Elías Antonio Saca González (Usulután, 9 de marzo de 1965), también conocido como Tony Saca, es un político y empresario salvadoreño, descendiente de una familia palestina católica. Fue elegido presidente de la República de El Salvador el 21 de marzo de 2004, ejerciendo el cargo desde el 1 de junio de 2004 hasta el 1 de junio de 2009.
Fue condenado por corrupción a 10 años de prisión en 2018 por desviar y lavar más de 300 millones de dólares del presupuesto estatal durante su gestión.
Elías Antonio Saca nació en la ciudad de Usulután del departamento homónimo, el 9 de marzo de 1965.
Trayectoria periodística y empresarial
En 1983 comenzó estudios superiores inacabados de periodismo en la Universidad de El Salvador. Se desarrolló como empresario en el área de comunicaciones, como narrador de informativos, así como locutor deportivo en radio y televisión. Participó en la creación de Radio América y después creó y dirigió su propia emisora, Radio Astral.
Radio Astral nació en 1993. Fue la primera radio del Grupo Radial Samix fundada por Elías Antonio Saca. Esta radio fue dirigida desde sus inicios por Manuel Ernesto Martínez. Al inicio era una emisora dirigida a un público adulto contemporáneo, pero en 1997 su estilo cambió debido a su falta de éxito. Radio Astral se convirtió en la primera radio de 24 horas ininterrumpidas de rock en la región centroamericana. En 2011 Francisco Parada se convirtió en el director de la radio. En 2015 Astral desapareció del dial y transmitió únicamente en línea, por último en 2019 dejó de transmitir en línea y se extinguió totalmente.
Inicios de su trayectoria política
En 1989 entró de lleno en la política ingresando en el partido conservador Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) que gobernó El Salvador desde ese mismo año hasta 2009. Fue presidente de la Asociación Salvadoreña de Radiodifusores (ASDER) y de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP). El 14 de julio de 2003, dicho partido anunció que lo presentaría como su candidato presidencial para las elecciones del año siguiente. De inmediato, Saca, que era más conocido como locutor radial y televisivo que como político, comenzó a recorrer el país, presentando un plan de gobierno denominado "País Seguro" basado en el combate a la delincuencia;
Durante la campaña, algunos criticaron su escueta experiencia política, además que sus propuestas políticas parecían haber sido eclipsadas por las acusaciones en contra del candidato del FMLN, Schafik Hándal. Saca fue proclamado ganador con una votación de 58% frente al 36% obtenido por Hándal, en los comicios presidenciales del 21 de marzo de 2004.
Desde que fue elegido anunció que continuaría las políticas económicas de libre mercado y la política exterior de total apoyo a los intereses de los Estados Unidos, similar a la impulsada por su antecesor, el también arenero Francisco Flores.
Muchos atribuyen la actitud proestadounidense de Saca, al hecho que él fue apoyado abiertamente por miembros del Partido Republicano y de la Administración George W. Bush de los Estados Unidos, durante su campaña política en las elecciones de 2004. En opinión de muchos analistas la derecha estadounidense se sintió segura de que Saca encabezaría un gobierno conservador afín a sus intereses.
El FMLN acusó a los Estados Unidos de intervenir en el proceso electoral, porque varios oficiales de alto rango advirtieron que las relaciones de los Estados Unidos con El Salvador, se verían seriamente amenazadas si Handal ganaba las elecciones. Esta opinión se vio reforzada por el hecho que ARENA aseguró que los Estados Unidos podrían deportar a los salvadoreños que viven allá si ganaba el candidato de izquierda.
El día posterior a las elecciones, el embajador de los Estados Unidos en El Salvador, H. Douglas Barclay, aseguró que tanto las remesas como las relaciones entre ambos países "nunca estuvieron en peligro" ante la posibilidad de que el FMLN hubiera ganado las elecciones.
El 1 de junio de 2004 asumió el puesto de presidente. En el discurso de apertura de su gobierno, Saca manifestó su voluntad de dar mayor atención a los temas sociales.[cita requerida] Los críticos del partido ARENA sostuvieron que este era un tácito reconocimiento de la falta absoluta de política social, bajo el gobierno anterior, también arenero.
El presidente Saca continuó la política exterior de su predecesor al mantener tropas salvadoreñas en Irak, así como su oposición a los gobiernos de izquierdas de América Latina, en especial, con la Cuba de Fidel Castro (hasta antes de la llegada de Mauricio Funes a la Presidencia de la República en sustitución de Saca, El Salvador no mantenía relaciones diplomáticas con la isla desde el triunfo de la Revolución Cubana) y la Venezuela de Hugo Chávez.
Logros sociales e intento de Reforma Fiscal
El gobierno de Saca implementó un plan denominado "Red Solidaria" para otorgar un subsidio a las familias que viven en situación de extrema pobreza severa en los municipios menos desarrollados del país. Este subsidio de $15.00 a $20 mensuales fue calificado por algunos sectores de la oposición como populista teniendo en cuenta que Saca ha expresado su fidelidad al modelo económico neoliberal en su gestión, además se presentaron denuncias que este subsidio estaba siendo manipulado políticamente por el partido ARENA. Este subsidio fue sin embargo enfocado hacia el mapa de pobreza realizado anteriormente. En la actualidad, el Fondo de Inversión para el Desarrollo Local es el encargado de seguir con este proyecto en contra de la pobreza extrema.
Saca impulsó una Reforma Fiscal con la que se buscó suavizar un poco la grave crisis fiscal que tras quince años de gobierno conservador que vivía el país. Algunos economistas calificaron la situación salvadoreña como muy cercana a la vivida por Argentina a finales de los 90 con niveles de endeudamiento del 50% en relación con el PIB. La reforma fiscal fue duramente criticada por la gran empresa privada nacional, obligando al presidente Saca a solicitar la renuncia de su Ministro de Hacienda, Guillermo López Suárez para poner en su lugar a William Handal, hombre ligado al empresariado y expresidente de TACA, una de las grandes aerolíneas latinoamericanas, quien inmediatamente de asumir el cargo, aseguró que no habría más reformas impositivas para tranquilidad del sector privado.