El Cairo (en árabe: القاهرة Al-Qāhira, pronunciado «la fuerte», «la victoriosa») es la capital y ciudad más poblada de Egipto y de su gobernación (muhafazah o provincia) y alberga una población de más de 10 millones de habitantes. Su área metropolitana es la más poblada de todo el continente africano, de todo el mundo árabe y de Oriente Medio, además de las más grande del mundo con más de 22 millones de habitantes.
Es conocida por los egipcios como la "madre de todas ciudades" y la "ciudad de los mil minaretes". Los egipcios —sobre todo los conciudadanos de la capital— la denominan a menudo Miṣr (nombre del país en árabe), o en dialecto egipcio, Maṣr.
La zona que se convertiría en El Cairo fue parte del antiguo Egipto, ya que las pirámides de Guiza y las antiguas ciudades de Menfis y Heliópolis se encuentran cerca. Los romanos construyeron la fortaleza de Babilonia donde actualmente se ubica barrio copto de El Cairo y, tras la conquista musulmana de Egipto en 641, se fundó el primer asentamiento conocido como Fustat junto a ella. La fundación de El Cairo oficialmente se debe a los fatimíes, que bautizaron la ciudad con el nombre de Al-Qahira. Tras diversas invasiones como la de los mamelucos, otomanos, francesesy los británicos, El Cairo se convirtió en capital soberana en 1952.
La zona del actual El Cairo fue estratégica durante el antiguo Egipto debido a su ubicación entre el valle del Nilo y el delta del Nilo, separando el Alto y Medio Egipto, y también lugar de varias rutas comerciales entre el norte de África y el Levante mediterráneo. Menfis, la capital de Egipto durante el Imperio Antiguo y muy relevante durante el período ptolemaico, estuvo ubicada cercana al suroeste del actual El Cairo. Heliópolis, otra ciudad relevante y centro religioso, estuvo ubicado en los distritos de Matariya y Ain Shams al noreste de El Cairo. Fue destruido durante las invasiones persas en los años 525 a. C. y 343 a. C. y fue parcialmente abandonado a finales del siglo I a. C.
Sin embargo, los orígenes de El Cairo moderno surgen a partir del siglo IV, cuando Menfis estaba perdiendo su relevancia, los romanos establecieron una gran fortaleza en la orilla oriental del Nilo, llamada la fortaleza de Babilonia, construida en el año 300 por el emperador romano Diocleciano en la entrada del canal que conectaba el Nilo con el mar Rojo y que había sido creado anteriormente por Trajano. Al norte de la fortaleza, en el actual distrito de al-Azbakiya, existía un puerto y un puesto fortificado conocido como Tendunyas. La ciudad fue suficientemente relevante para que su obispo, Ciro, participara en el Concilio de Éfeso II en 449.
La guerra bizantino-sasánida entre 602 y 628 causó grandes daños y provocó que la mayoría de la población urbana huyera al campo, dejando el asentamiento parcialmente abandonado. Este lugar es conocido actualmente como el barrio copto de El Cairo y alberga las iglesias más antiguas de la ciudad como la iglesia Colgante o la de los santos Sergio y Baco, de finales del siglo VII.
Fustat y primeros asentamientos islámicos
La conquista musulmana de Egipto fue dirigida por Amr ibn al-As entre 639 y 641. La fortaleza de Babilonia fue asediada en septiembre de 640 y cayó en abril de 641. Tras la caída de Alejandría, la capital egipcia en ese momento, se fundó un nuevo asentamiento entre la fortaleza de Babilonia y el Nilo, conocida como Fustat (el campamento, en árabe: الفسطاط), que se convirtió en la nueva capital administrativa de Egipto.
La decisión de fundar una ciudad en el interior, en lugar de la antigua capital Alejandría en la costa, pudo deberse a la estrategia de los musulmanes de reabrir el antiguo canal de Trajano para enviar grano desde Egipto a Medina, la capital del Califato ortodoxo en Arabia. Amr ibn al-As también fundó la mezquita de Amr, la primera erigida en Egipto y en África.
En 750, tras la Revolución abasí que acabó con el Califato omeya, los nuevos gobernantes decidieron crear su propio asentamiento al noreste de Fustat que se convirtió en la nueva capital provincial, conocida como al-Askar, y se construyó la residencia del gobernador y la nueva mezquita, completada en 786. El canal al mar Rojo reexcavado fue clausurado por el califa abasí Al-Mansur, aunque una pequeña parte conocida como Jalij continuó suministrando agua hasta el siglo XIX. En 861, bajo las órdenes del califa abasí al-Mutawakkil, se construyó un nilómetro en la isla Roda, cerca de Fustat. Aunque ha sido reparado en siglos posteriores, todavía mantiene su estructura original, convirtiéndolo en la estructura islámica más antigua de El Cairo.
En 868, un comandante de origen túrquico llamado Bakbak fue enviado a Egipto por el califa abasí al-Mu'tazz para restaurar el orden tras una rebelión. Fue acompañado por su ahijado Ahmad ibn Tulun, que se convirtió en gobernador de Egipto. Con el tiempo, Ibn Tulun adquirió un ejército y ganó influencia, convirtiéndose en gobernardo independiente de facto de Egipto y Siria en 878. En 870, utilizó su riqueza para fundar una nueva capital administrativa, al-Qata'i, al noreste de Fustat y al-Askar.
La nueva ciudad albergaba un palacio conocido como Dar al-Imara, una plaza conocida como al-Maydan, un bimaristán y un acueducto. Entre 876 y 879 Ibn Tulun construyó una gran mezquita, conocida como la mezquita de Ibn Tulun, en el centro de la ciudad, junto al palacio. Tras su muerte, Ibn Tulun fue sucedido por una corta dinastía, los tuluníes, que al ser derrocada, provocó que al-Qata'i fuera derruida hasta los cimientos, con excepción de la mezquita que sobrevivió hasta la actualidad.
Fundación por el Califato fatimí
El Cairo, Al-Qahira (القاهرة) 'La Triunfante', fue fundada por el fatimí Jawhar Al-Saqli, en 972, al norte de los palacios y abarcando al-Askar y Al-Qatta'i, y allí se construyó la mezquita de Al-Azhar, la primera universidad de la historia. Esta ciudad se convirtió en el centro urbano con los años, aunque al principio del Califato Fatimí Al-Fustat siguió siendo la capital.
En 1176 Saladino (Salah al-Din) construyó la ciudadela para fortificar la ciudad, ampliándola y sustituyendo las viejas murallas por otras de piedra. Este recinto fortificado separa la ciudad vieja de la nueva creada por Ismael Bajá.
La ciudad creció hacia el oeste y el sur, con la ciudadela como centro administrativo. La construcción de palacios y mezquitas atraía a gran número de artesanos y comerciantes, con lo que El Cairo se convirtió en una próspera ciudad con cientos de mezquitas, madrasas, baños públicos y otros edificios, así como gran número de fuentes. En 1382 el emir mameluco Djaharks El-Jalili construyó un albergue para viajeros (caravanserai) que llevó su nombre y que se convirtió en un importante foco económico.
Los mamelucos reinaron desde el 2 de mayo de 1250, y expulsaron a mongoles y cruzados. En su época, El Cairo sufrió una epidemia de peste en 1348, y los negocios entre Egipto y Europa fomentados por Vasco de Gama paralizaron el crecimiento de la ciudad y trajo el declive de Al-Fustat como puerto, desviándose el comercio a los puertos del Mediterráneo.
Edades moderna y contemporánea