Elena Musmanno (Buenos Aires, 8 de septiembre de 1908-Buenos Aires, 30 de septiembre de 2012) fue una científica argentina, especialista en ciencias de la nutrición de nivel internacional. Fue alta funcionaria de las Organización de las Naciones Unidas (ONU), investigadora, docente, consultora internacional y autora de numerosos trabajos y libros para la formación de profesionales en el área de la Nutrición y la difusión de la ciencia de la Nutrición a nivel comunitario.
En 1932, cuando estaba en cuarto año del Colegio Normal n.º 7 (en el que se recibió de maestra), conoció al profesor Pedro Escudero, que recorría las escuelas de señoritas informando acerca de la creación de una nueva carrera, la de dietista, que se desarrollaría en la Escuela Municipal de Dietistas ―que en la actualidad se ha convertido en la carrera universitaria denominada Licenciatura en Nutrición―.
En 1930, el presidente Hipólito Yrigoyen había tratado de fundar una Escuela Nacional de Dietistas:
Este proyecto de un instituto nacional fue interrumpido cuando Yrigoyen fue volteado por el golpe de Estado del general Félix Uriburu.
El 20 de octubre de 1933, el Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires había creado esa escuela mediante la Ordenanza n.º 4961. En 1934, a propuesta del senador Carlos Serrey, el Congreso de la Nación aprobó la Ley n.º 11.192, subvencionando con 150.000 pesos al Instituto Municipal de la Nutrición, que quedó como responsable de la escuela. En 1934 se incorporó la Cátedra de Nutrición Clínica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires y poco tiempo después el Curso para la Formación de Médicos Dietólogos.
En 1934, Musmanno comenzó a estudiar un profesorado de Geografía, pero lo abandonó a fin de año para ingresar a la novísima carrera de dietista. En 1935 ingresó en primer año del primer curso en el país de la carrera de dietista, dictado por el Instituto Municipal de Nutrición bajo la dirección del médico profesor Pedro Escudero, fundador de la Asociación Argentina de Nutrición y Dietología. Musmanno ingresó ese primer año (1935), después de una profunda selección, dado que se presentaron 300 postulantes, se preseleccionaron 72 y quedaron 21 luego del examen de ingreso, dado que la escuela tenía estructura y características semejantes a una carrera universitaria. El examen de ingreso versó sobre anatomía y fisiología humanas, química orgánica, botánica general y puericultura. A mitad de ese año, 1935, luego del examen de aprovechamiento quedamos 13 alumnas, de las que pasaron solo 9 al segundo año. Ese año 1935, Musmanno ganó un concurso para trabajar en el mismo Instituto Municipal de Nutrición, donde se aplicaba lo aprendido y ―dada la falta de personal― nunca permanecía allí menos de doce horas diarias. Ganaba 100 pesos, que contribuían a la economía familiar.
En 1937 ―siendo aún alumna de tercer año― obtuvo el nombramiento de jefa de Cocina de Distribución y Refectorios. El refectorio era uno de los lugares de las prácticas, cumplía funciones médicas y sociales en el recinto de un comedor dietético. El enfermo se beneficiaba al brindársele en la mesa, de manera gratuita, el menú de su régimen, bajo la observancia del médico, evitando que abandonara el hogar y el trabajo. En ese mismo comedor, los días sábados, después de dar de almorzar a los pacientes, se reunían el director, los funcionarios, los profesores y las alumnas y participaban de un menú especial, económico y calculado acorde a las leyes de la alimentación, que se imprimían y conservaban. Era el llamado «sábado blanco».
Fueron años de 12 a 14 horas diarias de estudio, incluidos sábados, domingos y feriados. Las mismas alumnas compraban entre todas los libros para formar la biblioteca, que terminaría siendo la biblioteca sobre nutrición más grande de Latinoamérica, y sería destruida por la dictadura de Onganía, en 1969.
La Escuela Municipal de Dietistas duró apenas tres años y no llegó a formar ninguna promoción de dietistas municipales. El Poder Ejecutivo de la Nación, comprendiendo la importancia de las ciencias de la nutrición, por decreto del 17 de febrero de 1938, transformó el Instituto Municipal de Nutrición en Instituto Nacional de Nutrición, y a la Escuela Municipal de Dietistas en Escuela Nacional de Dietistas. Fundó el internado, reglamentó la profesión de los dietistas y dotó a la escuela de los recursos necesarios para su acción eficiente. Las alumnas becarias del interior del país se alojaban en el hogar Santa Felicitas. La escuela formaba además a enfermeras y auxiliares como idóneas en alimentación. Este cambio desde la esfera municipal a la nacional hizo que sus instalaciones se ampliaran a un edificio adquirido para tales fines en la avenida Córdoba 3120 (donde hoy se halla el Instituto de Salud Mental Dr. Arturo Ameghino) y otro edificio alquilado en avenida Pueyrredón 2429.
