Eduardo VIII del Reino Unido (Eduardo Alberto Cristián Jorge Andrés Patricio David;Londres, 23 de junio de 1894-París, 28 de mayo de 1972) después conocido como Eduardo, duque de Windsor, fue rey del Reino Unido y de los Dominios Británicos de Ultramar y emperador de la India desde su ascenso al trono, el 20 de enero de 1936, hasta su abdicación el 11 de diciembre del mismo año.
Antes de ascender al trono, Eduardo había ostentado sucesivamente los títulos de duque de Cornualles y Rothesay y de príncipe de Gales. En su juventud combatió en la Primera Guerra Mundial y, una vez terminada esta, representó a su padre en diversos viajes oficiales por otros países. A solo unos meses de iniciar su reinado, Eduardo, que ya había cosechado cierta reputación de frecuentar mujeres casadas, desencadenó una aguda crisis constitucional tras pedir formalmente matrimonio a Wallis Simpson, una celebridad estadounidense que ya se había divorciado en dos ocasiones. Los primeros ministros del Reino Unido y los dominios se opusieron al matrimonio, argumentando que el pueblo nunca la aceptaría como reina. Eduardo sabía que el gobierno, encabezado por el primer ministro británico Stanley Baldwin, renunciaría si los planes de matrimonio seguían adelante, lo que obligaría a convocar nuevas elecciones generales y podría arruinar irremediablemente su condición de monarca constitucional y políticamente neutral. En lugar de renunciar a su amor por su pareja, Eduardo decidió abdicar.
Con un reinado de solo 325 días, Eduardo fue uno de los monarcas de más corto reinado en la historia del Reino Unido y nunca llegó a ser coronado. Le sucedió su hermano menor, Alberto, que optó por usar el nombre de Jorge VI.
Después de su abdicación, fue nombrado duque de Windsor y en 1937 recorrió la Alemania nazi. Durante la Segunda Guerra Mundial fue destinado en un primer momento a la Misión militar británica en Francia, pero, debido a que había mostrado simpatías pronazis, fue enviado a las Bahamas como gobernador. Tras la guerra no recibió cargo oficial alguno y pasó el resto de su vida en el exilio.
La abdicación por parte de Eduardo y la ascensión al trono de su hermano Alberto son parcialmente relatados en la película de 2010 El discurso del rey.
Eduardo nació el 23 de junio de 1894 en White Lodge, distrito de Richmond en Surrey, Inglaterra. Era el hijo mayor de los duques de York (más tarde los reyes Jorge V del Reino Unido y María). Su padre era el segundo hijo del príncipe de Gales (más tarde rey Eduardo VII) y de Alejandra, princesa de Gales. Su madre era la hija mayor del duque Francisco de Teck y su esposa, la duquesa de Teck (antes princesa María Adelaida de Cambridge). Como bisnieto de la reina Victoria, en la línea masculina, recibió desde su nacimiento el tratamiento de Su Alteza y el título de príncipe Eduardo de York.
Fue bautizado en el Salón Verde de White Lodge, el 16 de julio de 1894, por Edward White Benson, arzobispo de Canterbury, siendo sus padrinos sus abuelos, los reyes Eduardo VII y Alejandra de Dinamarca y los duques de Teck; sus bisabuelos los reyes Victoria del Reino Unido y Cristián y Luisa de Dinamarca (representados por su tío materno, el príncipe Adolfo de Teck y su tía paterna, la princesa Luisa, duquesa de Fife); su primo segundo Nicolás II de Rusia; sus primos cuartos Jorge, duque de Cambridge y el rey Guillermo II de Wurtemberg (representado por su tío abuelo Arturo, duque de Connaught); su tío abuelo Alfredo, duque de Sajonia-Coburgo y Gotha (representado por su primo segundo político, el príncipe Luis Mountbatten) y su tía abuela política, la reina de Grecia (representada por su tía paterna, la princesa Victoria de Gales). Los nombres fueron elegidos en honor a su difunto tío, que era conocido por su familia como Eddy o Eduardo y su bisabuelo el rey, Cristián IX de Dinamarca. El nombre de Alberto, fue incluido a petición de la reina Victoria y sus últimos cuatro nombres: Jorge, Andrés, Patricio y David, provenían de los santos patronos de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Gales. Su familia y amigos cercanos, lo llamaron siempre por su último nombre, David.
