Elche (cooficialmente en valenciano: Elx; pronunciado /ɛltʃ/) es una ciudad y un municipio de España situado en la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana. Capital del Bajo Vinalopó, su población es de 245 557 habitantes (INE 2025), siendo la población de su casco urbano de 193 077 habitantes (INE 2023). De esta forma, es la segunda ciudad más poblada de la provincia de Alicante y la tercera de la Comunidad Valenciana, la decimonovena de España y la cuarta mayor ciudad del país sin rango de capital de provincia, desde el punto de vista de población compacta, por detrás de Vigo, Gijón y Hospitalet de Llobregat. El área metropolitana de Alicante-Elche, que la agrupa con la conurbación de Alicante-San Vicente del Raspeig-San Juan de Alicante y con las localidades próximas de Santa Pola y Crevillente, es la octava más poblada de España, con más de 870 000 habitantes.
En el siglo V a. C. fue fundada la ciudad ibera de Helike. Con la llegada de los romanos, se desarrolló un proceso de formación de una colonia poblada con veteranos de las guerras cántabras, que pasaría a llamarse Colonia Iulia Illici Augusta, en torno al año 26 a. C. Bajo el dominio musulmán en la Edad Media, la ciudad se estableció en su emplazamiento actual. A raíz de la reconquista cristiana, alrededor del año 1250, la ciudad pasó a la Corona de Castilla. En el año 1265, los musulmanes fueron expulsados de la ciudad tras una rebelión y, en 1305, Elche fue cedida al Reino de Valencia. Fue durante el reinado de Amadeo I en 1871, cuando el monarca le otorgó el título de ciudad. Durante los años 1960 y 1970, la ciudad experimentó un fuerte aumento de población ligado a la industrialización, que convertiría a Elche en uno de los principales productores de calzado de Europa, dando origen a marcas internacionales como Pura López, Panama Jack o Kelme.
El Palmeral y el Misterio de Elche están declarados Patrimonio de la Humanidad y Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad respectivamente por la Unesco, siendo símbolos de identidad y principales atractivos turísticos de esta ciudad de tradición industrial. Asimismo, el Centro de Cultura Tradicional Museo Escolar de Puçol está incluido en el registro de buenas prácticas de salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad también por la Unesco.
Elche es el único lugar del mundo en el que la elaboración artesanal de palma blanca persiste. El Ayuntamiento envía anualmente para la Semana Santa palmas blancas a autoridades eclesiásticas y políticas, como a los reyes de España, el papa o el presidente del Gobierno.
El testimonio escrito más antiguo del escudo de armas de la ciudad del que se tiene constancia es el privilegio dado a Elche por el rey Alfonso X de Castilla el 27 de enero de 1270, en el que concede, entre otras mercedes, el uso de sello y señera. Según el acta del Consejo celebrado en la basílica de Santa María, esta merced estuvo aún en vigor en el año 1383. Hasta el siglo XVII, el escudo estaba integrado por la puerta de la ciudad amurallada con dos torres. Es a partir de entonces cuando el escudo en forma ovalada se divide en dos partes, la superior con la puerta y torres en el campo de gules y el inferior con el ara y las iniciales C-I en la línea superior e I-A en el campo de azur y alrededor la leyenda Colonia Iulia Illice Augusta, coronado todo el conjunto por una matrona romana con una palma en la mano.
El Himno Oficial de Elche, titulado Himno a Elche, fue compuesto por el ilicitano Alfredo Javaloyes López y escrito por Juan Ferrer. Una las canciones célebres en la ciudad es la habanera Aromas ilicitanos para la Noche de la Alborada del 13 de agosto de cada año con motivo de las fiestas en honor a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Asunción.
El primer nombre del que se tiene constancia documentada es el de Illici en latín (pronunciado Il·liki o Iliki), en una inscripción hallada en Italia donde, haciendo referencia a una persona originaria de Elche, aparece Illici como el nombre que dieron los romanos a la colonia de Hispania. Todo apunta a que este hubiera podido derivar del nombre que los iberos daban a su poblado antes de la llegada de los romanos. Siguiendo esta línea, según el historiador Abel Soler, el topónimo podría provenir del ibero Ili Ike, es decir, 'la ciudad de la loma', con lo que, curiosamente, el nombre de la población tendría el mismo significado que le dieron los árabes (Al-kudya).
