Los términos educación física, cultura física, enseñanza deportiva y educación deportiva se refieren a la enseñanza y aprendizaje de ejercicios físicos y de prácticas corporales cuyo objetivo es, además de la educación y la salud, el desarrollo integral de los sujetos, teniendo en cuenta las distintas corporeidades. Esta ha sido la razón decisiva para la introducción de los ejercicios físicos en la escuela primaria en el siglo XIX. En la actualidad, la educación física tanto en la escuela, como en los ámbitos informales, posibilita, potencia y mantiene las diferentes motricidades a lo largo del ciclo vital. Promoviendo hábitos y conductas saludables que fortalecerán la calidad de vida de la persona.
Durante el 58.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la ONU proclamó el 2006 como el Año Internacional del Deporte.
La educación física se remonta a los orígenes del hombre. Responde inicialmente a necesidades de supervivencia, en lo que hace a la obtención de alimentos (persecución, trepar, tracción, etc.), la vivienda y la vestimenta son una construcción en base al esfuerzo físico.
A finales del siglo XX, las academias e institutos de formación de profesorado de educación física alcanzaron un nivel universitario. Se considera que el creador de esta rama educativa tal y como se conoce hoy en día fue Friedrich Ludwig Jahn. Durante el siglo XIX, Jahn estableció en Alemania la primera escuela de gimnasia. La educación física aplicada de forma sistematizada y con objetivos tiene sus orígenes en las antiguas civilizaciones, India y China, donde la práctica era de forma semejante a nuestra gimnasia, recibiendo el nombre de Kung-Fu, creado hacia el año 270 a. C., con un fin religioso, curar el cuerpo de enfermedades y debilidades que le impidiesen ser un servidor del alma. En Esparta, se buscaba la combinación de hombre de acción con hombre sabio, programa educativo que más tarde se llamó Palestra.
En cuanto a Roma, la educación física era muy parecida a la espartana, ya que el protagonista era el deportista. Galeno fue la primera persona en proponer ejercicios específicos para cada parte del cuerpo y utilizar el pulso como medio para detectar los efectos del ejercicio físico. Durante la época visigoda, ya se practicaban deportes tales como: lucha, saltos, lanzamiento de jabalina y esgrima.
La educación física moderna nació a principios del siglo XIX en Suiza y Alemania con deportes como: saltos, carreras y luchas al aire libre, natación, equilibrio, danza, esgrima, escalamiento, equitación y running. En Inglaterra nacieron el fútbol, el rugby, el cricket y los deportes hípicos. A finales del siglo XIX nacen los deportes de velocidad, tales como el ciclismo y el automovilismo, los cuales combinan la habilidad física con la eficiencia mecánica. La educación física se origina a través de las actividades físicas que el ser humano trató de sistematizar en la Antigüedad para mejorar su condición física para la guerra.
En distintas épocas y lugares la concepción de la educación física no ha sido siempre la misma. Tomada esta como disciplina científico-pedagógica, varía su enfoque según los diversos paradigmas dominantes en el terreno social y, naturalmente, en el pedagógico. Esto ha sido tan fluctuante que, en muchos casos, se la ubicó variando su centro de las ciencias biológicas y en otros en las ciencias sociales.
La importancia de la educación física
Las finalidades de la educación y de la educación física son similares, entre ellas se encuentran el desarrollo del individuo y la preparación para una vida con responsabilidades de acuerdo a las costumbres y pensamientos de cada institución. La formación de hábitos en la actividad física será de gran ayuda para el estudiante, pues algunas investigaciones han demostrado que algunas enfermedades cardíacas aparecen durante los dos primeros años de edad y puede extenderse hasta los 19 años, la gravedad del asunto es que si los niños y jóvenes no mejoran sus hábitos podrían sufrir seguramente de presión alta u obesidad en la edad adulta.
Por otra parte, se hacen señalamientos sobre el riesgo del sedentarismo, se hizo un estudio donde se examinaron 5000 jóvenes de Estados Unidos donde el 70 % tuvieron diferentes enfermedades en relación con el corazón, 7 % con niveles altos de colesterol y un 12 % con obesidad. Es una gran problemática que requiere urgente atención; la realización de actividad física reduce la aparición de enfermedades crónicas, aumento de peso, enfermedades causadas por el estrés, entre otras.
Los jóvenes pasan la mayor parte de su tiempo en planteles educativos donde practican mucha actividad física, ahí es donde comienzan a poner en práctica sus habilidades.
La educación física además de favorecer el conocimiento y la teoría también debe favorecer el crecimiento íntegro de los educandos, para ello debe brindar mayor importancia a la educación en valores que dignifique a los estudiantes como personas.
Algunos beneficios que se le pueden atribuir a la educación física son: es la única asignatura escolar que se centra en el cuerpo, la actividad, el desarrollo físico y la salud, ayuda a fortalecer el respeto por el propio cuerpo y el de los demás, contribuye a fortalecer la autoestima y el respeto por sí mismo, desarrolla la conciencia social al prepararlos en situaciones de competición para afrontar la victoria y derrota, así como para la cooperación y compañerismo, proporciona habilidades y conocimientos que pueden utilizar en la vida laboral, es una de las pocas asignaturas que se preocupa por el desarrollo integral de la persona, es decir, desarrolla las áreas social, afectiva, psicomotora y cognitiva.
Importancia del ejercicio y desarrollo físico en toda la edad escolar
La actividad física genera muchos beneficios para mantener una vida saludable como lo es la regulación de peso corporal evitando la obesidad, previene enfermedades degenerativas y cardiovasculares.
La Carta Internacional de la Educación Física y el Deporte, en su versión del 2015, a cargo de la UNESCO, establece que “la Educación Física es un derecho fundamental para todos los individuos, enfatizando su papel esencial en la educación permanente dentro del sistema global de educación”.
A partir de la Educación Física el estudiante aprende a conocer su cuerpo y a usar de forma responsable las posibilidades de movimiento; asimilando conocimientos, actitudes, destrezas y hábitos que favorezcan un incremento de su salud y su calidad de vida, sin obviar las repercusiones en los ámbitos de la relación social e interpersonal y de crecimiento individual a través de la motricidad.
La educación física, por tanto, aporta grandes potenciales para que la población escolar cambie malos hábitos por hábitos saludables fortaleciendo también los valores sobre la salud, los derechos y obligaciones. Si los jóvenes adoptan hábitos de vida saludables traerá beneficios en las habilidades motoras y cognitivas, también para las relaciones personales y con los demás obteniendo bienestar físico y psicológico.