El Toboso es un municipio y localidad española de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
Su configuración urbana es la característica de esta comarca, con sus edificios de mampostería y tapial y sus muros bien encalados. Las casas, con corredores de madera y columnas, tienen unos patios de planta cuadrada o rectangular adintelada y el suelo es casi siempre de guijarros.
Es, además, la patria chica de Dulcinea, un personaje de Don Quijote de la Mancha, el amor del ilustre caballero manchego.
Se sitúa en el límite suroriental de la provincia de Toledo, en la comarca de La Mancha. Situado a 635 metros sobre el nivel del mar, limita con los municipios de Quintanar de la Orden, Los Hinojosos (Cuenca), Mota del Cuervo (Cuenca), Pedro Muñoz (Ciudad Real), Campo de Criptana (Ciudad Real) y Miguel Esteban.
No se sabe a ciencia cierta, el origen y significado del nombre de la villa, pero cierto es de que en este lugar abundaban los cardos "toba", o porque también abunda en el terreno una piedra caliza, porosa y escaso valor denominada con el mismo nombre "toba". Lo cierto es que el escudo de armas de la villa posee en su campo y de forma cruzada el cardo «toba».
Los orígenes de este municipio se remontan a la prehistoria, como demuestran los hallazgos arqueológicos encontrados. También existen vestigios de poblamiento en la zona por parte de ibeross y celtíberos. No existen evidencias que demuestren la existencia de un poblamiento romano, visigodo o árabe.
El nombre del municipio aparece nombrado en documentos de 1338 y en 1353 forma parte del común de La Mancha. En 1390, Vasco Rodríguez concede a la villa un mercado franco y nombra entre sus vecinos al juez y alcalde. En 1468, El Toboso aparece en los censos de la Orden de Santiago y en 1480 el maestre de la Orden, Alonso de Cárdenas, al confirmar sus privilegios, le concede el título de villa. El siglo XVI es la época de mayor pujanza de la villa y de mayor repoblación.
El Toboso se hizo muy popular debido a la obra de Miguel de Cervantes Don Quijote de La Mancha, escrita en el siglo XVII, ya que era el lugar de residencia de Dulcinea.
Cuenta con una población de 1702 habitantes (INE 2025).
Al fundarse la población de El Toboso en 1278, inmediatamente la Orden de Caballería de Santiago de la Espada levantó un antiguo edificio religioso, del que aún se conservan algunos vestigios. Esta edificación sirvió a modo de primera iglesia sobre la cual se erigió la primitiva parroquia de El Toboso bajo la advocación de Nuestra Señora de las Angustias.
Nada se sabe de su trayectoria a lo largo de los siglos XIV y XV, pero todo hace suponer que los santiaguistas realizaron a conciencia una ardua labor pastoral y religiosa. Sí hay noticia de la decisión de descomponer esta antigua iglesia para levantar la actual iglesia parroquial a partir de 1511. Además, con el alzado del nuevo templo, la parroquia fue confiada a la advocación y titularidad de san Antonio Abad.
El archivo parroquial de El Toboso atesora libros sacramentales que dan cumplida cuenta de la actividad pastoral de esta parroquia desde 1565 hasta nuestros días por medio del registro de bautizos, matrimonios y defunciones, además de otros libros de fábrica y obra de la construcción del actual templo, libros de cuentas de cofradías y varios legajos documentales que confirman la historicidad de la parroquia.
Desde su creación y hasta la supresión de las Órdenes Militares en España (1931), la parroquia de El Toboso estuvo administrada por los Caballeros Santiaguistas cuyo Prior obtuvo del papa atribuciones episcopales. A lo largo de estos siglos, la parroquia se vio enriquecida con el establecimiento de las órdenes religiosas de las Clarisas (1548), Agustinos Recoletos (1600) y Trinitarias Recoletas (1680) que aumentaron el caudal religioso y pastoral en esta villa.
En 1931 la parroquia de San Antonio Abad de El Toboso, junto con toda la Mancha santiaguista del sur de la provincia de Toledo, pasa a depender del Obispado de Cuenca hasta el año 1955 que pasa a formar parte de la archidiócesis Primada de Toledo. El papa Pío XII emitió un decreto consistorial, “Toletanae et aliarum”, mediante el cual separó de la diócesis de Cuenca siete parroquias que igualmente se encontraban en el territorio de la provincia civil de Toledo, entre ellas El Toboso. Entre 1931 y 1955 el cuidado pastoral de la parroquia estará en manos de los religiosos trinitarios que atendían al monasterio de la Inmaculada y San José de las trinitarias de El Toboso. Durante los años 1960 la parroquia se vio favorecida por la presencia de las Religiosas Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada que establecieron un colegio en la localidad.
Integrada en la archidiócesis de Toledo, la parroquia ha estado administrada pastoralmente por el clero diocesano de Toledo. Entre los años 1960 y 1980 la parroquia vivió fecundos años de actividad pastoral y religiosa, fruto de ese trabajo han sido las numerosas vocaciones a la vida sacerdotal, contemplativa, misionera y consagrada que han surgido en esta época. También ha sido importante la labor de grupos eclesiales, la evolución catequética, renovación de las cofradías y hermandades y propuesta de nuevas acciones que mantienen viva a la comunidad parroquial de El Toboso.
El 3 de mayo de 1993 la iglesia parroquial sufrió un incendio mientras se realizaban labores de reparación de la techumbre. Consecuentemente se inició un proceso integral de restauración que acabó el 26 de julio de 1996, día en que fue reabierta al culto y bendecidas las obras por el entonces arzobispo y cardenal de Toledo Marcelo González Martín. En 2009 la parroquia vivió un momento de gracia: la restauración del patronazgo de la que fuera antigua patrona de la villa de El Toboso: la Virgen de los Remedios. La noche del 14 de agosto fue consagrada y bendecida la nueva imagen y quedó instalada en una de las capillas del templo parroquial.
La planta de esta iglesia es cuadrada con tres naves iguales, y las bóvedas son tardo-góticas isabelinas. Se apoya en grandes columnas cilíndricas. En las columnas de la nave central se pueden ver distintos medallones con los símbolos de la Orden de Santiago. En el siglo XVI se añaden en la cabecera otras dos bóvedas y una cúpula, con intención de ampliar la planta del templo. En los laterales hay varias capillas; en la de los Hierros se conserva una imagen de san Agustín cuya cabeza, de madera policromada, pertenece a la escuela castellana del siglo XVI. Las portadas son renacentistas de finales del XVI. La torre es del mismo siglo; consta de tres cuerpos: el primero de estilo plateresco, en cuyo interior se sitúa el baptisterio, y los dos cuerpos superiores son de estilo herreriano.
Monasterio de la Inmaculada y San José. Trinitarias Contemplativas - Recoletas