Elefthérios Kyriakou Venizélos (en griego: Ελευθέριος Κυριάκου Βενιζέλος, romanizado: Eleuthérios Kyriákou Venizélos, pronunciación en griego: /elefˈθeri.os cirˈʝaku veniˈzelos/; 11 de agostojul./ 23 de agosto de 1864greg.-18 de marzo de 1936) fue un estadista griego cretense y destacado líder del movimiento de liberación nacional griego. Como líder del Partido Liberal, Venizelos fue primer ministro de Grecia durante más de 12 años, abarcando siete mandatos, de 1910 a 1933.
Dejó su huella en la escena internacional con su papel protagónico en la consecución de la autonomía del Estado de Creta y, posteriormente, en la unión de la isla con Grecia. En 1909, fue invitado a Atenas para resolver el estancamiento político y se convirtió en primer ministro. Inició reformas constitucionales y económicas que sentaron las bases para la modernización de la sociedad griega y reorganizó tanto el ejército como la armada griegos en preparación para futuros conflictos. Antes de las guerras de los Balcanes de 1912-1913, el papel catalizador de Venizelos ayudó a Grecia a ingresar en la Liga Balcánica, una alianza de los Estados balcánicos contra el Imperio otomano. Gracias a su perspicacia diplomática con las grandes potencias y con los demás países balcánicos, Grecia duplicó su superficie y población con la liberación de Macedonia, Epiro y la mayoría de las islas del Egeo.
En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), incorporó a Grecia al bando de los Aliados, expandiendo aún más sus fronteras. Sin embargo, su política exterior proaliada lo enfrentó con la facción no alineada de Constantino I de Grecia, lo que provocó el cisma nacional de la década de 1910. El cisma se convirtió en una guerra civil no oficial, y la lucha por el poder entre ambos grupos polarizó a la población entre realistas y venizelistas durante décadas. Tras la victoria aliada, Venizelos obtuvo nuevas concesiones territoriales en Anatolia Occidental y Tracia en un intento por materializar la Gran Idea, que habría unido a todos los pueblos de habla griega a lo largo del mar Egeo bajo la bandera de Grecia. Sin embargo, fue derrotado en las elecciones parlamentarias de 1920, lo que contribuyó a la eventual derrota griega en la guerra greco-turca (1919-1922). Venizelos, en exilio autoimpuesto, representó a Grecia en las negociaciones que culminaron en la firma del Tratado de Lausana y el acuerdo de intercambio de población entre Grecia y Turquía. En enero de 1933, asumió el cargo de primer ministro por última vez, y en marzo de 1935, tras un intento de golpe de Estado, huyó a París, donde falleció.
Bajo su liderazgo, Grecia experimentó una profunda modernización mediante políticas liberal-democráticas. Sus esfuerzos diplomáticos y militares expandieron el territorio griego, marcando un cambio en la orientación del país, de Este a Oeste. A Venizelos se le suele llamar "el creador de la Grecia moderna" por su papel transformador, y su legado como "Etnarca" sigue perdurando.
Estudió derecho en la Universidad de Atenas, en la que se licenció en 1887.
Tras su regreso a la isla, Venizelos fue elegido miembro de la Asamblea local de Creta por el Partido Liberal. Asociado a los elementos más progresistas de la política local, Venizelos era un acérrimo nacionalista griego y participó activamente en los levantamientos de la isla contra el Imperio otomano (1889 y 1897) y en el movimiento para lograr la unión con Grecia, también llamada Enosis (movimiento que hoy busca la unión de Chipre y Grecia). Tras la rebelión de 1897 participó en la redacción de la constitución de la isla, fue parlamentario de las cortes autónomas isleñas y llegó a ser nombrado ministro de Justicia del gobierno insular.
La opresión terminó cuando divisiones de las armadas británica, rusa, italiana y austrohúngara arribaron para obligar a los turcos a dejar Creta.