Siendo aun alumna obtuvo por concurso un cargo rentado en el Instituto. Después, el profesor Escudero, por resolución número 249, la nombró a cargo de la Sección Investigaciones Biológicas del Instituto.
Entonces eran los comienzos de la ciencia de la nutrición en Argentina.
En 1938, Jorge Eduardo Coll ―ministro de Justicia e Instrucción Pública durante la presidencia de Roberto M. Ortiz― fundó el jardín de infancia Bartolomé Mitre. Estaba situado en el predio donde en la actualidad se localiza la Biblioteca Nacional. Allí Musmanno participó de la puesta en marcha de la División Alimentación. Atendía a niños provenientes de hogares muy pobres y ―entre desayuno, almuerzo y merienda― les daban hasta el 90 % de los requisitos diarios de calorías y proteínas.
En 1938 Musmanno se graduó, recibiendo el diploma de honor de esa primera promoción de dietistas que finalizó con solo 8 alumnas. El Instituto Nacional de la Nutrición empleaba a la mayoría de las dietistas egresadas en sus divisiones Alimentación, Secretaría Técnica, Laboratorio de Biología Experimental, Educación en Enseñanza Primaria, Media, Popular y Superior. Musmanno continuó en la división Alimentación.
En 1938 el profesor Escudero fue designado médico de la Presidencia de la República. El presidente de facto Roberto M. Ortiz padecía de diabetes mellitus, hipertensión y obesidad; entonces Escudero le confió a Musmanno ―recién graduada― la responsabilidad de calcular y preparar los menús de un estricto régimen dietético. Después de que Escudero se retiró de la presidencia, Musmanno se encargó de atender a Ortiz hasta su muerte. En esos años su padre, un italiano pequeño y sonriente, iba a buscar todas las noches a su «frágil Elenita» a la salida de la Casa Rosada o a la Escuela Modelo para Infantes, donde Musmanno preparaba la comida de cientos de niños paupérrimos.
Del 9 al 14 de octubre de 1939 se celebró en Buenos Aires la III Conferencia Internacional de la Alimentación.
Fue presidida por el profesor Pedro Escudero. Estuvieron presentes expertos de todos los países latinoamericanos, de Estados Unidos, de la Unión Sanitaria Panamericana (futura Organización Panamericana de la Salud) y de la Oficina Internacional del Trabajo. Musmanno trabajó en la organización y el desarrollo de las conferencias. Se planteó el estado de la nutrición de los pueblos de América, con el desconocimiento del valor del «capital alimento», las relaciones entre salarios y estado nutricional, la ayuda alimentaria, la necesidad de crear instituciones semejantes al Instituto Argentino de la Nutrición en los demás países de América, la educación alimentaria, el valor alimenticio de la leche cocida, y los temas del alcoholismo y la desnutrición endémica. Se ofrecieron becas a los países integrantes de la conferencia para que pudieran enviar a sus miembros a la residencia de la Escuela Nacional de Dietistas en Buenos Aires, y plazas para asistir a los cursos de especialización de médicos dietólogos.
En 1940, Musmanno retomó los estudios del profesorado en Geografía, que había iniciado en 1934 y abandonado para ingresar a la carrera de dietista. El 1 de abril de 1941 fue miembro fundadora de la Asociación Argentina de Nutrición y Dietoterapia. En el Instituto de Nutrición cumplía funciones en investigaciones biológicas a cargo de las dietas de los animales de estudios experimentales del bioterio. En 1945, cuando el profesor Escudero creó la Escuela Nacional de Dietistas, por concurso de oposición Musmanno obtiene el cargo de primera profesora titular de la cátedra de Cocina Dietoterápica. El Dr. Escudero puso un gran énfasis en la curación del enfermo por el manejo adecuado de los alimentos y preparaciones coquinarias, de ahí que concibiera dicha Cátedra como complemento de las de Dietoterapia y de Técnica Dietética, que ya existían.