Edurne Pasaban Lizarribar (Tolosa, Guipúzcoa, País Vasco, 1 de agosto de 1973) es una alpinista, ingeniera y empresaria española, conocida por ser la primera mujer del mundo en escalar los 14 ochomiles, montañas con una altitud superior a los 8000 m. Por este logro recibió el premio Nacional del Deporte, el premio Adventurer of the Year de la National Geographic Society y fue condecorada con la Real Orden del Mérito Deportivo. A día de hoy, compagina puestos de responsabilidad en diversas empresas con su actividad como conferenciante.
En sus ponencias expone los principios fundamentales y herramientas que ha adquirido en sus años de carrera profesional, tanto en el mundo deportivo como en el empresarial. Durante algún tiempo impartió anualmente sus ponencias en escuelas de negocio, universidades y empresas dirigidas a equipos de trabajo a nivel directivo y de planta. La temática a partir de sus experiencias personales es la fijación de pautas para marcar objetivos concretos y vencer obstáculos, incertidumbres y dificultades que aparezcan en el desarrollo de su actividad.
Pasaban es, además de ingeniera técnica industrial por la Universidad del País Vasco, Senior Executive Program (SEP). Ha realizado una maestría en gestión de recursos humanos por Esade, una maestría en asesoría ejecutiva y administración en el IE Business School de Madrid, y entre otras distinciones, ha sido finalista en la candidatura al premio Príncipe de Asturias de los Deportes de 2010, ha recibido el premio Adventurer of the Year de National Geographic de 2010, el premio Nacional del Deporte Reina Sofía de 2011, el premio Vasca Universal de 2011 y la distinción Lan Onari otorgada en 2009 por el Gobierno Vasco en reconocimiento a su trabajo.
Pasaban es la primera mujer en la historia en ascender a los 14 ochomiles (son las montañas de todo el mundo de más de 8000 metros de altitud) del planeta y la vigésima primera persona incluyendo a los hombres. Completó su gesta en nueve años, desde su primera ascensión a un ochomil en el Everest el 23 de mayo de 2001 a la última del Shisha Pangma el 17 de mayo de 2010.
La alpinista guipuzcoana contó habitualmente entre sus principales patrocinadores con el programa de Televisión Española (TVE) Al filo de lo imposible, que la acompañó en sus últimas ocho ascensiones.
Edurne Pasaban Lizarribar estudió ingeniería técnica industrial y posteriormente realizó un maestría de negocios en la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (Esade) de Barcelona. A contnuación, trabajó durante cuatro años en la empresa familiar dedicada a la construcción de maquinaria, compaginándolo con los entrenamientos planificados desde el centro Kemen de Lazcano.
Reside y trabaja en Barcelona impartiendo conferencias sobre superación personal en Esade, se prepara para obtener el título de entrenador personal y se entrena de forma diaria tres o cuatro horas en el centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (Santurce). Además, es propietaria de la casa-restaurante de turismo rural Abeletxe, situada en Cizúrquil (Guipúzcoa).
A los catorce años comenzó a escalar en roca en el club de montaña de Tolosa y poco a poco se fue adentrando en el mundo del alpinismo realizando ascensiones de mayor dificultad, como a los Pirineos, los Alpes (en ambos pasaba sus vacaciones), los Andes y el Himalaya. En 1989, a los dieciséis años, viajó por primera vez a los Alpes, donde ascendió el Mont Blanc (4810 m), el Cervino (4478 m) y el Monte Rosa (4614 m). Con solo diecisiete años llegó a la cumbre del volcán Chimborazo, de 6310 m. En 1994, con veintiún años, de nuevo en el Ecuador, al Chimborazo le sumó el Cotopaxi (5897 m), el Tungurahua (5023 m) y el Guagua Pichincha (4971 m). En 1996 se trasladó hasta la cordillera Blanca del Perú y entre otras montañas holló el Nevado Ishinca (5530 m) y el Urús (5495 m).
En 1998 viajó por primera vez al Himalaya con el club de montaña de Tolosa e intentó conquistar su primer ochomil, el Dhaulagiri (8167 m), pero tuvo que renunciar a falta de 272 m para la cima por la gran cantidad de nieve acumulada. Tras volver a intentarlo de nuevo sin éxito en 2001, finalmente el 1 de mayo de 2008 consiguió alcanzar la cumbre de este ochomil.
A finales de 2012 publicó el libro sobre asesoría Objetivo: confianza, donde se recoge la expedición al Everest en 2011.
Ascensiones de ochomiles en el Himalaya
El 23 de mayo de 2001 Pasaban alcanza la cima de su primer ochomil, el Everest (8848 m), con ayuda de oxígeno artificial, por la vía del Collado Sur, junto con Silvio Mondinelli, Mario Merelli, Iván Vallejo y Dawa II Sherpa.
Era su tercera tentativa, tras desistir en dos expediciones anteriores (en 1999 y 2000), por cuestiones meteorológicas, por la vía Mallory y sin oxígeno suplementario, la última de ellas ya con Mondinelli y Merelli. Se convertía así en la tercera mujer española en hollar el Everest tras la leridana Araceli Segarra en 1996 y la viguesa Chus Lago en 1999.
En octubre de 2001 Pasaban intentó por segunda vez escalar el Dhaulagiri (8167 m) junto con los alpinistas Carlos Soria Fontán, Pepe Garcés, Mondinelli y Merelli, de nuevo sin éxito. Intentaban la vertiente Norte. Lo peor vino cuando, regresando de un intento de cumbre, Garcés muere tras resbalar y caer al vacío.
A continuación encabezó en el mismo mes un equipo que intentó el rescate de los cadáveres de cinco montañeros vascos y navarros que acababan de fallecer en el Pumori (en el Himalaya), misión de la que tuvieron que desistir debido al gran peligro de desprendimientos.
El 16 de mayo de 2002 sumó su segundo ochomil, el Makalu (8465 m), al hacer cima junto a Mondinelli, Merelli y Carlos Pauner. Ascenso por la vía de los Franceses. Durante el senderismo de aproximación al campo base habían sido interceptados por un grupo de guerrilleros maoístas, que les exigieron el pago de una cantidad de dinero.
Intenta sin éxito el Annapurna por la pared Sur esa misma temporada, en compañía de Mondinelli, Merelli, Pauner, Abele Blanc y Kristian Kuntner.
El 5 de octubre de 2002, alcanzó la cumbre del Cho Oyu (8201 m) junto a Juanito Oiarzabal, Iván Vallejo y José Ramón Aguirre Marrón. Se convierte entonces en la española con más ochomiles.