Tal Día como Hoy

Elena de Montenegro

Reina consorte de Italia (1900-1946) y sierva de Dios

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Elena de Montenegro (nacida Jelena Petrović-Njegoš; 8 de enero de 1873-Montpellier, 28 de noviembre de 1952) fue reina consorte de Italia desde 1900 hasta 1946, como esposa del rey Víctor Manuel III.

Al mismo tiempo, fue reina consorte de los albaneses entre 1939 y 1943, siendo también emperatriz consorte de Etiopía de 1936 a 1941.

Está en proceso de beatificación en la Iglesia Católica, habiendo sido declarada Sierva de Dios por el Papa Juan Pablo II. Tras la muerte de su marido, pasó a ser reina madre de Humberto II y condesa di Pollenzo.

Nació en Cetiña, entonces capital del principado de Montenegro. Era la hija del futuro rey Nicolás I de Montenegro y de su esposa, Milena Vukotić. Fue educada en los valores y la unidad de la familia; la conversación en la mesa tenía lugar en francés y se discutía con igual desenvoltura en política y poesía. El protocolo y la etiqueta en la familia Petrović-Njegoš era rígida, pero no limitaban la espontaneidad del carácter y la personalidad.

Elena era tímida y reservada, pero también se la consideraba bastante terca y muchos recuerdan que era muy difícil hacerla cambiar de opinión. Muy apegada a las tradiciones, con un alma sensible y una mente viva y curiosa, tenía un fuerte amor por la naturaleza: su flor favorita era el cicláclamen. A la edad de 10 años, fue enviada a San Petersburgo, para estudiar en el Instituto Smolny para jóvenes, al igual que sus hermanas. Allí frecuentaba la corte de los Romanov y colaboraba con la revista literaria rusa Nedelja publicando poesía. Tenía talento para la pintura y la arquitectura, y diseñó el monumento para el príncipe Danilo I. Era una mujer muy alta (180 cm).

En Italia, mientras tanto, los reyes Humberto I y Margarita preocupada por el destino de su único hijo, el futuro monarca y, de acuerdo con Francesco Crispi, de origen albanés y deseoso por una apertura de Italia al mundo eslavo, prepararon el encuentro entre los dos jóvenes en el teatro La Fenice de Venecia con motivo de la Exposición Internacional de Arte.

La elección puede ser vista como un intento de detener los efectos nocivos que abundaban entre los descendientes de los matrimonios entre parientes de sangre, tan abundantes en la realeza europea de la época, y que favorecían la propagación de defectos genéticos y enfermedades como la hemofilia. Víctor Manuel III era hijo de primos hermanos, y padeció de raquitismo y siempre fue motivo de burla su baja estatura de 153 cm. que obligó al Estado Mayor de Italia a bajar la estatura mínima de los soldados para que el príncipe pudiera ejercer las tareas militares que su cargo le exigía. El rey no podría haber engendrado un heredero sano con una esposa demasiado cercana a él en el árbol genealógico. Sin embargo, gracias a su matrimonio con Elena tuvo como heredero a Humberto II, en nada parecido a su padre en términos de estatura.

Después de otra reunión en Moscú, con motivo de la coronación del zar Nicolás II de Rusia, Víctor Manuel hizo la petición oficial al padre de Elena, Nicolás I. El compromiso se hizo oficial en 1896. Siendo ortodoxa, Elena, por razones de conveniencia política y para complacer a la reina Margarita, abjuró de su fe antes del matrimonio y se convirtió al catolicismo, aunque su padre Nicolás de Montenegro habría preferido que la conversión tuviera lugar después del matrimonio.​

La boda tuvo lugar el 24 de octubre de 1896: la ceremonia civil se celebró en el palacio del Quirinal y la religiosa en la basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, a la que la madre de Elena no asistió debido a que era una observante ortodoxa. Elena llevaba un velo tejido con hilos de plata y miles de margaritas bordadas. La procesión consistió en seis grandes berlinas de gala, algunas tiradas por seis caballos bayos, llevados por coraceros. Estando tan reciente aun la derrota de Adua, no fue un matrimonio deslumbrante, ni hubo presencia de la realeza extranjera entre los invitados.

Para el evento se ideó un sello conmemorativo, conocido como la Nozze di Vittorio Emanuele III (Boda de Víctor Manuel III), pero nunca fue emitido, y solo se distribuyeron escasos ejemplares en forma de un ensayo. Sin embargo, aun se encuentran numerosas medallas de recuerdo con los bustos de la pareja recién casada.

En su luna de miel, los recién casados fueron con el yate Jela (Elena en idioma montenegrino) a la isla de Montecristo donde vivieron su amor de una forma natural, evitando citas mundanas. Elena siempre secundó a su marido en todo. Su presencia junto al rey siempre fue humilde y discreta, nunca estuvo involucrada en asuntos estrictamente políticos, y era devota y atenta a las necesidades de su pueblo adoptivo. Estaba particularmente predispuesta para los idiomas, e hizo de traductora de su marido con el ruso, serbio y griego moderno, manteniéndolo al corriente de los periódicos extranjeros.

De su matrimonio con Víctor Manuel III tuvo cuatro hijas y un hijo:

Yolanda (1901-1986), casada con Giorgio Carlo Calvi di Bergolo (1890-1977).

Mafalda (1902-1944), casada con Felipe de Hesse-Kassel (1896-1980) y fallecida prisionera de los nazis en el campo de concentración de Buchenwald.

Humberto (1904-1983), último rey de Italia como Humberto II, casado con María José de Bélgica (1906-2001).

Juana (1907-2000), última reina (zarina) de Bulgaria por su matrimonio con Boris III (1894-1943).

María Francisca (1914-2001), casada con el príncipe Luis de Borbón-Parma (1899-1967).

La reina Elena, durante su reinado, vivió las dos guerras mundiales. El 11 de agosto de 1900, tras el asesinato de su suegro, el rey Humberto I, su esposo subió al trono como Víctor Manuel III. Desde el punto de vista oficial Elena tomó todos los títulos de su marido: Reina de Italia y, posteriormente, Reina de Albania y Emperatriz de Etiopía. La pareja real se mudó a Roma, al Quirinal.

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