Edwin H. Sutherland (Gibbon, 13 de agosto de 1883-Bloomington, 11 de octubre de 1950) fue un sociólogo estadounidense reconocido en el campo de la criminología por haber elaborado la teoría de la asociación diferencial y el concepto del delito de cuello blanco. Por esta razón, es considerado uno de los criminólogos más influyentes del siglo XX. Perteneció a la Escuela del Interaccionismo Simbólico y es conocido por la definición de asociación diferencial, una teoría general del delito y la delincuencia que explica cómo los marginados han llegado a aprender las motivaciones y los conocimientos técnicos para cometer actividades criminales.
Sutherland obtuvo su doctorado en Sociología en la Universidad de Chicago en el año 1913.
En 1939 fue Presidente de la Asociación Americana de Sociología. En reconocimiento a la influencia de su obra, el premio anual más importante de la American Society of Criminology (Sociedad Americana de Criminología) lleva su nombre.
Nació el 13 de agosto de 1883 en Gibbon, Nebraska, y su infancia transcurrió en las zonas rurales de Nebraska y Kansas, donde su padre era pastor bautista y su madre participaba activamente en el servicio cristiano.
Sutherland recibió una educación clásica y, al igual que muchos sociólogos destacados, llegó a la sociología desde otra disciplina. Obtuvo su título de grado en el Grand Island College en 1904. Enseñó durante un breve período de tiempo latín, griego, historia y taquigrafía en el Sioux Falls College de Dakota del Sur. Su intención era cursar estudios de posgrado en Historia, pero vio que necesitaba realizar una materia de sociología para poder empezar a cursar. En consecuencia, realizó una materia de sociología por correspondencia (curso a distancia) para cumplir con este requisito.
Sutherland ingresó a la Universidad de Chicago y realizó una materia de sociología durante el verano de 1906. A partir de ahí, se interesó por la sociología y decidió hacer de esta su especialización principal. Obtuvo su doctorado en 1913, a los treinta años de edad.
A partir de ese momento, desarrolló una exitosa carrera académica dando clases por varias universidades del Oeste Medio de los EE. UU. y llegó a ser director del Departamento de Sociología de la Universidad de Indiana entre los años 1935 y 1963.
Sutherland es conocido por su trabajo en criminología sociológica y en gran medida gracias a él este enfoque llegó a predominar en la criminología estadounidense.
Teoría de la asociación diferencial.
Sutherland, a través de la teoría de la asociación diferencial, pretende crear una hipótesis que explique al delito en su faceta más amplia cuestionando el vínculo comúnmente asumido entre delincuencia y pobreza.
Él parte de la afirmación de que el comportamiento delictivo es un comportamiento aprendido en la interacción con otras personas o grupos dentro de un proceso de contactos diferenciales. En este sentido, una persona podría devenir delincuente si sus interacciones con grupos favorables a infringir la ley exceden a las interacciones con grupos que procuran respetarla.
Por otro lado, Sutherland desarrolla tres motivos que explican por qué la asociación de la delincuencia con la pobreza es errónea: el primero se refiere a que esta correlación se basa en los estudios de la delincuencia detectada que, a su vez, tienden a omitir los delitos de cuello blanco; en segundo lugar, las explicaciones que se derivan de ella no se pueden aplicar a la delincuencia de cuello blanco, por ende son inválidas como teorías generales; y, por último, ni la delincuencia “común” puede explicarse solamente con el argumento de la pobreza porque se debe partir basándose en procesos sociales más amplios.
Resumen de las nueve proposiciones tradicionales que componen la teoría de la asociación diferencial (Sutherland, 1947:88-90):
El comportamiento delictivo se aprende, no se hereda ni se inventa.
El comportamiento delictivo se aprende por la interacción con otras personas mediante un proceso de comunicación.
El aprendizaje se desarrolla en grupos personales íntimos. Los medios de comunicación juegan un papel poco relevante e importante.
Una vez aprendido el comportamiento delictivo, el aprendizaje incluye técnicas de comisión del delito, las cuales a veces pueden ser muy complicadas o muy simples, y también motivaciones, justificaciones y actitudes, que vendrían siendo la racionalización de nuestros actos.
Las motivaciones se aprenden en referencia a los códigos legales. En algunos grupos la persona está rodeada de gente que es favorable a cumplir las normas, en tanto que otros grupos son favorables a infringirlas.