Tal Día como Hoy

Eliseo

Personaje de la Biblia, discípulo de Elías

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Según la Biblia, Eliseo (hebreo: אלישע Elyša, árabe: أليشع Alysha, griego: Ἐλισαῖος Elisaios, latín: Eliseus) fue un profeta hebreo que vivió en Israel entre 850 y 800 a. C. Fue escogido como el sucesor del profeta Elías durante el reinado de los reyes Joram, Jehú, Joacaz y Joás.​

Eliseo en hebreo es Elisha (אֱלִישַׁע), una abreviación de Elishúa, que significa "Dios es mi salvación".​ Eliseo es considerado uno de los «Padres del Carmelo».

Sus milagros son narrados en la Biblia en el Segundo Libro de Reyes.​

Hijo de Safat, Eliseo era un pastor-agricultor que nació y habitó en Abel-mehola.​

Al parecer, Eliseo era un hombre que poseía una gran fortaleza física, ya que era capaz de arar la tierra dirigiendo doce yuntas de bueyes. Mientras llevaba a cabo mencionada actividad, Eliseo fue llamado por Elías.​

De acuerdo con la narración del Primer libro de los reyes (capítulo 19), Elías huyó de Jezabel y fue al monte Horeb.​ En el camino se quedó dormido dos veces y un ángel lo asistió y le ordenó que fuera al monte Horeb caminando durante cuarenta días y se quedara en una cueva. Es allí donde Yahvé-Dios lo consuela, mostrando su «espíritu» y le ordena que vaya a Damasco con la instrucción de ungir a Hazael como rey de Siria, a Jehú como rey de Israel y a Eliseo como profeta y también su sucesor.

Al pasar Elías frente a Eliseo, mientras este último araba la tierra con una yunta de doce bueyes, le colocó su manto y pasó de largo. Eliseo comprendió este gesto simbólico y se apresuró a alcanzar a Elías que se alejaba, rogándole que le permitiera ir a despedir a sus padres antes de irse con él. Sacrificó a los bueyes y; asando sus carnes con el arado de la yunta, hizo un festín de despedida invitando a los lugareños. Concluido esto siguió a Elías para estar a su servicio. Elías lo consideró como si fuera su hijo.

Si bien Eliseo fue el heredero profético de Elías, tenía un carácter muy diferente a este último: Elías era una figura solitaria, mientras que Eliseo fue líder de varias generaciones de profetas; se vinculó con los soberanos de Israel pertenecientes a su época, amonestándolos, aconsejándolos en sus guerras y estimulando -cuando lo creyó necesario- la desobediencia hacia ellos.​ Dentro del cristianismo, Eliseo es considerado un importante precursor de Jesús.​ En el islam es conocido como Al-Yasa o Alyassa.

El primer milagro de Eliseo fue dividir las aguas del río Jordán para luego pasar en seco sobre su lecho. (2 Reyes 2:14)

El segundo milagro fue sanear el manantial que era la fuente de agua de la ciudad de Bet-el. Sus aguas eran malas, hasta el punto que esterilizaban los cultivos, provocaban enfermedad e incluso muerte. Eliseo las saneó definitivamente arrojando una vasija de sal en el manantial, diciendo: 'Así ha dicho YHVH: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad'. (2 Reyes 2:19-22)

Al regresar de los manantiales a la ciudad de Bet-el (de donde se deduce que el manantial se hallaba a las afueras de la ciudad propiamente dicha) unos niños pequeños​ comenzaron a burlarse de su calvicie, entonces Eliseo «los maldijo en el nombre del Señor». Acto seguido dos osos salieron del bosque y atacaron a los niños,​ de modo que cuarenta y dos de ellos murieron despedazados. (2 Reyes 2:23-24)

Hizo que brotaran aguas del terreno y un torrente en el camino de Edom para abastecer de ella al ejército mancomunado de Israel, Judá y Edom que se hallaba en campaña contra Moab, porque el ejército estaba a punto de deshidratarse por la falta de agua. (2 Reyes 3:13-20)

Predijo la victoria del Israel sobre Moab y la asolación de sus ciudades e infraestructuras. (2 Reyes 3:18-25)

Multiplicó el aceite de una vasija que se rellenó varias veces y pertenecía a una viuda que le atendió. Incluso la mujer pudo pagar deudas que contrajo y vivir cierto tiempo de la venta del aceite restante. (2 Reyes 4:1-6)

A una mujer de Sunam que no podía procrear, le predijo con un año de antelación que tendría un hijo, lo cual se cumplió a pesar de la incredulidad inicial de la mujer. (2 Reyes 4:14-17)

Resucitó al hijo de la mujer sunamita (2 Reyes 4:27-37). Juzgando que el hijo se hallaba primeramente con unos segadores, y más tarde, previo a fallecer, presentó un fuerte dolor de cabeza (2 Reyes 4:18-20), se deduce que habría muerto de una grave insolación.

En Gilgal, habiendo una hambruna, envió a su criado Guejazi a recoger algún vegetal silvestre comestible para él, el propio Guejazi y sus acompañantes. Guejazi recogió un fruto silvestre que resultó ser venenoso, y sin saberlo preparó un guisado con él. Al probar el nocivo potaje, los comensales clamaron a Eliseo: '¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla!'. Eliseo echó un poco de harina al potaje e increíble e inmediatamente se tornó perfectamente comestible y no se halló nada malo en él. (2 Reyes 4:38-41)

Durante la hambruna multiplicó veinte panes que trajo un hombre de Baalsalisa, de modo que cien hombres comieron y aun sobró. (2 Reyes 4:42-44)

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