Los padres de Eduardo, el duque y la duquesa de York, estuvieron apartados a menudo de la crianza de sus hijos; al igual que otros padres ingleses de clase alta de la época. Eduardo y sus hermanos menores, fueron criados por niñeras. Una de sus primeras niñeras, abusaba de Eduardo con pellizcos; antes de que fuera presentado a sus padres. Su llanto y sus gemidos llevaban al duque y la duquesa a pedir a la nana que se lo llevara. Cuando los padres se enteraron de lo que hacía, despidieron a la niñera.
El padre de Eduardo, aunque ejercía una dura disciplina, acostumbraba demostrar su afecto y su madre, solía mostrar un lado divertido con sus hijos; que contraponía a su imagen pública austera y les animaba a confiar en ella.
Los primeros estudios de Eduardo los hizo en casa y tutelados por Helene Bricka, institutriz que ya lo había sido de María de Teck. Cuando sus padres recorrieron el Imperio británico durante casi nueve meses, después de la muerte de la reina Victoria en 1901, el joven Eduardo y sus hermanos se quedaron en Gran Bretaña con sus abuelos, la reina Alejandra y el rey Eduardo VII, que acostumbraban a colmar de afecto a sus nietos. Al regreso de sus padres, Eduardo fue puesto bajo el cuidado de dos hombres, Frederick Finch y Henry Hansell, quienes prácticamente criaron a Eduardo y sus hermanos el resto de su infancia.
Eduardo estuvo bajo la estricta tutela de Hansell hasta cerca de los 13 años; Hansell quería que Eduardo entrara en la escuela a una edad más temprana, pero su padre no estuvo de acuerdo. Eduardo se presentó al examen para entrar al Osborne Naval College y comenzó allí sus estudios en 1907. Tras dos años en el instituto educativo de Osborne, que no los disfrutó, Eduardo se cambió al Real Colegio Naval de Dartmouth. Se pensó que hiciera ahí un curso de dos años, a lo que seguiría el alistamiento en la Marina Real, pero Eduardo se convirtió automáticamente en duque de Cornualles y duque de Rothesay cuando su padre, Jorge V, ascendió al trono el 6 de mayo de 1910, al morir Eduardo VII. Eduardo fue designado príncipe de Gales, un mes después de cumplir dieciséis años, el 23 de junio de 1910, y comenzaron a prepararlo seriamente para sus futuras funciones como rey. Se retiró de la carrera naval antes de su graduación formal. Sirvió como guardiamarina durante tres meses a bordo del acorazado HMS Hindustan; a continuación, entró en el Magdalen College de la Universidad de Oxford, por lo que, en opinión de sus biógrafos, recibió una baja preparación intelectual. Salió de Oxford después de ocho trimestres sin recibir ningún tipo de credenciales académicas.
Eduardo fue investido oficialmente como príncipe de Gales en una ceremonia especial en el castillo de Caernarfon el 13 de julio de 1911. La investidura tuvo lugar en Gales, a instancias del político galés David Lloyd George, condestable del Castillo y ministro de Hacienda del gobierno liberal. Lloyd George ideó una ceremonia bastante extravagante al estilo de las festividades galesas y preparó a Eduardo para que hablara unas pocas palabras en galés.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Eduardo había alcanzado la edad mínima para el servicio activo y estaba dispuesto a ir a la guerra. Se había alistado a los Grenadier Guards en junio de 1914, y aunque estaba dispuesto a servir en la primera línea, el secretario de Estado para la Guerra, Lord Kitchener, se negó a permitirlo, citando el inmenso daño que se produciría si el heredero al trono fuera capturado por el enemigo. A pesar de esto, Eduardo fue testigo de la guerra de primera mano y trató de visitar la línea del frente tan a menudo como pudo, por lo que fue condecorado con la Cruz Militar en 1916. Su papel en la guerra, aunque limitado, le volvió popular entre los veteranos del conflicto. Eduardo emprendió su primer vuelo militar en 1918 y, más tarde, obtuvo la licencia de piloto.