Tras la revuelta de 1897 Creta se convirtió en ampliamente autónoma: contaba con un gobierno propio y un Alto Comisionado nombrado por el rey de Grecia sin necesidad de la aquiescencia del sultán otomano; este no podía vetar la legislación aprobada por el parlamento insular ni participar en la elección de los funcionarios de la isla. La presencia de la bandera otomana en la Suda era el último vestigio de dominio otomano.
El tercer hijo del rey Jorge I, el príncipe Jorge había sido nombrado "alto comisionado de Creta" y Venizélos ministro de Justicia, pero las relaciones entre ambos no fueron buenas. Venizelos dimitió, acusando al príncipe de tratar de detentar atribuciones en realidad no le correspondían y de llevar a cabo acciones que retrasaban la unión de la isla con el Reino de Grecia. En la primavera de 1905, Venizelos encabezó una rebelión contra el príncipe, proclamando en vano la unión con Grecia. Las potencias aplastaron la revuelta en noviembre de 1905, lo que mantuvo la situación original de amplia autonomía cretense e impidió la unión con Grecia. En septiembre de 1906, ante su clara impopularidad, el príncipe Jorge abandonó la isla, siendo reemplazado en su puesto por Aléxandros Zaimis, varias veces primer ministro. La revuelta, aunque fracasó, dio a conocer a Venizelos, convertido en héroe nacional, en los territorios con población de lengua griega.
Llegada a Grecia: disolución de la Liga Militar
Ante la sensación de estancamiento de las reformas que la Liga Militar estaba imponiendo a los sucesivos gobiernos desde el verano de 1909, a comienzos de 1910 los militares decidieron llamar a Venizelos para solicitar su consejo.
Venizelos, que había apoyado el golpe de Estado de Goudi de la Liga en 1909, convenció a los militares para disolver la organización a cambio de la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar ciertos artículos concretos de la constitución. Venizelos había llegado a Atenas el 10 de enero de 1910 y se mostró crítico con los militares, defendiendo la necesidad de una dictadura para aprobar las reformas deseadas en vez de la coacción de la antigua clase política, seguidas de la formación de una Asamblea Nacional. Considerando el momento de la dictadura pasado, Venizelos sopesó las acciones necesarias para reforzar las fuerzas armadas y resolver la situación de Creta por los militares. Después de conversaciones con las partes en las que hizo de intermediario, la Liga aceptó su disolución a cambio de la convocatoria de la Asamblea y el rey aprobó el acuerdo.
Las elecciones a la asamblea supusieron una gran victoria para Venizelos que, sin partido propio, reunía en torno a sí a los candidatos independientes, mayoritarios entre los diputados elegidos. A pesar de lo dudoso de su ciudadanía griega, el propio Venizelos encabezó a los candidatos elegidos por la capital.
Tras regresar brevemente a Creta para dimitir de sus cargos, el 18 de septiembre de 1910 volvió a Atenas, recibido por una multitud. Venizelos impuso el carácter reformista y no revolucionario de la nueva Asamblea Constituyente: no debía redactar una constitución, sino limitarse a reformar la existente. Paulatinamente Venizelos moderó su actitud: de crítico de la dinastía y revolucionario pasó a mostrar un perfil reformista, ganando seguidores.
Dimitido el anterior primer ministro Stephanos Dragumis, que había dirigido la transición, el rey decidió sorprendentemente encargar la formación del nuevo gobierno a Venizelos (19 de octubre de 1910).
En el poder: primeros años y reformas
Ante la obstrucción de los antiguos partidos Venizelos logró el respaldo real para convocar elecciones, que los dirigentes opositores decidieron ignorar, conscientes de su segura derrota. Durante la campaña se fue formando el nuevo partido de Venizelos, el Liberal (del griego: Komma Fileleftheron). Gracias a la creciente popularidad de Venizelos y a la abstención de los partidos tradicionales las elecciones del 11 de diciembre de 1910 fueron un gran triunfo del cretense, que obtuvo 300 de los 362 escaños. Gran parte de los diputados carecían de experiencia previa y el poder de los antiguos partidos fue eliminado, como deseaban los reformistas. El parlamento había quedado constituido por nuevos políticos.