema solar, describiendo la naturaleza de la Vía Láctea. Efectuó asimismo un estudio avanzado sobre la circulación de la sangre y sobre la relación del corazón y los pulmones.
A la edad de 56 años abandonó sus investigaciones científicas para dedicarse enteramente a la investigación teológica, psicológica y filosófica, con el fin de descubrir a los hombres una espiritualidad racional. Murió en 1772 después de dejar escritas más de un centenar de obras sobre todos los temas antes enumerados. Algunas han sido traducidas al castellano.
Desde su infancia, mostró pasión por el estudio de todo lo que tiene relación con el universo y el hombre, observó los mecanismos, las fuerzas y los influjos que regulan la vida y cómo se desenvuelven.
Mucho antes de la edad de 10 años, se relacionó con el mundo adulto para buscar respuestas en temas como la fe, la vida eterna, la sede del alma pero, descontento por las respuestas que obtuvo a sus cuestiones, experimentó sobre sí mismo y por sí mismo. Al experimentar sobre su respiración, se piensa que tuvo, a partir de la infancia, acceso a estados de conciencia modificada. Más tarde fabricó sus propias lentes ópticas para explorar lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño.
Su búsqueda insaciable de la sede del alma le hizo relacionarse con hombres famosos de su tiempo, tales como Isaac Newton, Gottfried Wilhelm Leibnitz y otros miembros de la Royal Society, así como las universidades de Oxford y Cambridge. Viajó por toda Europa patrocinado por el rey Carlos XII y el duque de Brunswick, con el fin de estudiar e imprimir los frutos de sus investigaciones.[cita requerida]
Si ya en vida influyó en grandes reyes, destacados científicos y filósofos, como Newton, Immanuel Kant, Voltaire, después de su muerte se notó su influencia en el desarrollo de las esferas religiosas, masónicas y terapéuticas.[cita requerida]
Los escritos de Emanuel Swedenborg también inspiraron a grandes músicos, escritores y psicólogos en sus obras. Entre ellos se citará a los más conocidos, tales como Johann Wolfgang von Goethe, William Blake, Helen Keller, Gérard de Nerval, Thomas Carlyle, Isaac Pitman, Johnny Appleseed, Honoré de Balzac, Richard Wagner, Oberlin, Hector Berlioz, Ralph Waldo Emerson, Charles Baudelaire, Paul Valéry, Henry James, Eliphas Lévi y Samuel Hahnemann. Jorge Luis Borges dio varias conferencias sobre este místico sueco, de quien afirmaba que hablaba con los ángeles por las calles de Londres. Carl Gustav Jung encontró inspiración en los Misterios celestiales para sus trabajos de psicoanálisis y psicología profunda, conocida como psicología analítica.
Algunos se sirvieron de los escritos de Swedenborg y le achacan que solamente tiene como finalidad el espiritismo, mientras que Swedenborg solo practicaba el espiritismo para convencer, y no sin reticencias, conociendo bien los peligros de tales prácticas. Así, estos grupos lanzaron un descrédito importante sobre Swedenborg y sus escritos, mezclándolo con sus prácticas sectarias.[cita requerida]
Otros aún se sirvieron de él, en ocasiones sin referirlo directamente, en apoyo de otros movimientos religiosos, o espirituales, pero utilizando su teología de una manera personal. Entre ellos puede citarae a la teosofía y a la antroposofía.[cita requerida]
Actualmente hay numerosas iglesias que citan sus escritos teológicos como la verdad Divina misma y se pueden encontrar esparcidas por las cuatro esquinas del mundo, partiendo de África y Europa, pasando por Asia, donde los budistas le llaman el «Buda del Norte», para ir a los Estados Unidos, América del Sur, Canadá, Rusia y otros.[cita requerida]
Decenas de millares de adeptos en el mundo le siguen y, a pesar de su apariencia hermética, los escritos teológicos de Swedenborg son simples en su mensaje fundamental: «Ama a tu prójimo como a ti mismo, purifícate del mal, trabaja por la armonía universal».[cita requerida]
El inventor norteño o algunos nuevos experimentos en Matemáticas y Física, 1716–1718.