Elena Poniatowska Amor (nacida como: Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor; París, 19 de mayo de 1932), , es una escritora y periodista mexicana. Su obra literaria tiene una marcada orientación social y política en la cual destacan sus crónicas bajo la fórmula, que se ha venido a denominar, de polifonía testimonial. Su trabajo más reconocido es La noche de Tlatelolco, una colección de recuentos sobre la masacre en la Plaza de Tlatelolco durante el 2 de octubre de 1968. Ha recibido multitud de reconocimientos y premios internacionales y nacionales, entre los que destaca el Premio Cervantes en el año 2013. En 2022 participó en la película Benito Pérez Buñuel, dirigida por Luis Roca y producida por Marta de Santa Ana, donde habla de su estrecha relación con el cineasta Luis Buñuel.
En 2022, en el marco de su 90 aniversario, la Secretaría de Cultura del país organizó un homenaje nacional en el Palacio de Bellas Artes.
En abril de 2023 le fue entregada la Medalla Belisario Domínguez 2022, máximo galardón entregado por el Senado de México.
1932-1953: familia y primeros años
Nacida como Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor nació el 19 de mayo de 1932 en Francia, siendo hija de Jean Joseph Évremond Sperry Poniatowski, un noble francés de ascendencia polaca, y María de los Dolores Amor de Yturbe, una mujer francesa de ascendencia mexicana. Su abuelo Andreas era tataranieto de Kazimierz Poniatowski hermano de Estanislao II Poniatowski, rey de la República de las Dos Naciones, país que era una monarquía electiva y no hereditaria; su abuela paterna era estadounidense. Por el lado materno tiene ascendencia rusa. Es sobrina de la poeta mexicana Pita Amor (1918-2000); su familia cuenta con antepasados ilustres como un arzobispo, un músico y algunos escritores más. Debido a sus ideas y ascendencia, se la conoce también como La Princesa Roja.
La familia de Elena Poniatowska emigró de Francia a México, como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Elena llegó a los diez años de edad con su madre y su hermana Sofía (Kitzya) a la Ciudad de México. Mientras, el padre continuaba combatiendo para reunirse con ellas acabada la contienda.
En México, hacia 1943, ambas niñas aprendieron el español de su nana Magdalena Castillo. Continuó sus estudios de primaria en el Windsor School y estudió un año en el Liceo de México; mantuvo su nivel de francés por las clases que les impartía la profesora Betie Sauve y aprendió, junto a su hermana, piano y danza. Jan, el hermano pequeño de Elena y Sofía, nació en 1947.
En 1949, fue enviada a los Estados Unidos para estudiar, primero internada en un colegio católico de Filadelfia, el Convento del Sagrado Corazón de Eden Hall (Torresdale, Pensilvania), y después en el Manhattanville College de Nueva York.
1953-1969: asentamiento en México e inicios profesionales
De vuelta en México, Poniatowska estudió taquimecanografía para después trabajar como secretaria bilingüe, pero nunca hizo el bachillerato. Luego decidió dedicarse al periodismo. Comenzó en 1953 su carrera periodística. Trabajó primero en el periódico Excélsior, donde firmaba sus crónicas como Hélène. En sus primeras entrevistas, visitó a la cantante Amália Rodrigues, Manuelita Reyes, la pintora María Izquierdo, el escritor Juan Rulfo y a la actriz Dolores del Río. Publicó, durante un año, una entrevista cada día. En esa época empezó a interesarse por cuestiones sociales y por el papel de la mujer mexicana.
En 1955, comenzó su colaboración en el periódico Novedades, que continuaría durante toda su vida. Escribió para el periódico La Jornada. Sus entrevistas a autores mexicanos y extranjeros alcanzaron gran éxito, y más tarde algunas de ellas se reunieron en Palabras cruzadas (1961) y en Todo México (1990). Poniatowska ha escrito en numerosas publicaciones, tanto nacionales como internacionales. Este año en el que empiezan dichas colaboraciones nació en Roma su primer hijo, Emmanuel. En 1957, recibió una beca del Centro Mexicano de Escritores para jóvenes creadores y, en 1959, entrevistó al astrofísico mexicano Guillermo Haro, con quien contrajo matrimonio en 1968. Un empleo que marcaría su trayectoria literaria es el trabajo que comenzó en 1962 como asistente del antropólogo Oscar Lewis, uno de los fundadores de la escritura testimonial.
El primer libro de ficción que publicó fue Lilus Kikus en 1962, una colección de cuentos, seguida en 1963 por Todo empezó el domingo. En 1965 viajó a Polonia con su madre, y desde allí envió a Novedades una serie de crónicas en las que "cuestionaba el sentido de moral establecido, el de justicia y en general, el absurdo de la vida".
En 1964, escuchó a una mujer gritar desde la azotea de un edificio de la Ciudad de México. Era Josefina Bohórquez (1900-1988), la lavandera que le descubrirá el inframundo de la capital. Elena empezó a reunirse con ella cada miércoles para entrevistarle. De las notas de sus diálogos nacerá Hasta no verte Jesús mío (1969). En 1969, adquirió formalmente la nacionalidad mexicana bajo una carta de naturalización, en la que adoptó el nombre de Elena Poniatowska Amor, dejando atrás su nombre de pila original.
1970-2017: reconocimiento internacional
A inicios de la década de los setenta, su reconocimiento internacional le vino con sus libros testimoniales: Hasta no verte Jesús mío, y La noche de Tlatelolco (1971), acerca de la matanza ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, con este último hubo gran polémica debido a que Luis González de Alba la acusó de haberle robado los testimonios, dicho reclamo duro hasta los últimos días de este autor pues en su última columna "Podemos adivinar el futuro..." aun recuerda esta traición.
En el año de aquella tragedia nacional, Poniatowska se casó con el astrofísico mexicano Guillermo Haro (1913-1988), con quien tuvo dos hijos más: Felipe en 1968 y Paula en 1970. Pocos meses después, murió su hermano Jan en un accidente automovilístico y el padre de la escritora, que por el impacto emocional, falleció al poco tiempo. En 1988 muere Guillermo Haro, su marido. El 19 de septiembre de 1985, un terremoto azota a la Ciudad de México, durante el cual Poniatowska redactaría artículos que formarán más adelante una crónica colectiva publicada en 1988 con el título Nada, nadie, las voces del temblor.
Además de sus obras, Poniatowska ha realizado variadas actividades como visitar numerosas universidades en Estados Unidos y Europa, colaborar con varias publicaciones, escribir prólogos, participar en presentaciones de libros, realizar cortos cinematográficos, ser miembro de la junta editorial de la revista feminista Fem y cofundadora de la Editorial siglo XXI y de la Cineteca Nacional.
A pesar de sus orígenes aristocráticos, Poniatowska ha sido políticamente de izquierda y una defensora de los derechos humanos que ha influido con sus puntos de vista sobre los sectores intelectuales más prominentes de México. Como dice la editorial Alfaguara, es una «periodista y escritora comprometida» que «a menudo ha puesto su pluma al servicio de las causas más justas».