Constan documentos con el nombre de Helike en griego realizados por los historiadores clásicos Diodoro Sículo y Claudio Ptolomeo. Fue bajo la dominación visigoda cuando el nombre de Illici comienza a adoptar formas diversas con aparición de la E en sustitución de la I como son Elici, Elice o Elece. En la división de al-Ándalus, llevada a cabo por Yusuf ibn Abd ar-Rahman al-Fihri aparece ﺍﻟﺶ (pronunciado Alsh), como el nombre árabe de Elche en el siglo VIII. A partir de 1305, ya en la Corona de Aragón, la ciudad pasa a ser denominada en valenciano con los nombres de Elch, Eltx o Elx. Desde mediados del siglo XV, Elig se convertiría en la ortografía habitual de la ciudad, hasta que cayese en desuso tras la promulgación de los Decretos de Nueva Planta en el año 1707, por los cuales se institucionalizaba la forma actual castellanizada en la documentación oficial del Reino. Tras las Normas de Castellón en 1932, existió una cierta controversia sobre si el nombre en valenciano debía ser escrito como Elx o como Elig, no obstante fue el Ayuntamiento quien acabó optando por la primera grafía.
La ciudad de Elche se ubica próxima a la costa mediterránea de la provincia de Alicante, al sureste de España, a 20 km al suroeste de la ciudad de Alicante. Las coordenadas de la ciudad son latitud: 38° 16′ 01″ N, longitud: 0° 41′ 54″ O, tiene una extensión de 326,5 km² y se encuentra a una altitud media de 86 m sobre el nivel del mar según la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional.
Elche limita con los otros dos municipios que forman parte de la comarca del Bajo Vinalopó, Crevillente y Santa Pola. Al norte, el término municipal limita con Aspe y Monforte del Medio Vinalopó, y con la ciudad de Alicante (en la comarca del Campo de Alicante). Al sur se encuentra Dolores, San Fulgencio y Guardamar de la Vega Baja del Segura.
Elche se asienta sobre una llanura limitada por el norte por las sierras de la Madera (365 m), Negra (340 m), Tabaiá (403 m) y de la Losa (268 m), últimas estribaciones de las cordilleras Béticas que configuran los variados paisajes del término municipal donde la palmera es un elemento constante y característico. La ciudad es atravesada por el río Vinalopó, de escaso caudal pero con una cuenca que llega a alcanzar los 100 m, la cual divide Elche de norte a sur.
Lo más representativo del paisaje ilicitano es, sin lugar a dudas, el conjunto de huertos que recibe el nombre de Palmeral y que cubre una gran parte de la ciudad y su campo. Destaca el jardín botánico del Huerto del Cura, con la palmera Imperial en el centro de la ciudad, además de diferentes huertos como L'Hort del Monjo de libre acceso. En el término municipal se puede disfrutar de parajes con un importante valor ecológico, como son el parque natural de El Hondo que comparte con Crevillente, el parque natural de las Salinas que comparte con Santa Pola y el paraje natural municipal del Clot de Galvany, que contienen una flora y fauna de gran relevancia a escala autonómica e incluso estatal. Cabe señalar también el embalse de Elche, que reúne las aguas del río Vinalopó que cruzan el municipio, construido en el año 1632 y declarado bien de interés cultural en 2003.
El litoral ilicitano tiene una extensión de 12 km, de los cuales 9 son playas formadas por dunas y pinares en un característico paisaje mediterráneo. En la zona septentrional se encuentran las extensas dunas de la playa de El Altet que se prolonga hasta conectar con la playa de Los Arenales del Sol, pedanía y centro turístico con una amplia oferta de servicios, y a continuación se abren las playas de las dunas del Carabassí al pie de la sierra de Santa Pola, todas ellas distinguidas con Bandera Azul. En la parte meridional del término se encuentra El Pinet, La Marina y Les Pesqueres-El Rebollo, playas de aguas transparentes y arena fina rodeadas de pinares, distinguidas las dos últimas también con Bandera Azul.